Reality lanza su nuevo álbum 'Por si muero mañana': "Quiero dejar de ser el de 'Me lo pienso'"
Con el disco, que cuenta con colaboraciones de la talla de Lia Kali y El Grecas, busca dejar claro cuáles son ahora sus prioridades
Reality lanza su disco 'Por si muero mañana'.
Reality, nombre artístico de Gonzalo Fernández Benito, habla de su nuevo disco como quien revisa una etapa de su propia vida. El artista madrileño, criado en el sur de la capital y conocido por su éxito 'Me lo pienso' se encuentra en un momento de cambio personal y creativo. Su nuevo trabajo, titulado Por si muero mañana, que sale a la luz este martes 17 de marzo no esconde dobles significados ni lecturas en clave: es, según explica, "una declaración directa de intenciones".
“Es intentar dejar claro, musicalmente hablando, cuál es mi nuevo orden de prioridades”, resume. Tras años de trabajo y varios proyectos publicados, Reality siente que su manera de entender la música, y la vida, ha evolucionado. Con los 30 cada vez más cerca que los 20, las inquietudes cambian y también lo hace el discurso artístico.
Más que un disco autobiográfico, el rapero lo define como una exposición personal. “No sé si autobiográfico es la palabra, pero sí es un desnudo”, explica. Una especie de memoria emocional donde las canciones funcionan como fragmentos de una vida que se cuenta sin demasiados filtros.
Un sonido más melódico
Aunque Reality comenzó dentro de los códigos más clásicos del rap, el sonido que propone en Por si muero mañana se percibe más melódico que en sus primeros trabajos. Sin embargo, el propio artista matiza que no se trata tanto de una evolución repentina como de una libertad que ahora puede permitirse.
En los inicios, explica, el objetivo principal era captar la atención del público en una escena muy competitiva. “Nos dimos cuenta de que la única manera de conseguirlo al principio era escribiendo”, recuerda. Por eso, durante sus primeros años se centró especialmente en las letras y en estilos más reconocibles dentro del género, como el rap noventero o incluso el drill.
Esa apuesta por el rap más clásico funcionó como una especie de carta de presentación para ganarse el respeto dentro de la escena. Ahora, con una base de seguidores consolidada, Reality siente que puede experimentar con más tranquilidad. “Ya tenemos un nicho de público que, gracias a Dios, compra lo que sacamos y nos apoya”, explica. Ese respaldo le ha permitido empezar a quitarse, poco a poco, lo que describe como un “escudo”: la necesidad de encajar siempre en el mismo molde estilístico.
“Realmente llevamos haciendo este tipo de cosas mucho tiempo”, añade. “Lo que pasa es que no nos habíamos permitido publicarlo hasta ahora” señala el madrileño.
Un disco que define como un "desnudo"
En Por si muero mañana, Reality vuelve a apostar por la narración íntima. Canciones como Amor de barrio, Al sur de la capital o la propia Por si muero mañana recorren distintas historias que mezclan recuerdos personales con relatos cercanos.
Según el propio artista, alrededor del 90% del disco nace de experiencias propias, mientras que el resto procede de vivencias de personas cercanas que ha querido retratar en sus letras. “Hay historias de gente de mi entorno que las siento tan mías como suyas”, explica.
Algunas canciones juegan también con la ficción narrativa. Es el caso de Amor de barrio, donde comparte protagonismo con la cantante Lia Kali. En la canción, ambos narran una relación desde perspectivas distintas: ella desde el punto de vista femenino y él desde el masculino.
Para el rapero madrileño, la presencia de la artista no solo aporta una dimensión narrativa distinta al tema, sino también un peso artístico importante dentro del proyecto. Reality asegura que contar con una figura como Lia Kali “le da una credibilidad y un empaque indiscutible al disco”, además de ser una colaboración que surge desde una relación personal cercana.
De las batallas al reconocimiento de Ibai, Fernando Costa
Antes de consolidarse como artista discográfico, Reality ya era un nombre conocido dentro de la escena del freestyle madrileño. Participó en numerosas batallas de gallos y también en las llamadas batallas de promesas. Su salto a un público más amplio llegó gracias a las redes sociales. Varias de sus canciones comenzaron a circular en TikTok, pero fue especialmente “Me lo pienso” la que terminó viralizándose y colocándolo en el radar de la industria musical.
