La triste historia (con final feliz español) de Sona, el último tigre circense de Portugal
Tras 16 años de encierro y explotación en un circo, este tigre ha llegado a un santuario en Alicante donde, por primera vez, podrá vivir como lo que siempre fue: un animal salvaje.

Sona, en una imagen distribuida en redes por la Fundación AAP.
Durante años, Sona vivió entre barrotes, focos y aplausos. Como tantos otros animales salvajes utilizados en espectáculos, fue separado de su entorno siendo apenas un cachorro y obligado a formar parte de un circo en Portugal. Allí pasó 16 años encerrado en un remolque, saliendo solo para actuar o ser exhibido como reclamo. Su historia no es única, pero sí marca un punto final: Sona ha sido el último tigre circense del país vecino.
Su vida cambió hace apenas unos días, cuando llegó al centro de rescate de la Fundación AAP en Villena (Alicante), considerado uno de los mayores santuarios de grandes felinos de Europa. Allí comienza ahora una nueva etapa, muy distinta a la anterior. Primero, una cuarentena para evaluar su estado de salud. Después, si todo va bien, podrá pisar tierra natural por primera vez.
Heridas de guerra
Las secuelas de su pasado son evidentes. Sona ha sufrido prácticas habituales en el mundo del circo, como el desungulado (la amputación de parte de los dedos para evitar que crezcan las uñas), una intervención dolorosa que afecta a su movilidad de por vida. También tiene cataratas severas, ha perdido un colmillo y presenta una musculatura debilitada tras años sin apenas espacio para moverse. Su cuerpo cuenta lo que su historia confirma: el precio del entretenimiento puede ser muy alto para los animales. Además tiene síntomas de zoocosis, los comportamientos erráticos y repetitivos que aparecen en los animales salvajes tras años de estar encerrados, y que se pueden ver en muchos de los que siguen viviendo en zoos o acuarios.
LOS40
LOS40
Portugal aprobó la prohibición del uso de animales salvajes en circos, una medida que entró en vigor en 2025
Pero el rescate de Sona también habla de cambios. Portugal aprobó la prohibición del uso de animales salvajes en circos, una medida que entró plenamente en vigor en 2025. A partir de ahí, el circo que lo mantenía accedió a cederlo. En España, la situación es similar: desde 2023 está prohibido el uso de fauna salvaje en espectáculos circenses, según la reforma de la Ley de Protección Animal impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales. Otros países europeos, como Países Bajos, Bélgica o Grecia, también han adoptado vetos totales o parciales, según datos de organizaciones como Eurogroup for Animals. Sin embargo, todavía hay estados donde estas prácticas siguen siendo legales.
El caso de Sona demuestra que las leyes llegan, pero a veces tarde para quienes han pasado toda una vida en cautividad. Aun así, su historia tiene algo de reparación. En Villena, rodeado de otros animales rescatados, este tigre podrá empezar a comportarse como lo que siempre fue, aunque nunca le dejaron ser: un animal libre, curioso y salvaje.

Dani Cabezas
Periodista y músico madrileño, fui durante años el responsable de la sección de Música del diario 20...












