Crítica Michael: muchas luces y pocas sombras en un biopic en el que Jaafar revive a su tío Michael Jackson

Un homenaje que hará felices a los fans del Rey del Pop y con el que escucharás de nuevo toda su discografía

Jaafar Jackson como Michael Jackson en 'Michael'. / Glen Wilson / Glen Wilson/Lionsgate

La primera vez que escuchas a Jaafar Jackson en Michael intepretar a su tío, una sonrisa, cómplice con el resto de espectadores de la sala, aparece en los labios. Hacía 16 años, desde la muerte del Rey del Pop, que no veíamos a la leyenda viva. Porque si algo ha hecho Antoine Fuqua en esta nueva cinta es continuar con el mito, rellenando huecos a los que los fans no han llegado.

Michael arranca con el nacimiento de los Jackson Five, presentando al verdadero villano de toda la película: su padre, Joseph Jackson, interpretado por Colman Domingo, que veía a sus hijos una fuente de hacer dinero y que contrasta con la figura materna a la que da vida Nia Long. Desde el principio, la película es contada como un cuento, donde solo existe esta figura paterna como villano. El conflicto de Michael Jackson, durante toda la cinta, se centra en esta relación con él.

La parte de los Jackson Five, el ascenso del grupo infantil hasta lo más alto, se hace corto. Para que nos vamos a engañar. Y hay que reconocer que el trabajo de un jovencísimo Juliano Valdi, que se mete en la piel del Rey del Pop que podría ir a Juan y Medio, sabe a poco.

Quieres ver más sobre esta parte y también ver los puntos de vista de los hermanos, apenas retratados. ¿Cómo es crecer junto a un niño prodigio? Retratar de alguna manera esas inseguridades del resto del grupo. De hecho, en la película vemos una ausencia: la de Janet Jackson. En ningún momento aparece la hermana más pequeña de la familia. Ni si quiera de fondo.

Judah Edwards como Tito, Jaylen Hunter como Marlon, Juliano Krue Valdi como MJ, Nathaniel McIntyre como Jackie and Jayden Harville como Jermaine en 'Michael'. / Lionsgate / Courtesy of Lionsgate

Las luces de Jaafar Jackson

Pero es cuando Michael llega a su adolescencia cuando la película saca el peso pesado. Y es que Jaafar Jackson, el sobrino de Michael —hijo de Jermaine Jackson— ha sido capaz de meterse de lleno en la piel de su tío. Cada movimiento, palabra o pase de baile es un reflejo de su tío. Jaafar ha sido capaz de calcar sus coreografías y pasos.

Y es que Michael saca su artillería pesada, sobre todo, en las escenas musicales. Cada recreación de una actuación es icónica. Es donde la película sobre sale. Y hay varios números: desde las primeras apariciones de los Jackson Five hasta la recreación de una de sus actuaciones de la gira Bad. El espectador sale con la sensación de haber visto en HD algunos de los momentos musicales más importantes de la carrera.

Jaafar Jackson como Michael Jackson en 'Michael'. / Glen Wilson / Glen Wilson/Lionsgate

Y es que es en cada uno de los números musicales donde el espectador conecta con la película. Un espectáculo audiovisual con una banda sonora que es imposible no tararear.

Aunque la película funciona como un fan service perfecto huyendo totalmente de los conflictos que tuvo Michael en sus primeros años de vida. Es una versión edulcorada de su historia, en la que se compara literalmente su vida con el cuento de Peter Pan. Incluso se llega a insinuar que algunos cambios de su vida (y de su persona) tienen que ver con este personaje. Michael Jackson es retratado como un unicornio, como un duende que no pertenece a este mundo, alimentando al mito. Y quizá esta es su mejor baza: que ha convertido la vida del Rey del pop en un cuento. Algo que, en cierto modo, él siempre quiso.

Alberto Palao

Periodista musical especializado en pop. Graduado...