Billie Eilish y SZA se unen a Justin Bieber en un Coachella marcado por la nostalgia
La segunda actuación del cantante refuerza su regreso a los grandes escenarios con colaboraciones inesperadas

Justin Bieber en el Coachella / Kevin Mazur
Justin Bieber ha vuelto a convertirse en uno de los grandes protagonistas del Coachella 2026 durante su segunda actuación como cabeza de cartel, celebrada este sábado en Indio, California. Lo que ya se perfilaba como una cita clave del festival ha terminado consolidándose como uno de los momentos más comentados de esta edición gracias a la aparición sorpresa de Billie Eilish y SZA, dos de las artistas más influyentes del pop y el R&B actual.
Tras una primera semana que generó opiniones divididas por el carácter minimalista de su show, Bieber ha decidido reforzar su propuesta en este segundo concierto con una puesta en escena más emocional y cargada de nostalgia, combinando temas recientes con algunos de los hits que marcaron sus inicios. El giro más celebrado ha llegado en la segunda mitad del espectáculo, cuando el cantante ha recreado su ya icónico segmento YouTube, en el que revisita vídeos y canciones de sus primeros años.
Ha sido entonces cuando Billie Eilish ha aparecido entre el público y se ha subido al escenario para protagonizar uno de los momentos más virales de la noche. Visiblemente emocionada, la artista se ha sentado en una silla mientras Bieber la serenaba con One Less Lonely Girl, un gesto que ha recordado a las giras del canadiense en los comienzos de su carrera y que ha calado de lleno en la memoria colectiva de los fans. Eilish, que ha reconocido en numerosas ocasiones su admiración por Bieber desde la adolescencia, no ha podido ocultar la emoción durante el inesperado homenaje.
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La recta final del concierto reservó otra gran sorpresa. SZA se ha unido a Bieber sobre el escenario para interpretar una versión acústica de Snooze, desatando la euforia del público. La complicidad entre ambos artistas y la calidez del formato contrastaron con los grandes montajes habituales del festival, reforzando la sensación de intimidad que marcó esta segunda actuación.
Además de Eilish y SZA, el concierto contó con otras colaboraciones destacadas, reafirmando el carácter especial de esta cita. Sin embargo, fueron ellas quienes acapararon titulares y redes sociales, consolidando el segundo pase de Justin Bieber en Coachella como uno de los grandes momentos musicales del año y como una reafirmación de su capacidad para reinventarse y emocionar desde la sencillez.












