El sorpaso del sol: la energía solar ya manda a nivel global
Los datos de 2025 hablan por sí solos: las renovables pisan el acelerador, con la solar a la cabeza.

La energía solar tiene cada vez más protagonismo. / Yaorusheng
Algo está cambiando en la forma en que el mundo se alimenta de energía, y no es poco. Durante décadas, el petróleo y el gas han sido los reyes indiscutibles, pero el tablero se está moviendo rápido. Tanto, que por primera vez la energía solar se ha convertido en la principal responsable del crecimiento de la demanda energética global, según ha certificado la Agencia Internacional de la Energía (AIE), con datos de 2025. No es solo un dato técnico: es un giro histórico.
La clave está en la electrificación. Cada vez más cosas funcionan con electricidad: coches, industrias, hogares y hasta los servidores que sostienen internet. Esa nueva demanda ha crecido con fuerza en los últimos años, y buena parte de ella se está cubriendo con fuentes renovables. Entre todas, la solar destaca con diferencia: más de una cuarta parte del aumento energético mundial viene ya de ahí. Dicho de otra manera: el sol no sólo ilumina y calienta, ahora también sostiene el ritmo del planeta.
Uno de cada cuatro coches que se vende en el mundo ya es eléctrico
Mientras tanto, los combustibles fósiles empiezan a perder fuelle. El gas sigue siendo importante, pero su crecimiento se ha ralentizado. Y el petróleo, directamente, acusa el golpe de la movilidad eléctrica. Hoy, uno de cada cuatro coches que se vende en el mundo ya es eléctrico. Esto no solo cambia cómo nos movemos, también redefine qué tipo de energía necesitamos.
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Asia, a la cabeza
El mapa global también se está reconfigurando. Asia lidera esta transformación con inversiones masivas en renovables y nuevas infraestructuras energéticas. Países como China e India están reduciendo su dependencia del carbón, aunque no todos avanzan al mismo ritmo. En otros lugares, factores económicos siguen manteniendo vivas fuentes más contaminantes.
Aunque las energías limpias crecen, las emisiones globales siguen en niveles muy altos
Pero la situación no invita a la celebración. Aunque las energías limpias crecen, las emisiones globales siguen en niveles muy altos. El consumo total de energía continúa aumentando y eso mantiene la presión sobre el clima. Es decir: vamos en la buena dirección, pero no lo suficientemente rápido.
Aun así, el cambio es evidente. La energía solar ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una pieza central del presente. Y eso abre un escenario nuevo: más electrificado, más descentralizado y, potencialmente, más sostenible.

Dani Cabezas
Periodista y músico madrileño, fui durante años el responsable de la sección de Música del diario 20...












