La influencer Nerea Pascual: “Creo que seguimos luchando porque haya respeto hacia el amor de cualquier tipo”
Plasma su visión del colectivo LGTBi, el sexo y la búsqueda de oportunidades en una novela romántica muy generacional

Nerea Pascual publica su segunda novela, 'Amor fuera de serie'. / Imagen cedida por Planeta
La semana ha llegado cargada de novedades y una de ellas ha sido la de Nerea Pascual. Tiene 24 años y trabaja como influencer. Su cuenta @lanenahbrugal en Instagram acumula casi 600.000 seguidores y muchos de ellos se rindieron a su faceta de escritora cuando publicó su primera novela, Cuando el cielo se vuelva amarillo, en la que relataba su propia historia con un chico que falleció por un sarcoma de Ewing.
Ahora se aleja de ese drama para publicar su segunda novela, Amor fuera de serie, con la que espera que sus lectores se diviertan y lo pasen bien. Es otra historia de amor, en esta ocasión completamente ficticia, que protagonizan Olivia, una española que espera encontrar su oportunidad como fotógrafa en Nueva York y Enzo, un empresario heredero de un imperio hotelero.
Cuenta con algunos de esos clichés que todo lector de comedia romántica aprecia y, nos ha llamado la atención, sobre todo, por su extensa banda sonora que refleja una pasión de la autora por todo tipo de música, especialmente, por el pop comercial. Hemos hablado con ella de los temas que trata en el libro con los que muchos jóvenes se pueden sentir identificados.
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Pregunta: Segundo libro ya, ¿los mismos nervios?
Respuesta: Creo que tengo más nervios porque es una historia muy diferente. Mi primera novela estaba basada en algo que ya conocía la gente, era como que sentía, desde un principio, que lo iban a tratar con cariño. Y esta, al ser algo completamente distinto, que ya es como sello de autora, me da más miedo.
P: ¿Con este ya se han superado esas primeras críticas de ‘otra influencer que saca libro’?
R: Justo la semana pasada todo mi Tik Tok era de vídeos así, y era como, ‘Dios, ¿dónde me voy a meter?’. Lo entiendo, pero creo que también hay que dar una oportunidad. Creo que cualquiera que estuviese en mi posición la aprovecharía. Siempre me ha gustado escribir, pero es algo que no me esperaba. Quiero seguir haciéndolo, así que, seguid dándome una oportunidad.
P: El libro abre con una dedicatoria a los que no tienen un objetivo claro y se dejan llevar por las oportunidades que les brinda la vida. ¿Tiene que ver con esto que comentas?
R: Al final es inevitable poner un poquito de ti en tus personajes y esta novela está muy inspirada en mi mayor preocupación de estos últimos años que era el no tener un objetivo en la vida. Es algo que trato mucho en redes. Siempre me he sentido un poco frustrada por ir un poco a dónde me llevaba el viento. No he ido a la universidad. Estudié un grado superior. Entré ahí y no me gustaba, pero lo acabé.
P: ¿De qué era?
R: De caracterización, de efectos especiales a través del maquillaje. Cuando salí me di cuenta de que no me gustaba. Empecé a trabajar en supermercados, cuidar niños, de todo y empecé a hacer contenido en redes y, de repente, me fue bien y me puedo dedicar a ello. Escribo libros. Voy un poco a donde me lleve el viento.
P: ¿Ahora ya tienes el objetivo más claro?
R: Sí, ahora tengo el objetivo de ser escritora, me encantaría y ojalá centrar toda mi energía en eso. Pero hasta llegar aquí han pasado muchas cosas y me he sentido muy perdida. Y, aun así, todavía me sigo levantando a veces diciendo, es que eres como la Barbie, cada día eres una cosa. Eso es lo que quería representar con el personaje de Olivia. Está inspirado en mí, pero también en las conversaciones que tengo con mis amigas. La mayoría sigue estudiando una carrera y cuando acaban siguen con el master porque es lo que toca. Y cuando acaban buscan trabajo, pero no es de lo suyo. Es un poco eso de que cada una va tirando por donde puede.
P: Nota de autora: No hacen falta kleenex ni psicólogos con la primera.
R: Eso también lo hice porque, al venir de mi primera novela, que una frase muy repetida era la de ‘kleenex y psicólogo’. Los vídeos y comentarios, en las firmas, era lo que más ha escuchado. Yo les decía, vale, has llorado, pero, también te has divertido, ¿no? Con la nota de autora me limpiaba un poco las manos y pedía una oportunidad y les avisaba de que lo iban a pasar bien, no iban a llorar. Bueno, a lo mejor sí, pero no es lo único. Pero esto es para pasárselo bien.
P: También adviertes que los hombres sobre los que escribes no son reales. ¿Tan difícil sería encontrar un Enzo Verona?
R: Creo que, a día de hoy, sí. Después de mis últimas experiencias amorosas, sí, es muy complicado. Siempre tenemos esas cosas de hombres escritos por mujeres que no existen. Ojalá encontrarlos algún día, pero, de momento, no me ha pasado.
P: Muchos critican esa idealización que luego lleva a decepciones cuando se busca algo similar en la vida real.
R: Por eso yo aviso que es un personaje ficticio.
P: Uno de los personajes es influencer como tú, Allison, y, no la tratas muy bien, ¿por qué?