Reality reconoce sin rodeos la importancia de ese momento. “Es innegable decir que Me lo pienso me cambió la vida y catapultó mi carrera”, admite. Sin embargo, también confiesa que intenta que su identidad artística no quede reducida a un único éxito. “Estamos trabajando mucho para dejar de ser ‘el de Me lo pienso’. Quizá son más mis demonios y mis inseguridades que lo que la gente piensa realmente”.
El crecimiento de Reality también ha estado acompañado por el reconocimiento de figuras destacadas de la escena musical y digital. Aunque todavía no ha coincidido personalmente con Ibai Llanos, el apoyo público del streamer y de otros creadores contribuyó a amplificar el alcance de su música durante los primeros momentos de viralidad. Además, señala que en el caso de poder participar en la Velada del Año de este año, se subiría al escenario junto al al artista Kidd Keo, uno de los nombres que participan en la edición de este año.
Entre bromas, Reality reconoce que Keo suele aparecer acompañado por un grupo numeroso de amigos, algo que “impone”, pero asegura que lo apoyaría “a tope” si tuviera que salir a animar su combate.
Dentro del panorama musical sí ha mantenido relación con artistas como Fernando Costa, con quien incluso llegó a colaborar en su disco anterior. Reality habla de él con especial cariño, destacando tanto su trayectoria artística como su faceta personal. "La verdad que el tío es una persona maravillosa. Un padre de familia que cuida de los suyos y que se encarga de hacer buena música" destaca Gonzalo.
También mantiene buena relación con el rapero Nikone, otra figura consolidada del rap español. Según explica, más allá del reconocimiento profesional, valora especialmente el trato personal con ambos artistas, a quienes describe como referentes dentro del género.
El peso del barrio
Criado en Carabanchel, en el sur de Madrid, Reality reconoce que ese entorno ha marcado profundamente tanto su identidad como su música.
“Indiscutiblemente influye”, asegura. Crecer en barrios humildes, explica, cambia la manera en que se entienden las oportunidades y el valor del dinero. “Hay una frase que escuché una vez: la diferencia entre el pobre y el rico es que cada uno entiende el dinero de forma distinta”.
Aun así, reconoce haber tenido oportunidades gracias al esfuerzo de sus padres. Con el tiempo, incluso aquello que antes veía como limitaciones se ha convertido en una parte esencial de su identidad. “Quizá lo que antes querías rechazar porque no querías sentirte menos hoy es lo que explica por qué eres como eres”.
“No tengo pelos en la lengua para decir que soy antifascista y una persona con intereses bastante de izquierdas”, afirma. Para él, la música puede ser un vehículo para expresar inquietudes sociales, aunque cada artista decide hasta qué punto quiere hacerlo.
Del conservatorio al rap
Antes de dedicarse al rap, Reality estudió violín en el conservatorio, una formación que todavía hoy influye en su manera de trabajar la música. El salto al freestyle, sin embargo, llegó de manera casual. Un día descubrió vídeos de batallas que veía su hermano mayor en el ordenador y quedó fascinado. “Vi aquello y dije: yo quiero ser ese”.
Aunque su carrera se haya desarrollado principalmente en el rap, la música clásica sigue presente en su proceso creativo. En muchas producciones participa directamente en la composición junto a su equipo, incorporando ideas musicales desde esa formación académica.
Incluso sueña con un proyecto futuro más ambicioso: adaptar su música a formato orquestal. No sería extraño, teniendo en cuenta que su hermano es director de orquesta. “Hacer algo así con mi familia sería precioso”, reconoce.
Una gira de conciertos con 'Por si muero mañana'
Tras el lanzamiento de Por si muero mañana, Reality se prepara para una nueva etapa marcada por los directos. Ha adelantado a LOS40 que en septiembre comenzará una gira que recorrerá distintas ciudades españolas y que podría incluir también festivales en Latinoamérica dependiendo del éxito de este disco.
Pero, más allá de la promoción, lo que realmente le motiva es volver al proceso creativo. “Tengo unas ganas locas de encerrarme con mis colegas una semana y hacer música todo el día”, confiesa.
No descarta, de hecho, publicar nuevo material en el futuro cercano señalando que "si Dios quiere, la verdad es que tengo bastantes ganas, para mí en septiembre sacar otro mixtape, sacar otro EP, sacar otra cosa, 100% me encantaría". "Tengo muchas ganas de hacer música y dejar de estar mirando el puto Google Meet", concluyó el madrileño.