Alerta por incendios: así está la situación en Cantabria
El aumento de temperaturas en pleno abril dispara los fuegos y anticipa un verano complicado en el norte de España.

Asturias y Cantabria están sufriendo incendios estos días. / Brais Seara
Las temperaturas inusualmente altas de estos últimos días, más propias de mayo o incluso junio que de comienzos de abril, han puesto en alerta a varias comunidades del norte de la península. El calor, unido a la falta de lluvias y al viento, ha creado un escenario propicio para los incendios forestales, especialmente en Cantabria y Asturias, donde los servicios de emergencia han tenido que redoblar esfuerzos.
La situación ha mejorado en las últimas horas, pero sigue siendo delicada. En conjunto, ambas regiones han pasado de más de 40 incendios activos durante el miércoles a una docena larga en la mañana del jueves. En el caso de Cantabria, permanecen cinco focos activos, concentrados principalmente en la Hermandad de Campoo de Suso y en el municipio de Cabezón de la Sal. Desde el Gobierno autonómico destacan el trabajo de las brigadas forestales, aunque advierten de que las condiciones meteorológicas siguen siendo desfavorables.
En apenas nueve días de abril ya se han registrado unos 140 incendios en Cantabria
El Ejecutivo cántabro mantiene activado el operativo al completo y el nivel de preemergencia del plan INFOCANT, lo que da una idea de la preocupación existente. En apenas nueve días de abril ya se han registrado unos 140 incendios en la región, una cifra que refleja la intensidad de este episodio. Las autoridades insisten en la importancia de la colaboración ciudadana, tanto para alertar rápidamente de nuevos focos como para ayudar a identificar posibles negligencias o conductas intencionadas.
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Mejor en Asturias
En Asturias, la situación también ha dado un respiro, aunque todavía se contabilizan varios incendios activos repartidos por distintos concejos. Este nuevo episodio llega apenas semanas después de la ola de fuegos registrada a finales de febrero, cuando se produjeron más de un centenar de incendios que arrasaron más de 1.200 hectáreas, en su mayoría de matorral y monte bajo. Unos datos que evidencian la vulnerabilidad del territorio ante este tipo de fenómenos.
De cara al verano, este tipo de episodios tempranos suelen ser una señal de alerta
Más allá de la evolución puntual de estos días, lo que preocupa a técnicos y administraciones es lo que puede venir. Este arranque de primavera, con temperaturas elevadas y vegetación seca, anticipa un verano potencialmente complicado en materia de incendios forestales. El riesgo no solo depende del clima, pero este tipo de episodios tempranos suelen ser una señal de alerta.
En este contexto, los expertos recuerdan que la prevención es clave: desde evitar quemas y extremar precauciones en el campo hasta reforzar la gestión forestal. Porque, aunque muchos incendios son provocados, las condiciones ambientales pueden marcar la diferencia entre un fuego controlado y una emergencia de gran magnitud.

Dani Cabezas
Periodista y músico madrileño, fui durante años el responsable de la sección de Música del diario 20...