R: Creo que si lo hubiera hecho de otra manera dirían, ‘cómo se nota que esa chica es influencer’. Es verdad que luego me porto bien con ella, luego se ve esa parte cariñosa y familiar. Es un poco lo que nos pasa. De cara a la galería siempre nos ven como algo superficial –espero que no me vean así-, pero luego tenemos ese lado tierno, somos familiares y tenemos nuestra vida y solo veis un 1% de lo que realmente pasa detrás de la pantalla.
P: Una española en Nueva York intentando triunfar en la fotografía, ¿eso es soñar a lo grande?
R: Eso es soñar muy a lo grande, pero creo que es un poco en referencia a las películas y las novelas románticas que me han inspirado para escribir esta novela. El sueño de Nueva York porque allí todo es posible. Pero me gustaba meter eso de que esto es solo ficción, no pasa en la vida real. Era meter un poco eso de que Nueva York no es tan maravilloso como todo el mundo pensaba.
P: Lo de trabajar en una librería, ¿es el sueño de las escritoras?
R: Creo que al final es algo inevitable. Estamos envueltas en libros y todo el día leyendo y sí, tenemos sueños, pero siempre queremos esa pequeña cosa de decir, si no me va bien, tendré mi librería. Yo soy de Alicante y creo que podría hacer mi librería coquette con su cafetería. Aquí lo tenéis todo, pero en Alicante aún no está muy desarrollado.
P: En un momento dado Olivia reconoce que no es chica de polvos de una noche ni amigos con roce. Claro, cuando ahora se está anunciando nueva edición de La isla de las tentaciones, una chica joven que piensa así choca un poco, ¿no?
R: Yo creo que es un claro ejemplo de la juventud de hoy en día. Estamos los que pasamos de todo y queremos libre albedrío y luego estamos los que queremos algo serio y que nadie entre en mi vida. Creo que estamos los dos polos opuestos, no hay un polo intermedio ahora mismo, al menos por lo que hablo con mis amigos. Todo es blanco o negro, no hay un gris de por medio.
P: Hay un momento que en el que el apoyo al colectivo LGTBi trae problemas. ¿Todavía?
R: Todavía. Quise poner mi granito de arena en el apoyo al colectivo, como integrante de él, como persona bisexual. Al final siento que estamos en un momento social en el que hay muchos extremos y, de alguna forma, quise de representarlo de esa manera. Esto sigue pasando, creo que seguimos luchando porque haya respeto hacia el amor de cualquier tipo. Me duele que sigue pasando y quise representarlo en la novela. Cuando creemos que estamos avanzando, de repente, damos cuatro pasos para atrás. Creo que estamos hacia atrás, me duele decirlo, pero creo que la juventud estamos volviendo atrás. Vengo de una generación de que con 16 años hablar de feminismo y libertad era un tema que se ponía sobre la mesa y todo el mundo saltaba y ahora hay que decirlo con la boca pequeña otra vez.
P: Muy generacional por muchos motivos, pero sobre todo por ese comentario de que los boomers necesitan llamadas telefónicas. ¿Qué tienen de malo?
R: Lo siento mucho, es un claro ejemplo de lo que me pasa con mi madre. Puedo estar todo el día hablando por WhasApp con ella, pero necesita que haya una llamada al día. Estoy intentando que cada vez haya más días por medio. Nosotros somos de los que suena el teléfono e intento evitarlo y ponerlo en silencio. Las llamadas telefónicas para nosotros son como, no. Sí que hago video llamadas con mis amigas, pero llamadas, no, es demasiado serio.
P: Hay mucha música en la novela y muy ecléctica. ¿Alguna canción que te haya hecho especial ilusión incluir?
R: Especial ilusión creo que no. Simplemente pensaba en los capítulos que estaba escribiendo. De hecho, hasta pensé en que cada capítulo fuera una canción, pero ya iba a ser demasiado. Cuando estaba escribiendo me dejaba influenciar por la canción que me venía e intentaba meterla.
P: También hay referencia a actores. Jacob Elordi, ¿antes o después de Cumbres Borrascosas?
R: Jajaja. Fue antes, mucho antes de Cumbres Borrascosas. Cuando estaba pensando en momentos de la cultura pop o gustos míos, sueños que suelo tener recurrentemente con Jacob Elordi, hace poco estaba viendo mi IG y pensando en mis cosas y me salió algo de Jacob Elordi en 2020 y pensé, guau, sigo en el mismo punto con Jacob Elordi. Estoy fatal. Yo ya sabía que cuando hizo The Kissing Booth iba a ir para arriba.
P: Para ir acabando. Cada vez nos llegan más adaptaciones audiovisuales de comedias románticas más o menos juveniles. ¿Te imaginas a los protas de las tuyas?
R: Enzo Verona está completamente inspirado en uno de mis mayores crush, Enzo Vogrincic, de La sociedad de la nieve, es verdad que siento que, si tuviese que llevarlo a pantalla, él no sería nada de comedia romántica, aunque me encantaría verle en una porque él es tan intenso que pienso, sal de tu zona de confort amor, haz lo que tengas que hacer. Pero claramente, si me dicen Jacob Elordi, qué maravilla. Después de una adaptación creo que no podría haber nada más, sería un sueño. Me gustaría ver lo que tengo en la cabeza ahí en la pantalla.

Cristina Zavala
Redactora y guionista de LOS40. Completamente enamorada de la TV. Estudié Periodismo en la UCM mientras...














