La supuesta pelea entre Justin Bieber y Usher en la fiesta de Beyoncé tras los Oscar: por qué encaja
Lo más llamativo de la historia son los testigos
Justin Bieber y Usher en el programa 'Today' de la NBC en la Plaza del Rockefeller Center el 23 de noviembre de 2011 en la ciudad de Nueva York. / Rob Kim
Hay conflictos que sorprenden y otros que, cuando aparecen, parecen inevitables. Lo supuestamente ocurrido entre Justin Bieber y Usher en la exclusiva fiesta posterior a los Oscar organizada por Beyoncé y Jay-Z pertenece claramente a la segunda categoría. No tanto por lo que se vio, o se cree haber visto, sino por todo lo que arrastra detrás.
La primera información llegó a través de TMZ, un portal especializado en celebridades conocido por publicar primicias que terminan confirmándose. Según este medio, ambos artistas protagonizaron un enfrentamiento durante la velada, uno de esos momentos que rompen la coreografía perfecta de las grandes fiestas de Hollywood.
Las versiones coinciden en que hubo tensión. Y bastante. Algunas apuntan a que el episodio pudo escalar hasta lo físico; otras, más prudentes, lo describen como un intercambio verbal especialmente intenso. Desde el entorno de Bieber lo tienen claro: no hubo contacto, pero sí un momento cargado de electricidad.
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Según estas fuentes, Usher se habría acercado al canadiense con "energía y enojo", provocando un cara a cara incómodo que no pasó desapercibido. "Acalorado intercambio", es como lo definen quienes estaban cerca. Breve, sí. Pero lo suficientemente contundente como para convertirse en el tema de conversación de la noche.
El equipo de Usher no ha ofrecido explicaciones, lo que deja el relato en ese territorio ambiguo donde las historias crecen solas.
Usher descubrió a Justin Bieber
Para entender por qué este episodio cuadra, hay que mirar atrás. Usher no es un nombre cualquiera en la vida de Bieber. Fue una de las figuras clave en su lanzamiento internacional, una especie de mentor en los primeros años de carrera del canadiense. Su relación no era solo profesional. Había una narrativa casi paternal, muy propia del star system estadounidense.
Justin Bieber posa junto a Usher entre bastidores durante la 33.ª edición de los Premios del Salón de la Fama de la Música de Georgia, celebrada en el Cobb Energy Performing Arts Center el 17 de septiembre de 2011 en Atlanta, Georgia. / Ben Rose
Justin Bieber posa junto a Usher entre bastidores durante la 33.ª edición de los Premios del Salón de la Fama de la Música de Georgia, celebrada en el Cobb Energy Performing Arts Center el 17 de septiembre de 2011 en Atlanta, Georgia. / Ben Rose
Pero el tiempo y la fama tienden a reconfigurarlo todo. En los últimos años, Bieber ha dado señales de querer tomar distancia de etapas anteriores de su vida, incluidas algunas relaciones personales. Fuentes cercanas al artista sostienen que este proceso de ruptura con su pasado no ha sido precisamente suave, y que su vínculo con Usher se ha resentido.
Justin Bieber y Usher en un partido de Los Angeles Lakers y los Golden State en 2021 / Kevork Djansezian
Justin Bieber y Usher en un partido de Los Angeles Lakers y los Golden State en 2021 / Kevork Djansezian
Algunas voces van más allá y aseguran que la tensión no es nueva. Que lo sorprendente no es que haya ocurrido, sino que haya sido en público.
Una noche con demasiados ojos
El escenario tampoco ayudaba a la discreción. La fiesta reunía a una lista de invitados que parecía diseñada para amplificar cualquier gesto: Taylor Swift, Travis Kelce, Timothée Chalamet, Kylie Jenner, Emma Watson, Kendall Jenner, Jacob Elordi o Vin Diesel, entre otros muchos. También estaba Hailey Bieber, lo que añade una capa más de exposición al momento.
Epílogo abierto
No está claro qué desencadenó exactamente la discusión en cuestión. Tampoco si hubo intervención de seguridad o si la situación fue a más. La última vez que ambos coincidieron públicamente fue en 2022. Desde entonces, silencio. Hasta ahora.
En el fondo, algunas historias no desaparecen. Solo esperan el peor momento para reaparecer. Y pocas noches lo son tanto como una fiesta de Beyoncé tras los Oscar.