Antonio Carmona explica el origen del pueblo gitano: "Entramos en España por Euskadi, qué sitio más raro para los gitanos"

El artista reivindica sus raíces en un nuevo disco

Antonio Carmona en "Voces Solidarias" / Los 40 Principales Colombia

El plató de La Revuelta ha recibido a Antonio Carmona como quien abre la puerta a alguien que no necesita presentación. El recibimiento ha sido cálido con el tono que define el programa. "Muchas gracias, es un placer estar aquí", ha respondido el artista.

El motivo oficial de la visita era Baro Drom (Éxodo), su nuevo trabajo discográfico tras años de silencio en solitario. Un proyecto que funciona como aniversario. Carmona insiste en moverse: "Soy muy inquieto, busco innovar siempre".

Ese impulso creativo conecta directamente con su forma de entender la música: "Me parece importante aclarar que no soy flamenco, pero me encanta. Soy un salvaje".

La identidad gitana

La entrevista giró hacia un terreno más profundo cuando apareció el tema de la identidad gitana. Carmona no ha esquivado la conversación; al contrario. Desde su historia familiar hasta el recorrido histórico de su comunidad, el relato ha ido creciendo en capas.

"Mi familia y yo llevamos en España unos 60 años", ha explicado, antes de abrir el foco hacia una perspectiva más amplia: "El año pasado se cumplieron 700 años desde que entramos aquí por Euskadi. Qué sitio más raro para entrar los gitanos. Ya podríamos haber entrado por Andalucía. Veníamos de Francia y de toda Europa. Se supone que venimos del norte de la India, empezamos un éxodo por toda Europa hasta que llegamos a España".

En ese viaje hacia atrás ha aparecido una escena que explica muchas cosas. "Mi padre (Juan Habichuela) estaba en Washington tocando para los Kennedy en la Casa Blanca y fue lo que me inspiró", ha contado.

También hubo espacio para el humor, con una anécdota familiar que rebaja cualquier solemnidad: "Al ver la foto mi padre dijo qué alegría, pero qué feo es".

Un disco para romper prejuicios con los gitanos

Esa frase resume el núcleo de su discurso actual. En Baro Drom (Éxodo), el uso del romaní y la reivindicación cultural no son elementos decorativos, sino el eje de todo. El artista busca acercar su realidad a un público más amplio y, al mismo tiempo, romper ciertos prejuicios.

Para entender ese posicionamiento hay que mirar a su pasado en Ketama, donde junto a su familia ayudó a redefinir el sonido del flamenco contemporáneo. Siguiendo la estela de figuras como Camarón de la Isla y Paco de Lucía, el grupo abrió el género a nuevas influencias, convirtiéndolo en algo más permeable.

Hoy, esa mezcla sigue presente, aunque con un enfoque más introspectivo. Su nuevo trabajo dialoga con el presente de un país diverso. En la entrevista ha predominado la sensación de estar escuchando a alguien que tiene claro de dónde viene y por qué sigue haciendo música.

Lola Rabal

Recién graduada en Periodismo y Comunicación...