Condenan a 15 años a Jasveen Sangha, la 'reina de la ketamina', por la muerte del actor Matthew Perry
La principal acusada del caso acepta su responsabilidad tras declararse culpable de cinco delitos federales

Matthew Perry attends the GQ Men of the Year Party 2022 at The West Hollywood EDITION on November 17, 2022 in West Hollywood, California. Phillip Faraone/Getty Images for GQ / Phillip Faraone
La justicia de Los Ángeles ha dictado una de las resoluciones más esperadas del caso que investiga la muerte del actor Matthew Perry. Jasveen Sangha, conocida por los investigadores como la "reina de la ketamina", ha sido condenada a 15 años de prisión por su papel en la red de suministro de drogas que terminó con la vida del intérprete en octubre de 2023. La acusada, que se enfrentaba a una pena máxima de 65 años, se había declarado culpable de cinco cargos federales, entre ellos mantener una estructura dedicada a la distribución de sustancias y suministrar la droga que provocó el fallecimiento del actor.
Durante la vista, la jueza subrayó la gravedad de los hechos y advirtió a Sangha del desafío personal que afronta con su ingreso en prisión: "Vas a tener que demostrar una resiliencia épica". La pena coincide con la petición de la fiscalía, que consideró necesario imponer una condena ejemplarizante dentro de un caso que ha puesto el foco en el acceso a drogas dentro de círculos privilegiados.
Un negocio con clientes de alto nivel
Sangha, de 42 años y con nacionalidad estadounidense y británica, operaba desde su vivienda en North Hollywood. Allí, según los investigadores, coordinaba la distribución de distintas sustancias entre clientes acomodados del entorno de Hollywood. El registro policial realizado en marzo de 2024 reveló la dimensión del negocio. Casi dos kilos de metanfetamina en pastillas, decenas de viales de ketamina líquida, además de MDMA, cocaína, benzodiazepinas, anfetaminas y miles de dólares en efectivo.
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La acusada fue detenida en el verano de 2024. En un primer momento rechazó admitir su responsabilidad, pero meses después cambió su estrategia y aceptó los cargos. Desde prisión, poco antes de conocer la sentencia, expresó su arrepentimiento en declaraciones a la prensa británica: "No hay excusas para lo que hice. Siento profundamente el dolor que he causado, especialmente a la familia de Matthew. Su pérdida es inimaginable y permanente. Entiendo que mi conducta fue imprudente, peligrosa y equivocada". Pese a ello, la fiscalía considera que el remordimiento mostrado ha sido limitado.
Las condenas previas a los médicos implicados
El fallo contra Sangha llega después de que dos médicos relacionados con el caso recibieran penas más reducidas. Salvador Plasencia fue condenado a dos años y medio de cárcel y a pagar una multa económica, mientras que Mark Chávez obtuvo ocho meses de arresto domiciliario y trabajos comunitarios. Ambos perdieron su licencia para ejercer la medicina tras acreditarse que suministraron ketamina al actor en cantidades elevadas y con precios inflados.
Los investigadores recuperaron además mensajes intercambiados entre los facultativos que evidenciaban el carácter lucrativo de la operación. En uno de ellos, enviado semanas antes del fallecimiento del actor, se leía: "Me pregunto cuánto más va a pagar este imbécil". La respuesta fue igual de explícita: "Vamos a averiguarlo".
El impacto en la familia del actor
La familia de Perry ha seguido de cerca cada fase del proceso judicial. Debbie Perry, madrastra del actor, solicitó al tribunal que se impusiera la pena máxima a la acusada, señalando el alcance del daño causado: "El dolor que ha causado a cientos, quizás miles, es irreversible. No hay alegría. No volverán". En el mismo escrito añadió: "Tú causaste esto. Tú, que tienes talento para los negocios y sabes ganar dinero, elegiste el único camino que perjudica a la gente". Y concluyó con una petición directa: "Por favor, impongan a esta mujer despiadada la pena máxima de prisión para que no pueda hacer daño a otras familias como la nuestra".
Dos acusados aún pendientes
El procedimiento judicial todavía no ha terminado. Erik Fleming, señalado como intermediario en la obtención de ketamina, afronta cargos que podrían suponer hasta 25 años de cárcel. También está imputado Kenneth Iwamasa, asistente personal del actor y última persona que lo vio con vida, acusado de facilitar el consumo de la sustancia que terminó provocando su muerte.
Con la condena de Sangha, el caso avanza hacia su fase final, mientras la investigación dibuja una cadena de responsabilidades que va desde proveedores hasta colaboradores cercanos.

Lola Rabal
Recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la URJC. Viví en Chicago, donde descubrí...












