La carne se dispara y las lentejas ganan: el cambio silencioso en el precio de la cesta de la compra
La diferencia de precio entre la ternera y las legumbres no deja de crecer, en una tendencia de la que se hace eco un nuevo informe.
El precio de las legumbres se mantiene estable. / Helen Camacaro
Ir al supermercado ya no es lo que era. No hace falta mirar mucho para notar que llenar la cesta cuesta más, pero hay un detalle que pasa más desapercibido: la distancia entre el precio de la carne y el de las legumbres no deja de aumentar. Tanto, que en solo cinco años la brecha se ha disparado casi un 50 %, según un informe publicado por la organización Madre Brava, que trabaja por un sistema alimentario global más sostenible. Traducido a algo más cotidiano: la ternera se encarece a toda velocidad mientras las lentejas, garbanzos o alubias siguen siendo estando entre las opciones más estables y baratas.
Este cambio no es casual. Detrás hay una tormenta perfecta: el aumento del precio de la energía, el encarecimiento de los piensos y fertilizantes, el impacto del cambio climático y la incertidumbre internacional. Todo eso afecta especialmente a la producción de carne, que depende de más recursos y es más vulnerable a estas sacudidas, según explica la organización. Las legumbres, en cambio, resisten mejor el golpe y se convierten en una especie de refugio frente a la inflación alimentaria.
El resultado ya se nota en los bolsillos. Mientras el precio de la carne ha subido con fuerza, especialmente la de vacuno, el de las legumbres apenas ha variado. Esto está empujando, poco a poco, a muchas familias a replantearse su dieta, no tanto por convicción como por necesidad. Porque la inflación, como suele decirse, no afecta a todos por igual, y la comida es uno de los gastos donde más se nota.
Cuestión de salud
Pero hay más en juego que el dinero. Las legumbres no solo son más asequibles, también tienen ventajas claras para la salud: aportan proteínas, fibra y menos grasas saturadas que muchas carnes. Y, además, su impacto ambiental es mucho menor. De hecho, cambiar parte del consumo de proteína animal por vegetal podría tener un efecto notable en las emisiones del sistema alimentario, tal y como recuerdan desde Madre Brava.
En España seguimos comiendo muchas menos legumbres de las recomendadas
El problema es que, pese a todo esto, seguimos comiendo muchas menos legumbres de las recomendadas. En España, donde forman parte de la tradición culinaria, su consumo sigue lejos de lo ideal. Y hay otra paradoja: ni siquiera producimos suficientes para cubrir lo que consumimos.
Las legumbres son más sanas y sostenibles que la carne. / jayk7
En este contexto, cada vez más voces apuntan a los supermercados como pieza clave del cambio. No solo por lo que venden, sino por cómo lo colocan, lo promocionan y lo hacen accesible. La idea es sencilla: si lo más barato, visible y fácil de preparar son las opciones vegetales, será más probable que acaben en la cesta. Y con ese cambio progresivo, todo parece indicar que el futuro de nuestra alimentación podría ser menos carnívoro y más vegetal.
Dani Cabezas
Periodista y músico madrileño, fui durante años...Periodista y músico madrileño, fui durante años el responsable de la sección de Música del diario 20 Minutos. Colaboré en Cadena Ser, La Sexta, M21 o Vice. Ahora en eldiario.es, Time Out, El Salto, La Marea o LOS40, donde soy responsable de El Eco de LOS40. Canto, toco la guitarra y la batería.