Crónica: Mafalda Cardenal y el (des)amor inundan una mágica y terapéutica noche en La Riviera

La alicantina ha pisado la capital española en plena gira de ‘Mis notas de voz’

Mafalda Cardenal en el Coca Cola Music Experience de 2025. / Borja B. Hojas

Si la música es terapia, Mafalda Cardenal podría coronarse como una de las mejores psicólogas de la industria musical española.

Tal y como cuenta en el tema que abre su primer LP, Mis notas de voz, la historia musical de esta joven artista alicantina comenzó 'un 32 de agosto, de hace un par de años ya...'. En 2021 lanzó una primera aproximación a lo que ahora conocemos como la esencia 'despechada' de Mafalda; y desde ese momento hasta ahora, sus melodiosas reflexiones han servido de terapia para miles de corazones rotos alrededor del mundo.

La cercanía de sus letras, la dulzura de su voz, y la intimidad de sus melodías han hecho de Mafalda Cardenal uno de los referentes actuales de la música pop de desamor española -aunque ahora ella misma esté enamorada-; y ayer, la sala Riviera de Madrid fue testigo directo de ello en una noche llena de honestidad, melancolía, buenas vibras y un más que necesario desahogo emocional.

'Bienvenidos a mis notas de voz'

Mafalda Cardenal se encuentra en plena gira de Mis notas de voz, un primer disco que lanzó el pasado 2025 con 18 temas que sirven para destruir, a la vez que reavivar, la estabilidad emocional de cualquier persona que tenga el corazón más roto de lo normal.

Así, la noche del pasado 12 de abril comenzó con un contraste entre su canción más romántica, en mi balcón, y uno de sus primeros temas que resulta todo lo contrario, a ella la llevas a París. Con un brillante vestido negro, y un set con el que nos quería transportar al lugar en el que comenzó su historia dándole melodías a esas historias de desamor -su habitación-, Mafalda dio la bienvenida a La Riviera a sus notas de voz.

Con unas rítmicas palmas del público que perduraron hasta el estribillo, comenzó a sonar ya no hablamos el mismo idioma; y sin siquiera haber culminado la última nota de esta canción, ya comenzaba a atisbarse el comienzo de déjame entrar. Tras esto, para introducir el siguiente tema, Mafalda comenzó un irónico discurso en el que relató que "pensaba que mi novio era el más guapo y el más listo...", pero que luego, con el tiempo, se dio cuenta de que era "tan, tan, tan... normal".

Si tiene que ser será, Rotos -su colaboración con Pole.-, y esto iba a ser una canción de amor fueron las encargadas de continuar este íntimo setlist y culminar la primera parte de este concierto que no cesó narraciones (des)amorosas con las que todo el mundo puede llegar a sentirse identificado.

Una colaboración especial

Aunque Mafalda Cardenal comenzara componiendo a raíz de sus desastres amorosos, y sus canciones vayan dedicadas a sus exnovios, según contó emocionada en el concierto -casi pidiendo perdón a sus fans- "me he echado novio". Con esta declaración, la artista inauguró una de las partes más bonitas del show, en la que participó una persona muy especial para ella.

Antón Carreño, cantante de Taburete y novio de Mafalda, salió al escenario rodeado por una nube de gritos de emoción de los seguidores de la artista. Y juntos, cantaron una canción que acababan de componer juntos, pero que todavía no ha salido en las plataformas digitales, Color Estibal.

La Riviera se llenó de linternas de móviles que iluminaron el romántico momento entre ambos artistas; y la alegría por el amor que ha encontrado Mafalda, después de tantas canciones que han narrado durante años todo lo contrario, inundó la sala de conciertos madrileña.

Un regreso a sus comienzos

Mucha gente conoce a Mafalda por tu fan, pero no todo el mundo estuvo presente entre su público durante sus comienzos. Después de tocar una canción del nuevo disco, solo un nombre, la alicantina decidió hacer un nostálgico viaje en el tiempo de regreso a sus primeros pasos en la música.

Así, cantó llámame dentro de 5 años, desquererte y me gustas más que un menú Big Mac. Y, aunque no todo el mundo conociese estas canciones, la sala entera de La Riviera vibró y saltó al ritmo de todas ellas.

Después de ese momento tan especial, Mafalda bajó al público para cantar, más cerca que nunca de sus seguidores, dos de sus canciones más demoledoras sentimentalmente hablando (y eso que todas, en general, lo son). Vete a la luna y ella era yo resonaron en la sala madrileña mientras Mafalda interactuaba con sus fans, que sintieron cada palabra de esos dos nostálgicos temas.

El tracklist continuó con me gustaría volver -canción en la que se subió a cantar como invitada especial CLODIX-, y no lo subas a Instagram, la colaboración de la alicantina con el artista venezolano Lasso. Y, como él no estuvo presente en el espectáculo, el encargado de hacer su parte fue el guitarra, teclado, y fiel compañero de Mafalda, Álex Palomo.

El brillo acústico y personal de Mafalda

Antes de comenzar la tercera y última parte de este concierto en Madrid, Mafalda aprovechó para agradecer a su público de la capital por su más que acogedor recibimiento. Recordó entre risas el show que dio el pasado 2025 en el mismo sitio: "Era el sexto concierto de toda mi vida, y me quería pegar un tiro porque dije, 'no va a venir nadie'... ¡Y vino gente!"

Continuó destacando que sus fans son "gente con buen gusto", y que en esta fecha, "somos casi el doble de personas que el año pasado". Aprovechó el momento para relatar que nunca se esperó estar ahí: "pensaba que mi destino era acabar en un banco..."; y que, al final, todo ha sido gracias a que le rompieran el corazón.

Decidió animar entonces a todo el mundo que tenga un lugar seguro para expresar sus sentimiento a que no se avergüence de enseñárselos al mundo, porque "un día me atreví a escribir una canción sobre mi ex, y amorticé mi relación fallida".

"Mafalda Cardenal en el DNI soy yo, pero en el escenario somos más", continuó relatando la artista en su discurso, mientras presentaba a la banda y a todo el equipo que la está acompañando en su carrera en la industria y esta gira.

Entonces, para complementar como es debido estas bonitas palabras, la artista da luz verde a la parte acústica de la noche, en la que deleitó a toda La Riviera con un medley de apaga la luz, venezia -en la que hizo un especial guiño a Madrid-, y para mi mejor amiga.

Últimos minutos de sus notas de voz

Antes de concluir este recorrido por sus más que íntimas notas de voz, Mafalda decidió versionar Si antes te hubiera conocido de Karol G, bromeando con su público que era "la canción que más orgullosa estoy de haber escrito".

Y así, para cerrar la noche y culminar la destrucción emocional que estaba viviendo La Riviera, optó por cantar tres de sus canciones más famosas, profundas y potentes líricamente hablando. Sonó la viral en redes sociales tu fan; y la sala, como no podía ser de otra manera, explotó al cantar "y ve, y cuéntale a la gente que yo estaba obsesionada...". Continuó con no estábamos juntos, en la que brotó un estallido de confetti y el retumbe del suelo de la sala.

Culminó esta brillante y más que honesta noche en La Riviera, que sirvió como refugio emocional para muchos, con pa' que me cantes en el coche, una de sus primeras y más icónicas canciones.

Y con esto, Mafalda puso fin a la nota de voz que le estaba grabando en directo a Madrid. La noche de la alicantina en la capital cumplió su objetivo, y brindó una más que necesaria velada llena de desahogo emocional... Que sirvió, otra vez, como terapia para todos los corazones rotos de La Riviera.