Crónica: Bajocero X corona el primer 'sold-out' de su carrera con un show medido al milímetro, derrochando energía y sorpresOT
El artista madrileño llenó la Sala Villanos en una noche clave para su trayectoria

BAJOCERO X presenta su primer álbum de estudio 'Desquiciado', una mezcla de las tradición clásica española con una producción moderna y electrónica.
La Sala Villanos estaba a reventar, y aun así, se hizo hueco al espectáculo: dos bailarines levantaron en volandas a otro y lo llevaron hacia el escenario, abriéndose paso por un público que esperaba con ansias el show. Casi como una procesión de Semana Santa tardía que conducía a un milagro como es un concierto sold-out.
BAJOCERO X sigue en la trinchera. Saca música desde 2022, pero no fue hasta el pasado 2025 cuando publicó su primer álbum, Desquiciado, con cuya canción homónima abre el espectáculo. Tras una mampara, las luces acompañaron al beat para dejar claro que esa iba a ser una noche de espectáculo. E, incluso a simple vista, muy trabajado.
Te Pone, Devy Shetty, Ojitos Rojos... el artista se puso con su repertorio casi sin descanso, no sin antes agradecer a los presentes y dejar claro que era una noche clave en su carrera. Y así, con ese acento 'apijado' que parece sacado del norte madrileño, se permitió ruborizarse unos segundos antes de volverse a ponerse en la piel del showman.
LOS40
LOS40
A partir de ese inicio se confirmaron dos cosas. La primera, que era muy probable que solo el propio BAJOCERO sea capaz de cantar la totalidad de las palabras de sus canciones. La segunda, que el derroche de energía venía impulsado por la ilusión de un concierto que podría marcarle un punto de inflexión.
De bajocero a subir la temperatura
Sabíamos de su talento para hacer música ―sin ir más lejos, su álbum debut entró dentro de Los 40 mejores discos de 2025 para LOS40.com―, pero no para llevar un espectáculo propio de larga duración. Uno en el que coló alguna que otra sorpresa.
Aunque llevado a su terreno, muchos asistentes no tardaron en reconocer la versión que había empezado a sonar sobre el escenario. Era Toto de Loca, que combinó con Style, de Taylor Swift. Una mezcla con la que, sin duda, demostró que conocía muy bien a todo el espectro que ocupa su target, de extremo a extremo.
Pero en cuanto a música propia, Desquiciado nació de una crisis de identidad por no saber adaptarse del todo a los ritmos frenéticos de la industria, sobre todo en cuanto a lanzamientos constantes se refiere. Para él eso requiere tiempo, y así lo contó, por una parte por justificar el hiato de su discografía, y por otra, para anunciar que ya estaba preparando su próximo lanzamiento.
El final del principio del sueño
Tras actuaciones de puro baile y letras tan honestas como la poco sutil "Más duro que un diamante / Échame un gapo pa' que entre mejor (uff)", el artista siguió fielmente a su escaleta sin apenas parar a descansar.
Se permitía dirigirse muy humilde al público ―"¡Madre mía, cuántos aplausos!", dijo sorprendido en una de sus intervenciones―, además de algún que otro teatrillo para poder cambiar el austero atrezzo del escenario entre bloque y bloque.
Bomberos, Con la mano en alto, Puertas al campo, Tres noches sin estrellas. Todo era una colección de temas que pocos pudieron bailar, pues apenas había sitio por esa condición de todo vendido.
Terminó con la castiza El Gato Montés ese tema que ¿actualiza? el pasodoble español jugando con el erotismo del toreo. Pudo haberse despedido ahí, tras haber agradecido a la totalidad de su equipo, familia y novio, pero jugó con el público: "¿Me queda alguna por cantar, o qué?".
Muchos gritaron que era Catarata, a lo que él explicó las alegrías que le trajo ―llegó a superar los cien mil oyentes mensuales en streaming― que Guillo Rist eligiera el tema para cantarlo en su paso por Operación Triunfo 2025. ¿Iría el exconcursante a cantarla con él?
Los que rondaban la puerta sabían que sí. Rist pasó por la puerta principal minutos antes de empezar el show, lo que dejaba claro que priorizó en su agenda acompañar a su colega antes que descansar de los ensayos de la gira de OT, que se estaban puliendo al mismo tiempo en Barcelona.
No le presentó siendo aún más sorprendente para los que no se lo habían cruzado. Eso sí, el escenario se le quedó pequeño, pues cualquiera que haya visto su paso por el programa sabe su tendencia al baile 'no intente hacer esto en casa'. Tras un cálido abrazo, se despidió solo para volver después, para la foto de familia.
Sin creérselo demasiado, el también llamado Daniel López miró emocionado a su equipo y, quizá, terminó de asimilar lo que había pasado esa noche. Puede que lo resumiera muy bien con una de sus últimas frases sobre el escenario: "¡Mi primer sold-out, chavales!".

Javier Rodrigo Saavedra
Periodista y publicista con una mente amasada a través de sitcoms. Cine y música. Música y cine. Y más,...












