Bad Gyal monta su propia pasarela en Madrid para frontear: “Y guapa y guapa, y reina y reina”
Con 8Belial como invitado y dos pequeñas llenas de swag que suben con ella a cantar 'Fiebre'

Bad Gyal, en su gira 'Más Cara' 2026. / Europa Press News
El título del disco de Bad Gyal lo deja claro, está en su era Más Cara y eso no solo se nota en los recursos con los que ha contado para grabar su segundo álbum sino en la puesta en escena que lleva en su gira. Tras debutar en el Palau Sant Jordi de Barcelona, le tocaba el turno a la capital. Este sábado 11 de abril, Alba Farelo desfilaba en el Movistar Arena. Y lo de desfilar era literal. Se nota que detrás de esa escenografía están los responsables de muchos eventos de las Semanas de la Moda internacionales que han aportado elegancia y fotografía a una puesta en escena cuidada al detalle con constantes posados.
Ella es fanática de la moda y creadora de tendencias y aunar esa pasión con la música ha dado un resultado que, como ella misma reconoció en su vista al podcast de Cris Regatero, Cara C, no todo el mundo ha llegado a entender. Buscaba algo más cinematográfico que no se basara en la pirotecnia, luces y demás efectos que ya había usado antes y lo ha conseguido.
Eso no significa que su concierto pierda espectacularidad, todo lo contrario, se llena de glamour y sentido artístico. Todo, dividido en tres actos donde cada canción tiene su propio ambiente y todo fluye con ritmo y dinamismo sin tiempo para el aburrimiento.
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Primer acto de Bad Gyal
Sonaban los primeros acordes de Un coro y ya :( y el público enloquecía. Era entonces cuando esa estructura de tres cajas que puebla el escenario cobraba significado. Se levantaba la central y aparecía ella sentada sobre una mesa con una figura femenina como soporte y bajo una lámpara de araña con ese poderío que no siempre siente, pero que sí transmite y que la ha convertido en referente de una oleada de mujeres jóvenes que eran el gran grueso el público.
Body rosa cut out, abrigo de pelo negro y beige, tocado negro con velo que le cubría la cara y botas media negras, altas. Peinada con coleta alta y un mechón delantero suelto. Toda una Barbie.
Seguía con el tema que da título a su último álbum rodeada de sus bailarines, una docena en total escogidos de casting para dotar al espectáculo de ese rollo que precisa y muy equitativo, seis chicos y seis chicas.
Primer saludo para el público de Madrid que le respondía con un “y guapa y guapa, y reina y reina”. Continuaba con esas coreografías medidas al milímetro que demuestran que todo se ha estudiado al detalle y con posados que bien podrían ocupar una portada de Vogue por ese swag que muestran, en ocasiones, en estático. Gatitas, Da Me, Mi Debili y Te Daré nos dejaban claro que la intención es presentar sus nuevas canciones con pinceladas, entre medias, de otras eras. La primera concesión al pasado llegaba con Sin carné, de La Joia. Aunque era solo un espejismo, porque en seguida volvía a recuperar el tracklist nuevo con Noticia de ayer. El baile se tornaba más latino con Duro de verdad Pt2, a ritmo de bachata, y Qué rico.
Segundo acto de Bad Gyal
El segundo acto comenzaba con ella en pantalla comiendo ostras y caviar porque si se trata de frontear, ella lo tiene claro es la Fashion Girl y puede. Chupito en directo y la voz de Jadiel, el artista que, de no haber muerto en un accidente en 2014, seguramente sería ahora mismo uno de los grandes. Luego llegaba el cuchillo, ese que lleva en la mano mientras canta Perro y que le da tanto juego en la coreo. Choque, Tic Tac (Hour Love) y salida a escena –como ya hiciera en Barcelona- de su buen amigo 8Belial.
Hoy Te Toca y un nuevo descanso en el repertorio de Más Cara para Guay, su colaboración con y Última noche. Vuelta al plano cenital con un momento de suelo porque sí, tumbado también se puede bailar y cantar recostada. De To llenaba el Movistar Arena de linternas que no dudaba en agradecer.
Comernos, su colaboración con Omar Courtz nos traía una realización en pantallas con plano subjetivo de uno de los bailarines que nos dejaba ver a través de su mirada. Nuevo viraje a La Joia con Otra vez más donde se dirigía al público para pedir nuevamente las linternas o incluso a Warm Up con Blin blin.
Tercer acto de Bad Gyal
Tras Flow 2000 y Chulo daba comienzo al tercer acto, de nuevo con visuales suyos pausados y cargados de sensualidad a modo de visual de publicidad. Aparecía acostada en una plataforma giratoria y tras el único cambio de vestuario, un dos piezas rosa con body malla por encima de color negro y bien de pedrería al cuello. De por vida, Fa$ion killa –que nos permitió verla sonreir, en una de las pocas ocasiones- y el himno que ha convertido un insulto en un grito de guerra: Zorra. Tanto poderío como con Perdió este culo.
Angelito, Muñeca y La que no se mueva hacían que la temperatura fuera subiendo y daban paso a una de sus canciones más escuchadas, Orilla con 8Belial de vuelta en el escenario. Ya llegaba el colofón final con Slim Thick, Fuma y fin de fiesta con Fiebre. Aunque antes, recordaba que justo este día se cumplían diez años del lanzamiento de su primer single y, pese a que a ella no le gusta mirar al pasado, “hoy en un día especial que tengo que agradeceros por todo vuestro apoyo a vosotros, a mi equipo, la familia, los amigos y me tengo que agradecer a mí también por ser una dura, así que, un regalito antes de que terminemos”, decía antes de recordar un breve fragmento de Pai, su primera canción.
Luego sí, llegaba Fiebre y era entonces cuando aparecían en el escenario dos niñas pequeñas en las que ya se había fijado durante el concierto y demostraban que son buenas discípulas de la maestra desfilando y bailando con la misma elegancia y flow que ella.
Casi dos horas de pasarela donde Bad Gyal se convertía en una de esas modelos de los desfiles que se mira, pero con la que no se interactúa –salvo pequeñas excepciones-. Siempre con la cabeza alta y siendo una dura. Incluso con su propio logo a lo Chanel o Louis Vuitton, con su BG.
Por ponerle un pequeño pero, quizás las transiciones entre algunos temas con silencios en negro que entrecortan el espectáculo, pero ya se sabe, que una diva se hace esperar y desear y eso lo tiene controlado. No tiene una voz prodigiosa, -ya lo dijo ella, no es Adele, ni Beyoncé, ni Rosalía-, tampoco es la mejor bailarina del mundo –aunque pocas se mueven así con taconazos y dominan el movimiento de caderas y de culo como ella-, pero tiene ese swag que engancha y ese glamour aspiracional que muchos buscan. Y sí, tal vez una adelantada que la convierte a veces en incomprendida, pero que sabe lo que se hace y triunfa como la diosa que muchos ven en ella. Ya quisieran muchas estar en tan buena forma como ella para aguantar semajante espectáculo. Dice que le ha salido caro montar este show, pero ha merecido la pena.

Cristina Zavala
Redactora y guionista de LOS40. Completamente enamorada de la TV. Estudié Periodismo en la UCM mientras...














