Del cameo de Susan Sarandon a la espiritual pose de 'Juno': 7 momentos icónicos de Sabrina Carpenter en Coachella 2026
La artista es una de las grandes protagonistas del festival de Indio, en California

Sabrina Carpenter en los premios Grammy, febrero de 2026. / Christopher Polk
abrina Carpenter no solo debutó como cabeza de cartel en Coachella 2026, sino que firmó uno de los espectáculos más cinematográficos, comentados y virales de todo el festival.
La artista estadounidense convirtió el escenario principal del Empire Polo Club en una especie de plató de cine, combinando música, teatralidad y referencias culturales que elevaron su actuación de concierto a relato audiovisual. Con un show de más de 90 minutos y una narrativa clara —“Sabrinawood”—, estos fueron siete momentos que ya forman parte del imaginario del Coachella moderno.
1. Susan Sarandon como la “Sabrina del futuro”
El primer gran golpe llegó temprano en el set. En mitad de una secuencia ambientada en un autocine ficticio, Susan Sarandon apareció en escena caracterizada como una versión futura de la propia Sabrina Carpenter. Lejos de un simple saludo, la actriz ofreció un monólogo reflexivo —entre irónico y melancólico— sobre el paso del tiempo, la fama y la sonrisa como escudo emocional. El cameo, tan inesperado como simbólico, conectó con la estética Old Hollywood del show y se convirtió de inmediato en uno de los clips más compartidos del fin de semana.
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2. La pose Juno transformada en ritual espiritual
Si hay un gesto reconocible en la era reciente de Carpenter es la famosa pose Juno, que el público esperaba con devoción. Sin embargo, la cantante decidió subvertir expectativas: en lugar del habitual momento coreografiado, el escenario se sumió en silencio para dar paso a una falsa meditación guiada, campana incluida. La “voz espiritual” no era otra que la de Samuel L. Jackson, presentándose como guía del desierto.
3. Will Ferrell y el apagón más cómico del festival
Cuando el concierto parecía fluir sin sobresaltos, las luces se apagaron por completo. La confusión duró apenas unos segundos antes de que Will Ferrell apareciera caracterizado como un electricista, entrando en escena con linterna y mono de trabajo. El gag, perfectamente integrado en la narrativa del show, sirvió para introducir el siguiente bloque musical y consolidó el componente humorístico del espectáculo.
4. Su propia película en ‘Sabrinawood’
Más allá de los cameos, uno de los grandes aciertos del show fue su coherencia estética. Cada canción estaba integrada en una historia mayor, con cambios de vestuario, transiciones visuales y una puesta en escena inspirada en el cine clásico estadounidense. Desde el glamour de Please Please Please hasta la ironía pop de Espresso, todo parecía responder a un guion milimétrico.
5. Los "perros" en Manchild
Con o sin invitados, Carpenter demostró por qué había llegado al estatus de headliner. Voz, coreografía y conexión con el público se mantuvieron sólidas durante todo el set, especialmente en temas como Manchild, donde el coro de asistentes se escuchaba incluso por encima del sonido del escenario. Además, durante la interpretación de esta canción, los bailarines se transformaron en perros therians, en una referencia directa al videoclip oficial.
6. El guiño a Chicago y otras películas de Hollywood
En la tierra de Sabrinawood, Carpenter quiso rendir homenaje a varias películas icónicas de Hollywood construyendo su propio plató de televisión. No solo paseó por su particular paseo de la fama o se presentó ante el público como si estuviera haciendo una audición, también ambientó el set como un auténtico musical de Broadway, con referencias directas a Chicago, La La Land o Singin’ in the Rain.
7. La promesa que hizo en Coachella 2024
El final llegó con una versión explosiva de Espresso, bajo una lluvia de luces y con el público completamente entregado. Sin grandes fuegos artificiales ni invitados sorpresa finales, el cierre apostó por la celebración del presente con una mirada al pasado. La artista recordó cómo en Coachella 2024, durante Nonsense, hizo su característico freestyle prometiendo: “Nos volveremos a ver aquí cuando sea cabeza de cartel”.
Y, en apenas dos años, pasó de promesa pop a protagonista absoluta de Coachella.

Ana Escobar Rivas
Graduada en Periodismo y Comunicación por la Universidad Carlos III de Madrid. Especializada en industria...












