Estas son las especies de peces que están invadiendo los países del Mediterráneo
Más de 150 especies no nativas ya están presentes en ríos, lagos y humedales, y muchas han llegado para quedarse
Las gambusia es la especie más presente. / angeluisma
El Mediterráneo no solo es uno de los mares más biodiversos del planeta: también se está convirtiendo en un punto caliente de especies invasoras. Un estudio internacional reciente de Life Invasaqua, liderado por investigadores de España, Portugal y Croacia, ha identificado al menos 151 especies de peces no nativas en aguas continentales de países mediterráneos, es decir, en ríos, lagos, humedales o zonas cercanas a desembocaduras. De ellas, 106 ya están completamente establecidas, lo que significa que se reproducen por sí solas en la naturaleza y son muy difíciles de erradicar.
Los países más afectados son Italia, España, Francia, Bosnia y Herzegovina y Croacia, mientras que otros como Libia o Malta presentan cifras más bajas. En general, la mayoría de estas especies proceden de Europa, Asia y América del Norte, aunque también hay casos de África o América del Sur. Y una vez que llegan, quedarse es lo habitual.
Un ejemplar de percasol. / WHPics
Entre las especies más extendidas destacan tres nombres clave: la gambusia, presente en 21 países; la carpa común, en 20; y el percasol, en 16. Son especies que han sabido adaptarse muy bien a nuevos entornos y que, en muchos casos, desplazan a las autóctonas. De hecho, su impacto puede ser importante: compiten por recursos, transmiten enfermedades o alteran los ecosistemas.
El humano, resposable
El origen del problema está, en gran parte, en la actividad humana. Muchas de estas introducciones se deben a escapes de acuicultura, liberaciones desde acuarios o incluso a la pesca deportiva. Además, hay un factor curioso: cuanto mayor es el desarrollo económico de un país, más especies invasoras tiene. El comercio, las infraestructuras hidráulicas o el ocio relacionado con el agua facilitan su expansión.
Una vez que una especie invasora se asienta, eliminarla es complicado y caro
El cambio climático tampoco ayuda. El aumento de temperaturas favorece especialmente a las especies adaptadas a aguas cálidas, lo que podría acelerar aún más su propagación en los próximos años. Y si a eso se suma que el comercio y el movimiento de especies siguen creciendo, el escenario apunta a que el problema irá a más.
Por eso, los expertos insisten en que la clave está en la prevención. Una vez que una especie invasora se asienta, eliminarla es complicado y caro. De ahí la importancia de mejorar la vigilancia, detectar a tiempo nuevas introducciones y reforzar la cooperación entre países. Porque, aunque no siempre se vean, estos peces ya forman parte del nuevo mapa ecológico del Mediterráneo.
Dani Cabezas
Periodista y músico madrileño, fui durante años...Periodista y músico madrileño, fui durante años el responsable de la sección de Música del diario 20 Minutos. Colaboré en Cadena Ser, La Sexta, M21 o Vice. Ahora en eldiario.es, Time Out, El Salto, La Marea o LOS40, donde soy responsable de El Eco de LOS40. Canto, toco la guitarra y la batería.