¿Qué es la agricultura regenerativa y por qué va a más?
Te explicamos en qué consiste una manera de cultivar alimentos que cuida el suelo, reduce la dependencia de químicos y gana fuerza en un mundo cada vez más inestable.

La agricultura regenerativa respeta la tierra y sus tiempos. / Monty Rakusen
La forma en la que producimos lo que comemos está cambiando. Frente a la agricultura industrial, basada en fertilizantes químicos, combustibles fósiles y grandes cadenas de suministro, empieza a ganar terreno otra manera de cultivar: la agricultura regenerativa. Puede sonar a concepto nuevo, pero en realidad mezcla conocimientos tradicionales con ciencia actual para algo bastante simple: producir alimentos sin destruir el suelo, sino mejorándolo.
La idea clave es cambiar la lógica. En lugar de "forzar" la tierra con productos químicos, la agricultura regenerativa busca trabajar con la naturaleza. ¿Cómo? Evitando labrar en exceso, manteniendo el suelo siempre cubierto, usando restos orgánicos como abono natural y favoreciendo la biodiversidad. Todo esto permite que el propio ecosistema del suelo, como los microorganismos, la humedad o los nutrientes, haga gran parte del trabajo que en la agricultura intensiva depende de fertilizantes artificiales.

La agricultura regenerativa tiene un gran futuro por delante. / Thomas Barwick

La agricultura regenerativa tiene un gran futuro por delante. / Thomas Barwick
Y aquí viene uno de los puntos importantes: este modelo reduce mucho la dependencia del petróleo. En la agricultura convencional, casi todo depende de él, desde los fertilizantes hasta la maquinaria o el transporte. En cambio, las explotaciones regenerativas necesitan menos elementos externos, lo que las hace más resistentes ante crisis como guerras o subidas de precios. En un contexto global cada vez más incierto, eso es una ventaja enorme.
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Cuidar la tierra
Pero no es solo una cuestión económica o estratégica. También lo es ambiental. Mientras la agricultura intensiva puede degradar el suelo con el tiempo, la regenerativa hace justo lo contrario: aumenta la materia orgánica, mejora la capacidad de retener agua y favorece la biodiversidad. Esto se traduce en campos más fértiles, cultivos más resilientes frente a sequías o inundaciones y, en muchos casos, alimentos con mayor calidad nutricional.
La agricultura regenerativa no solo es viable: también puede ser rentable
Durante años, una de las grandes críticas a este modelo era que no podía competir en producción con la agricultura convencional. Sin embargo, estudios recientes empiezan a desmontar esa idea. Tras un periodo de transición, los rendimientos pueden ser similares, e incluso los costes se equilibran. Es decir: no solo es viable, también puede ser rentable.
Otro aspecto interesante es que no se trata de volver al pasado, sino de avanzar con otra mentalidad. La agricultura regenerativa incorpora tecnología, conocimiento científico y nuevas formas de gestión, pero con un objetivo distinto: cuidar los recursos en lugar de agotarlos. Es una forma de entender la producción de alimentos como parte de un sistema vivo, no como una fábrica.
Entonces, ¿por qué va a más? Porque responde a varios problemas a la vez: el cambio climático, la subida de costes, la dependencia energética y la degradación del suelo. En un escenario donde todo eso se intensifica, apostar por sistemas más autónomos, resilientes y sostenibles deja de ser una opción alternativa para convertirse en una necesidad.

Dani Cabezas
Periodista y músico madrileño, fui durante años el responsable de la sección de Música del diario 20...












