Michael Jackson pasó cinco días en Londres con Macaulay Culkin a pesar de las muletas: “Me he roto dos huesos del pie y me duele”
Lamentablemente, una nueva caída le impidió ir al teatro a ver la actuación de su amigo en su regreso a los escenarios

Michael Jackson y Macaulay Culkin / Kevin Kane
Llegó caminando con muletas y con un pie escayolado. Y con su mascarilla negra. “Es doloroso. Me he roto dos huesos del pie y me duele”, les dijo a los reporteros en Heathrow. El percance no impidió que Michael Jackson volara a Londres y permaneciera en la capital inglesa cinco días. Lo primero que hizo ese domingo, 4 de Marzo de 2001, pocas horas después de llegar, fue quedar con su gran amigo Macaulay Culkin. Una histórica tienda de discos se cerró solo para ellos. 1.500 libras CDs y vídeos. Uno de ellos, ‘Solo en casa 2’.
Era un notición que los tabloides británicos no podían dejar pasar: Michael Jackson y Macaulay Culkin pasan la noche de compras en unos grandes almacenes en Londres, que permanecen abiertos durante horas para comodidad de la pareja.
El domingo, 4 de Marzo de 2001, el icono del pop llegó al Aeropuerto de Heathrow. Pocos días antes había sufrido una caída en su rancho de Neverland y se había roto el pie derecho. Apareció con la pierna escayolada, caminaba apoyado en muletas y llevaba puesta su habitual mascarilla negra. “Es doloroso. Me he roto dos huesos del pie y me duele”, dijo a los periodistas. Cuando le preguntaron cuándo volvería a bailar, dijo: “Espero que muy pronto”.
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Jackson se estremeció de dolor mientras bajaba tambaleante las escaleras del aeropuerto y entraba en la furgoneta limusina que le llevó al Hotel Lanesborough.
Lo primero que hizo poco después de hacer el check-in, fue salir de compras con su gran amigo Macaulay Culkin, que llevaba un año actuando en una obra de teatro en el West End. El cantante preguntó al staff de HMV, histórica tienda de música londinense en Oxford Street, si podían permanecer abiertos hasta tarde.
Ambos pasaron dos horas escogiendo CD’s y vídeos por los que desembolsaron 1.500 libras. A tenor de las compras que hizo Michael, se supo que era fan del rapero Eminem. También de la banda de rock alternativo Radiohead y de Coldplay. Además, adquirió un video de Ali G (personaje ficticio satírico creado por el actor cómico Sacha Noam Baron Cohen), el catálogo completo del grupo de folk-rock Bread, un box-set con los vídeos sobre naturaleza del científico británico David Attenborough y lo más sorprendente, una copia de ‘Solo en casa 2. Perdido en Nueva York’, protagonizada por su joven acompañante.
Un portavoz de HMV describió a la estrella como “increíblemente cercana” y dijo que charló con el personal y firmó autógrafos.
El viaje de Michael a Londres no solo fue para ir de compras con Macaulay. Su agenda estaba repleta de "compromisos".
El lunes, 5 de Marzo, comió con sus amigos Uri Geller y Shmuley Boteach en un restaurante del centro de Londres y luego les acompañó al acto de presentación de su nuevo libro ‘Confessions of a Rabbi and Psychic’ en el Royal Institute of British Architects.
Pero, sin duda, una de sus principales citas tuvo lugar en la Universidad de Oxford. El martes, día 6. Llegó con tres horas de retraso y ofreció un conmovedor, y muy personal, discurso sobre la infancia. Su objetivo era promover su iniciativa ‘Heal The Kids’ (Curad a los Niños). El artista incluso rompió a llorar cuando habló de su propia niñez y del trato que recibió de su padre: “Él quería que alcanzáramos el éxito… pero yo solo deseaba que fuera mi padre”. Su alocución terminó con todo el público puesto en pie, aplaudiendo. Más de 20.000 personas solicitaron asistir a este evento, aunque solo pudieron entrar 500.
Esa noche, celebró una cena en el Palacio de Blenheim, Woodstock (condado de Oxfordshire, Inglaterra). Pagó 16.000 libras por la reserva. El personal preparó el evento rociando con desinfectante la gruesa alfombra de la monumental residencia. Entre los invitados no podía faltar Macaulay Culkin, a quien también había mencionado en su discurso universitario: “Cuando estuve con Shirley Temple, la gran estrella infantil... no nos dijimos nada al principio, solo lloramos juntos. Ella podía compartir conmigo un dolor que solo otros amigos míos cercanos, como Elizabeth Taylor y McCauley Culkin, conocen".
Al día siguiente, 7 de Marzo, fue el padrino en la boda de Uri Geller en la mansión del hipnotista doblador de cucharas en el condado de Berkshire y por la tarde asistió fugazmente a la 10º edición del ‘Michael Jackson Day’ en el Hammersmith Apollo Theatre. Un evento que atrajo a cientos de fans.
Michael Jackson tenía previsto poner la guinda a su visita relámpago el último día de su estancia en la capital inglesa. Iría a un teatro del West End, el Vaudeville, donde se representaba la obra ‘Madame Melville’ de Richard Nelson. Esta producción había supuesto el regreso de Culkin al mundo de la actuación después de seis años de paréntesis… y después protagonizar 15 películas que le habían convertido en una estrella de Hollywood. Pero su pastel londinense se quedó sin guinda.
Cenó pescado frito con patatas en el restaurante de “fish and chip” Seashell y sufrió una caída que dañó su pie roto… por lo que tuvo que guardar reposo y se vio forzado a cancelar su salida al teatro. Por tanto, se quedó sin ver la actuación de su amigo del alma en su regreso a los escenarios.
En 2005, la amistad de Jackson y Culkin se puso bajo el foco cuando el actor defendió a la estrella del pop en el juicio por abuso infantil. El protagonista de 'Solo en casa' se había hecho amigo del cantante poco después del éxito del filme y se convirtió en una presencia habitual en el rancho de Neverland. Regularmente les fotografiaron juntos y hasta apareció en el vídeo 'Black or white' de 1991.
La última vez que le vio fue en el servicio de caballeros del Tribunal Superior de Santa Barbara, durante el juicio. Y siempre mantuvo su inocencia. En Febrero de 2020, en la revista Esquire, declaró: “Mira, voy a empezar con un titular que es la verdad: él nunca me hizo nada. Tampoco le vi hacer nada a nadie. Y a estas alturas, no tengo motivo alguno para guardarme cualquier información al respecto”.












