Muere la influencer y científica Stephanie Buttermore a los 36 años de forma repentina
Todo apunta a una muerte súbita

Stephanie Buttermore en Instagram. / stephanie_buttermore
La comunidad del fitness y la divulgación científica llora la muerte de Stephanie Buttermore, popular influencer, creadora de contenido y doctora en investigación del cáncer, que ha fallecido de forma repentina a los 36 años, según confirmaron el pasado viernes 6 de marzo su prometido, el youtuber Jeff Nippard, y su equipo a través de un comunicado publicado en redes sociales.

La noticia se conoció apenas unos días después de que Buttermore celebrara su cumpleaños, el pasado 25 de febrero, un hecho que ha incrementado el impacto emocional entre sus seguidores. Las declaraciones oficiales han pedido respeto y privacidad para la familia, que atraviesa un momento "de profundo dolor". Hasta el momento, no se ha revelado la causa de la muerte, aunque todas las fuentes coinciden en describirla como "súbita".
Una figura clave en la divulgación científica y el fitness
Antes de convertirse en una de las voces más influyentes del bienestar y la salud corporal en redes, Buttermore desarrolló una sólida trayectoria académica. Era doctora en patología y biología celular, especializada en los mecanismos moleculares vinculados al desarrollo del cáncer de ovario, un campo al que dedicó años de investigación. Su capacidad para unir ciencia y vida cotidiana la llevó a ganarse la admiración de cientos de miles de seguidores.
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En YouTube y en Instagram, canales en los que acumulaba más de un millón de seguidores, Buttermore compartía contenido sobre entrenamiento, nutrición y salud mental, siempre desde un enfoque realista y alejado de los estereotipos del fitness tradicional. Su proyecto más conocido, el “All In Challenge”, buscaba visibilizar los efectos de la restricción alimentaria y promover una relación más sana y compasiva con el propio cuerpo.
Una vida marcada por la honestidad y la lucha por la salud mental
En 2024, la influencer anunció su retirada temporal de las redes sociales debido a una ansiedad severa que afectaba a su bienestar. Meses después, comunicó que su estado mental había mejorado significativamente tras alejarse de la presión digital, asegurando sentir una estabilidad y calma de las que no había disfrutado en años.
Pese a su ausencia prolongada, seguía apareciendo de vez en cuando en las publicaciones de Nippard, con quien mantenía una relación de más de diez años y con quien se comprometió en 2022. La última fotografía pública de la pareja fue compartida en San Valentín, apenas dos semanas antes del anuncio de su fallecimiento.
Las redes sociales se han llenado de mensajes de dolor, homenaje y agradecimiento por parte de seguidores, colegas del sector y otros creadores de contenido que encontraron en ella una inspiración para amar sus cuerpos y priorizar la salud por encima de la apariencia. Muchos destacan su calidez, su enfoque científico accesible y su valentía a la hora de mostrar vulnerabilidad.
A falta de nuevos datos sobre la causa del fallecimiento, su figura queda para muchos como un referente imprescindible en la conversación sobre salud mental, educación científica y autoestima.












