¿Se retrasan o se adelantan los relojes para el cambio al horario de verano 2026?
El salto horario que marcará la primavera de 2026

Cambio de hora / Isabel Pavia
El cambio al horario de verano de 2026 volverá a transformar la rutina de millones de personas en España. Como ocurre cada año, la modificación está fijada para la última semana de marzo y obliga a ajustar todos los relojes del país de manera simultánea. En 2026, el ajuste llegará en la madrugada del sábado 28 al domingo 29 de marzo, una transición que, aunque habitual, continúa generando debate social por su impacto en el sueño, la productividad y la luz disponible durante el día.
La modificación consiste en adelantar el reloj una hora: cuando en la península y Baleares sean las 2:00, pasarán a ser las 3:00; en Canarias, el salto irá de la 1:00 a las 2:00. Este cambio reduce la noche a 23 horas y provoca que se amanezca más tarde, aunque también permite disfrutar de tardes más luminosas durante toda la primavera y el verano. La medida está armonizada en toda la Unión Europea y seguirá vigente al menos hasta finales de 2026, según el calendario oficial publicado en el BOE.
¿Se adelantan o se retrasan los relojes?
En el horario de verano siempre se adelantan los relojes. En 2026 no habrá excepción: el salto horario se realizará en la madrugada del 29 de marzo, cuando las manecillas avanzarán una hora para ajustar el país al horario estival. Las fuentes oficiales coinciden: a las 2:00 serán las 3:00 en la España peninsular, Baleares, Ceuta y Melilla; en Canarias, de la 1:00 se pasará a las 2:00.
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Esto implica que se "pierde" una hora de sueño, un detalle que cada año marca conversaciones y reportajes. Sin embargo, también significa que las tardes se alargan notablemente, un beneficio valorado por sectores como la hostelería, el comercio o el ocio al aire libre. Con más luz disponible al final del día, muchos ciudadanos sienten que la jornada se estira y permite aprovechar mejor las actividades después del trabajo.
Un debate histórico que sigue vivo
Aunque el ajuste horario es una tradición consolidada, no ha estado exento de polémica. Su origen, que se remonta a la Primera Guerra Mundial como medida de ahorro energético, sigue siendo motivo de preguntas en la actualidad. A pesar de que durante décadas se defendió que adelantar los relojes en primavera permitía consumir menos electricidad, hoy ese argumento es cuestionado por científicos y expertos en energía. Algunos sostienen que los patrones modernos de consumo ya no garantizan ese ahorro, por lo que el beneficio real sería muy limitado.
A esto se suma una preocupación cada vez más presente: la salud. Médicos y especialistas en sueño advierten de los efectos inmediatos del cambio horario sobre el ritmo circadiano. Adelantar el reloj puede provocar cansancio, irritabilidad, dificultad para conciliar el sueño o incluso alteraciones en el apetito, unos síntomas comparables a un ligero jet lag que suelen prolongarse varios días. La Sociedad Española del Sueño ha llegado a recomendar la desaparición del sistema de cambios horarios y la adopción de un horario estable durante todo el año.
El futuro del cambio horario
Aunque la Unión Europea planteó en su día la posibilidad de eliminar los cambios de hora, la decisión quedó en pausa y el sistema continúa vigente. En España, el BOE mantiene oficialmente los ajustes hasta octubre de 2026, fecha en la que se activaría el siguiente cambio: esta vez al horario de invierno, retrasando el reloj una hora. Sin embargo, cualquier modificación definitiva dependerá de un consenso europeo que por ahora no se ha concretado.
Para el horario de verano de 2026, los relojes se adelantan una hora. El cambio se realizará la madrugada del domingo 29 de marzo, coincidiendo con el patrón habitual en toda la Unión Europea. A pesar de ser una práctica extendida desde hace más de un siglo, sigue despertando opiniones divididas por su impacto en el sueño, la productividad, la salud y el supuesto ahorro energético.

Alba Benito
Periodista porque uso el teclado para algo más que jugar a videojuegos. Un día me colé en una fiesta...












