Bruce Springsteen sorprende al rezar por Donald Trump después del incidente armado en la Casa Blanca
El artista se encuentra en plena gira con un mensaje centrado en la paz

Bruce Springsteen habla del rodaje de los "peores momentos" de su vida en el nuevo biopic titulado 'Deliver Me From Nowhere'. / picture alliance
La noche del sábado dejó una imagen para la política estadounidense. La tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en el Washington Hilton, tuvo que interrumpirse cuando un hombre armado logró superar un control de seguridad en el vestíbulo. Hubo disparos y un protocolo que se activó a toda velocidad.
El presidente y el vicepresidente fueron evacuados antes de que comenzara el acto. El presunto atacante, identificado como Cole Tomas Allen, terminó reducido en el lugar tras herir a un agente. Las autoridades siguen sin aclarar qué le llevó a actuar.
El giro de Springsteen
Al día siguiente, a cientos de kilómetros de Washington, Bruce Springsteen subió al escenario en Austin con su banda. El músico, que ha construido buena parte de su discurso público en oposición a Trump, eligió un registro distinto al habitual.
LOS40
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Sin rodeos, pero sin el filo de otras ocasiones, se dirigió al público para marcar distancia con lo ocurrido. Primero habló de los soldados desplegados fuera del país: "Comenzamos esta noche con una oración por nuestros hombres y mujeres que sirven en el extranjero; oramos por su regreso sano y salvo".
Después, introdujo una referencia directa al incidente de la noche anterior: "También elevamos una oración de agradecimiento porque ni nuestro presidente, ni nadie de la administración, ni nadie de los asistentes, resultó herido en el incidente de anoche durante la cena de corresponsales de prensa de la Casa Blanca".
No es el tipo de declaración que suele asociarse con el artista en relación con Trump. Remató su intervención con una condena explícita a cualquier forma de violencia política, insistiendo en que el desacuerdo no puede cruzar esa línea.
Reacción desde la Casa Blanca
El propio Trump abordó lo sucedido horas después en una entrevista en 60 Minutes, con Norah O'Donnell: "Vivimos en un mundo de locos".
El presidente reconoció que se resistió a abandonar la zona porque quería entender qué estaba pasando, una decisión que complicó la labor del Servicio Secreto.
La conversación se tensó cuando se mencionó un supuesto manifiesto del atacante. Trump rechazó de forma contundente las acusaciones que aparecían en ese documento y cargó contra la periodista por leerlo en antena.
Un precedente que vuelve
El episodio ha reactivado inevitablemente la memoria histórica. No es la primera vez que ese hotel queda asociado a un intento de asesinato presidencial. En 1981, Ronald Reagan fue tiroteado a la salida del mismo edificio.
Springsteen no ha cambiado de postura política. Sus críticas siguen ahí, intactas. Pero su reacción introduce un matiz poco habitual en el clima actual. Es decir, reconocer el desacuerdo sin desear el daño. En un momento donde todo parece empujado hacia los extremos, ese matiz termina siendo lo más llamativo de la historia.

Lola Rabal
Recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la URJC. Viví en Chicago, donde descubrí...












