Muere Nadia Farès, actriz de 'Los ríos de color púrpura', a los 57 años
El mundo del cine llora la pérdida de una presencia magnética del cine francés

Nadia Fares en la PFW en 2023 / Stephane Cardinale - Corbis
La actriz franco‑marroquí Nadia Farès, recordada por su intensidad en pantalla en películas como Los ríos de color púrpura (The Crinsom Rivers) y por una carrera que combinó cine de género, thrillers y televisión, ha fallecido a los 57 años tras permanecer varios días en coma.
Su muerte, confirmada por sus hijas, se produjo a causa de un paro cardíaco después de haber sido encontrada inconsciente en la piscina de un club privado en París el 11 de abril: "Con inmensa tristeza anunciamos el fallecimiento de Nadia Farès este viernes. Francia ha perdido a una gran artista, pero para nosotras, es sobre todo a una madre".

Nadia Fares, en Cannes en 2007 / Pool BENAINOUS/HOUNSFIELD/LEGRAN

Nadia Fares, en Cannes en 2007 / Pool BENAINOUS/HOUNSFIELD/LEGRAN
Farès, nacida en Marrakech en 1968 y criada en Niza, desarrolló desde joven una vocación artística que la llevó a instalarse en París para dedicarse al cine. Su debut llegó a principios de los años noventa, primero en televisión y poco después en la gran pantalla, donde comenzó a llamar la atención por su presencia escénica y su versatilidad.
LOS40
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Su salto definitivo a la fama llegó en el año 2000 con Los ríos de color púrpura (The Crinsom Rivers), el thriller dirigido por Mathieu Kassovitz en el que compartió protagonismo con Jean Reno y Vincent Cassel. La película se convirtió en un éxito internacional y situó a Farès entre los rostros más reconocibles del cine francés de la época.
A partir de entonces, encadenó papeles en producciones de acción y terror, como War (2007) y Storm Warning (2007), ampliando su presencia más allá de las fronteras francesas. En 2009, tras casarse con el productor Steve Chasman, la actriz decidió alejarse temporalmente de los focos y trasladarse a Estados Unidos para centrarse en su vida familiar.
Durante ese periodo nacieron sus dos hijas, Cylia y Shana, quienes han comunicado públicamente la noticia de su fallecimiento y han pedido respeto durante el duelo. La pareja se separó en 2022, momento en el que Farès regresó a Francia y retomó su actividad profesional.
Su vuelta a la interpretación se materializó en 2016 con la serie Marseille, donde recuperó la visibilidad que había tenido en décadas anteriores. En los últimos años había participado en varias producciones televisivas y cinematográficas, y trabajaba en su primer largometraje como guionista y directora, un proyecto que esperaba rodar en septiembre. En una entrevista reciente, Farès explicaba que llevaba tiempo desarrollando esta película y que había encontrado un equipo creativo con el que se sentía plenamente identificada.
La actriz había hablado abiertamente de sus problemas de salud. En 2007 se sometió a una operación cerebral para tratar un aneurisma y, en los años siguientes, pasó por tres intervenciones cardíacas. Aun así, mantenía una rutina deportiva constante y aseguraba que nadar era una de sus actividades habituales.
El accidente que desencadenó su muerte ocurrió en la piscina de un complejo deportivo del distrito IX de París. Un testigo la rescató del agua e intentó reanimarla antes de la llegada de los servicios de emergencia. Fue trasladada al Hospital Pitié‑Salpêtrière, donde permaneció en coma inducido hasta sufrir un paro cardíaco el 17 de abril.
La noticia ha provocado numerosas muestras de afecto en el mundo del cine francés. Actores y colegas han destacado su talento, su calidez y la energía que transmitía tanto en pantalla como fuera de ella. Su muerte deja inconclusos proyectos que marcaban una nueva etapa en su carrera, pero también un legado construido a base de determinación, sensibilidad y una presencia artística que seguirá viva en la memoria del público.












