Crónica: Laura Pausini se despide de España con Jeanette, Pablo López y la promesa de besar a todos los asistentes
La cantante ha conquistado el Movistar Arena de Madrid con su Yo Canto World Tour con un homenaje a la música en todas su variedades

Laura Pausini en el Movistar Arena de Madrid / Aldara Zarraoa
Madrid ha sido el escenario elegido por Laura Pausini para poner el punto final a su paso por nuestro país con el Yo Canto World Tour. Y no podía haber mejor despedida que el Movistar Arena, donde la italiana cerró una gira española que previamente había pasado por Pamplona, Tenerife, Barcelona y Valencia. Una última noche en la capital cargada de emoción, homenajes y muchos, muchísimos momentos para recordar.
Desde el primer momento, Laura dejó claro que no iba a ser un concierto más. Tras terminar Yo canto, se dirigió al público visiblemente emocionada: “Tengo una emoción muy fuerte esta noche. Este año somos más que el otro año. ¿Cómo es posible?”. Una frase que resumía perfectamente lo que se respiraba en el recinto. Aunque también hubo espacio para la nostalgia: “Estoy feliz y triste al mismo tiempo porque esta es la última fecha que hago en España, que me ha recibido tan bien desde hace tanto tiempo”. Y, fiel a su estilo, cerró con humor y cariño: “Me gustaría besaros a todos en la boca”.
Un homenaje de dos horas y media a la música
A partir de ahí, el show se convirtió en una auténtica carta de amor a la música. Por un lado, a esos discos y artistas que marcaron su vida y que ahora ha querido homenajear. Y, por otro, a una carrera propia que sigue creciendo con el paso de los años. “Este concierto está dedicado a los discos que quise hacer para rendir homenaje a los cantantes que han representado algo profundo dentro de mí”, explicó. Eso sí, dejando algo muy claro: “Cuando una Laura Pausini se presenta en el escenario no puede olvidar que está aquí gracias a sus propias canciones”. Y el público respondió, cómo no, entregándose a clásicos como Se fue —en versión bachata—, Primavera anticipada o En cambio no.
LOS40 Classic
LOS40 Classic

Laura Pausini en el Movistar Arena de Madrid / Aldara Zarraoa

Laura Pausini en el Movistar Arena de Madrid / Aldara Zarraoa
El repertorio fue una auténtica locura: 44 canciones en más de dos horas y media de concierto. Y casi el mismo número de cambios de vestuario. Laura sorprendía cada cuatro temas con un nuevo look, demostrando que el espectáculo también entra por los ojos. Mención especial al momento Hijo de la Luna, donde apareció caracterizada como una Virgen, bebé reborn incluido, arrancando un murmullo generalizado en el Movistar Arena.
Nada de esto es casualidad. Ella misma lo explicó durante la noche: “Cuando hago un personaje y hago de una época necesito meterme también en la ropa”. Y es exactamente lo que sucede durante el show. Siempre hay algo más: un vestuario aún más llamativo, un detalle inesperado o esa nota un poco más alta que te deja con la boca abierta. Porque Pausini nunca se conforma.
Laura apareció en el escenario quince minutos antes de las ocho de la tarde para arrancar un viaje no solo por su carrera —treinta años sobre los escenarios desde 1994, como recordó en varias ocasiones—, sino también por la música que ha marcado a varias generaciones. Todo pasado por su filtro y por esa voz tan reconocible. Desde un Cuando nadie me ve de Alejandro Sanz absolutamente sobrecogedor hasta El talismán de Rosana, demostrando que sabe hacer suyas canciones que ya forman parte del imaginario colectivo.

Laura Pausini en el Movistar Arena de Madrid / Aldara Zarraoa

Laura Pausini en el Movistar Arena de Madrid / Aldara Zarraoa
Jeanette: un sueño cumplido
Uno de los momentos más inesperados de la noche llegó con la aparición de Jeanette. Juntas interpretaron Por qué te vas, el clásico de 1976 que tantas versiones ha tenido, pero que en manos de Laura cobra una dimensión distinta. Aunque apareció caracterizada como una estrella setentera —chaqueta vintage, guantes rojos y peluca incluida—, la emoción de compartir escenario con una leyenda fue más fuerte.
Pausini terminó quitándose todo para abrazarla. Después le preguntó qué pensó cuando supo que iba a versionar su canción. La respuesta fue clara: ilusión. Laura, eso sí, dejó caer el reto: ahora toca cantarla en italiano. ¿Habrá siguiente capítulo?
De la amistad al escenario: Pablo López
La otra gran sorpresa de la noche la protagonizó Pablo López. Cuando Laura se disponía a cantar El Patio, fue el malagueño quien apareció sobre el escenario. Empezó interpretando su tema hasta el primer estribillo, momento en el que Laura tomó el relevo. Un instante cargado de complicidad y cariño que evidenció la amistad que une a ambos desde su etapa como coaches en La Voz. Y, por fin, el público pudo verlos cantar juntos este tema en directo.
Como era de esperar, el concierto también dejó espacio para la improvisación y las anécdotas. Desde llamar la atención a un fan visiblemente pasado de copas —“si mis conciertos no son para beber, hay que beber poco”— hasta subir a otro al escenario para cantar Eso y más a dúo, sin importar que su afinación no fuese la soñada. Porque en un concierto de Laura Pausini importa más la experiencia que la perfección.
Y así, entre risas, emoción y mucha música, Laura cerró la noche con Livin’ la vida loca de Ricky Martin y Mariposa Tecnicolor. Dos canciones que resumen a la perfección lo que se siente al verla en directo. Porque cuando uno ve a Laura Pausini sobre el escenario, lo que se lleva de vuelta a casa son exactamente eso: locas mariposas en el estómago.

Alberto Palao
Periodista musical especializado en pop. Graduado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Uso mis...












