Treinta y cinco años de ‘Viviendo deprisa’: cuando Alejandro Sanz empezó a correr
El primer disco de cantante y compositor le deparó tres singles en el Nº1 de LOS40

Alejandro Sanz dio la campanada desde su primer disco, que cumple ahora 35 años.
Hay discos que disparan grandes carreras. En la de Alejandro Sanz, ese primer gran impulso llegó el 12 de abril de 1991 con Viviendo deprisa, un álbum que hoy cumple treinta y cinco años y que marcó el verdadero inicio de su trayectoria en el pop español. Aún lejos del fenómeno global que alcanzaría con Más (1997), este segundo trabajo —primero firmado con su nombre; antes había lanzado un disco como Alejandro Magno— lo situó definitivamente en el mapa.
Producido por Miguel Ángel Arenas —quien también había dado forma al anterior disco, junto con el guitarrista Luis Miguélez, exDinarama—, Viviendo deprisa supuso un cambio total con respecto a su debut: nueva dirección y un enfoque más claro dentro del pop melódico de la época. El disco no rompía con los códigos del momento, pero sí introducía una forma de escribir distinta. Letras más personales, un fraseo reconocible y una cierta actitud que se alejaba de lo convencional. En esos primeros pasos ya había una intención clara de no ajustarse del todo a la fórmula, algo que con el tiempo se convertiría en una de las señas de identidad de su carrera.
El álbum se apoyó en un repertorio que acabaría definiendo esa etapa inicial. “Pisando fuerte”, “Se le apagó la luz” o “Lo que fui es lo que soy” no solo funcionaron en LOS40, sino que establecieron una conexión directa con el público. Eran canciones de estructura sencilla, pero con un tono emocional muy reconocible, con influencias de la canción romántica italiana. Historias cercanas, lenguaje directo y una interpretación que empezaba a perfilar la voz de Sanz dentro del panorama nacional.
LOS40 Classic
LOS40 Classic

El impacto del disco se reflejó con claridad en la lista oficial de LOS40. Viviendo deprisa colocó tres canciones en el número uno en un periodo de siete meses. “Pisando fuerte” alcanzó el liderato el 2 de noviembre de 1991. “Se le apagó la luz” lo hizo el 22 de febrero de 1992. Y “Lo que fui es lo que soy” cerró el ciclo el 30 de mayo de 1992. Tres números uno que consolidaron su presencia en la radio y confirmaron que no se trataba de un éxito puntual, sino de un proyecto con continuidad.
Más allá de la lista, el álbum tuvo un recorrido comercial notable. Superó el millón de copias vendidas en España, una cifra que en aquel momento lo situó entre los discos más importantes del mercado nacional. El crecimiento fue progresivo, apoyado en la rotación de sus singles y en una exposición constante en medios. Sanz pasó en poco tiempo de ser un nombre desconocido a convertirse en una figura reconocible dentro del pop español.
Tras Viviendo deprisa, Alejandro Sanz quedó situado en una posición sólida dentro de la industria: artista joven, con éxitos contrastados y margen de crecimiento. Los discos posteriores, Si tú me miras (1993) y 3 (1995), fueron afinando su propuesta hasta desembocar en Más (1997), el trabajo que lo convirtió en un fenómeno masivo con cifras históricas.
Con el paso del tiempo, el propio Sanz ha reivindicado la importancia de mantener una voz propia dentro de la música, incluso en sus primeras etapas, una idea que ya se intuía en este disco y que explica su evolución posterior. En una entrevista reciente para LOS40, el artista repasaba precisamente ese recorrido desde sus comienzos hasta hoy, abriendo ese “baúl de los recuerdos” que arranca, en gran medida, con trabajos como este.
Viviendo deprisa fue el trabajo que puso en marcha todo lo demás. Ahí están ya las claves de su carrera: la escritura, la identidad y la conexión con el público. Lo que vino después lo amplificó, pero empezó aquí.












