RM, líder de BTS: “He pensado millones de veces si sería mejor disolver el grupo o tomarnos un descanso”

Aunque tienen claro que la banda de K-pop no sería igual sin ninguno de los integrantes, las dudas acerca de su regreso también estuvieron presentes

BTS visita el programa 'The Tonight Show Starring Jimmy Fallon', marzo de 2026 / NBC

Desde el pasado 20 de febrero, el regreso de BTS a la música con su disco Arirang se ha convertido en un absoluto fenómeno que responde al propio éxito que la banda de K-pop ha ido cosechando desde sus inicios en 2013. Sin embargo, lejos de asemejarse este comeback a un guion habitual e idílico, en una reciente entrevista para Rolling Stone, el grupo surcoreano ha mostrado su lado más vulnerable. Dejan a un lado su faceta artística para que se les conozca también como seres humanos, como personas de carne y hueso con sentimientos.

Incertidumbre, presión o redefinición han sido conceptos que han acompañado a los siete integrantes en estos cuatro años de pausa temporal. Kim Nam-joon, más conocido como RM y líder de BTS, ha hecho una declaración que ha sorprendido a sus fans: “He pensado millones de veces si sería mejor disolver el grupo o tomarnos un descanso”, afirma. Una confesión que refleja el desgaste emocional acumulado y el vértigo de sostener el peso de esa gran fama global que les ha acompañado en su camino.

El servicio militar: un punto clave para el regreso de BTS

El paso por el servicio militar obligatorio de Corea del Sur —uno de los motivos por los que los miembros de BTS tomaron la decisión de separarse en 2022— ha sido una pieza clave en el puzle del regreso. Más que una simple pausa profesional, todos lo han vivido también como una transformación en lo personal. RM define esta etapa como una “cueva” donde se han reencontrado con ellos mismos, permitiéndose parar y preguntarse: “¿Quién soy”.

Precisamente, este momento de introspección y de distanciamiento del foco mediático les ha permitido explorar una nueva vía musical; mucho más intimista, más personal. Miran su carrera con ojos más sinceros y vulnerables con respecto a ciclos anteriores de la banda.

Sin embargo, en medio de las dudas, hay algo que siempre han tenido claro: el vínculo entre los siete integrantes. “No tiene sentido continuar si no es con ellos”, sostiene Jin. Suga añade: “Todos nos lanzamos en solitario porque en ese momento no podíamos trabajar en grupo. Así que, antes de ir al servicio militar, sabía que siempre íbamos a volver a reunirnos". Esto refuerza esa idea de que BTS es todavía una unión personal llevado a lo musical.

‘Airirang’ como reflejo de esa unión

Este momento vital tanto a nivel personal como grupal que vive BTS se ha traducido directamente en Arirang, su nuevo álbum lanzado hace apenas un mes y que ya tiene su propia gira en marcha. Ellos lo conciben como una declaración de intenciones, pero, antes que buscar números y reproducciones que demuestren el éxito, el disco gira en torno a una cuestión central: quién es BTS en 2026.

A través de sus canciones, la banda explora nuevos sonidos que enlazan con el pasado, con la tradición; con esas raíces sobre las que se sostienen. Construyen un relato que quizá funcione como un mapa emocional de todo ese silencio musical que ha surcado estos últimos años. Un relato que, inevitablemente, también se da la mano con esa presión de volver a ocupar la etiqueta de una de las bandas más importantes de la historia y de las comparaciones inevitables con artistas como Harry Styles o Bruno Mars.

Sin embargo, parece que esta nueva etapa les ha permitido a BTS para dejar atrás esa necesidad de parecer perfectos para mostrarse más humanos que nunca. Así, su regreso no se presenta como un triunfo cerrado, sino más bien como una especie de carrera a fondo donde lo importante no es la meta, es el camino. BTS vuelve, sí, pero lo hace desde la duda, la reflexión y la reconstrucción.