Ivonne Reyes se derrumba en su puente de las emociones en ‘Supervivientes’: “Al borde de la muerte tres veces”
Habla del éxito, del amor, del olvido y de su hijo Alejandro

Ivonne Reyes recorre el puente de las emociones en 'Supervivientes 2026'. / Mediaset
Este domingo hemos tenido una nueva gala de Conexión Honduras con Sandra Barneda al frente en la que hemos vivido muchas emociones. José Manuel Soto se ha reencontrado con su hijo. Ingrid Betancor ha resultado expulsada y, por lo tanto, Marisa Jara se ha convertido, de nuevo, en concursante de pleno derecho. Y, además, Ivonne Reyes ha recorrido el puente de las emociones.

Aunque ha sido una mujer con mucho éxito televisivo, lo cierto es que, como señalaba María Lamela, sigue siendo una mujer bastante desconocida. Nagore Robles ha insistido varias veces en que se merece lo mejor y recuperar una autoestima que parecer haber perdido. Y es que, como ha contado, su vida no ha sido fácil.
La infancia de Ivonne Reyes
El primer peldaño de ese puente era el de la infancia que reconoce que fue feliz y familiar, aunque hubo “una temporada que me sentía muy sola porque hubo problemas familiares y tuvieron que dejarme sola un año y algo, me sentí bastante sola porque no entendía por qué no estaba con el resto de mis hermanos”. Eso le dejó una sensación de abandono que ha tenido que trabajar.
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Le costaba contar cómo ella esperaba que fueran a buscarla sus padres, pero se quedaba siempre esperando en el jardín de casa de sus abuelos. “Con los años entendí y le doy gracias a mis padres, mis abuelos y mi tía porque haberme cuidado. A veces me sentía apartada de la familia y quería estar con mis tres hermanos, que uno no está, pero seguimos estando juntos”. Esa situación le marcó hasta el punto de hacerse tan independiente que se fue pronto de casa. Gracias a la terapia que hace desde joven, entendió lo que sucedió y enfrentarse a esa soledad de la que hablaba.
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El éxito de Ivonne Reyes
El segundo peldaño era el del éxito. “Tantos programas que he presentado, mi carrera profesional, brillar, haber querido estar desde pequeña, vestirme de dorado porque identifica ese color con la tele y veía esas imágenes de las mises en Venezuela y quería estar en esa caja”, contaba. Se imaginaba en la tele desde que era una niña y lo consiguió aquí en España. Mucho éxito del que todavía le cuesta darse cuenta y asimilar que ha sido suyo.
El olvido de Ivonne Reyes
Todo muy bonito, a diferencia del siguiente peldaño que era el olvido, lo que llegó después. “Me empecé a olvidar yo de mí misma. Me empecé a olvidar de que existía y a alejarme de todo lo que siempre me había hecho ilusión en la vida que era conectar con las personas, la comunicación, actuar, ser artista y poco a poco me fui alejando. No quiero dar la responsabilidad a otras personas, he sido yo que me he ido alejando. Me olvidé de vivir mi vida, miraba por otras cosas y me olvidé de mi profesión y lo que me hacía ilusión y aquí siento que me estoy empezando a recuperarme”, expresaba.
Todo esto afectó a su economía, “al dejar de trabajar, apartarme y no tener una educación financiera, no ha sido derroche, sino que lo he invertido en mi familia y disfrutar en viajes y mi hijo, en darle los mejores estudios y llegué a quedarme en la bancarrota, en la ruina”.
Le tocó disimular e intentar “sacar la mejor parte positiva para que mi hijo no se diera cuenta, ni mi familia, de que estaba tan mal porque siempre he tratado de transmitir lo positivo. Siempre me he disfrazado de que todo está bien. llorar a solas, apartarme para poder soltar y tratar de mantener mi imagen bien por si me llamaba. No he sabido hacerlo, me he cansado”.
Siempre ha sido de echarse todo a las espaldas y eso le ha provocado un cansancio físico que “me ha llevado a diferentes enfermedades, al borde de la muerte tres veces. Aparte, en otras ocasiones, sin ganas de hacer nada, sin ganas de estar presente, ni hacer deporte, ni salir a la calle. Cuando tienes tu familia, tu gente y tu hijo, es lo que me da fuerzas, es difícil, pero te olvidas de ti”.
El amor en la vida de Ivonne Reyes
La siguiente palabra era amor, “ha sido bonito cuando estuve casada, cuando estuvo cinco años juntos y dos de noviazgo en el único matrimonio que he tenido. Se me han puesto más relaciones que no eran verdad. Se me ha cuestionado mucho. Las relaciones serias que he tenido no han llegado a buen puerto, por deslealtad, distancia y esa parte de problemática dura que duró casi cuatro años y fue bastante cuesta arriba porque fue la más traumática que he vivido hasta el momento. Con mis ex me he llevado bien y somos como familia”.
Ahora no tiene un compañero de viaje, “esa parte complicada me ha roto el corazón, es como cuando te da un paro cardíaco y te hace una brechita en el corazón, como le sucedió a mi madre cuando falleció. Cuando confías en esa persona y crees que te va a arropar y sacar adelante, o te va a acompañar y hacer todo lo contrario que es destruirte por dentro, por fuera, tu entorno, tu familia, tu ser te hace no creer en el amor otra vez”.
El silencio de Ivonne Reyes
Del amor saltó al silencio, “me cuesta hablar, me dicen mis compañeros que hable fuerte, que se me escuche. He tenido muchos miedos a hablar y sacar mi voz adelante cuando mi voz siempre se escuchaba. Siempre hablo muy bajo porque se me ha cuestionado muchísimo tiempo. Disfrazo mi vida con sonrisas para no expresarlo porque se me ha tachado de frívola y de ese silencio, pero se llegó a cuestionar incluso que estaba embarazada”.
De nuevo este silencio tuvo su reflejó físico, pero ahora empieza a coger un poco de seguridad “porque ese silencio no me parece justo, me he puesto como un ermitaño, me he ido hacia dentro”.
El hijo de Ivonne Reyes
El último escalón era Alejandro su hijo o, como ella misma reconocía, “lo más importante que ha pasado en mi vida, sé que a nivel terapia no se debería decir, pero es mi motor, mi fortaleza, lo más bello que he creado y he luchado para tenerlo y que nadie me impidiera que pudiera darle a luz”. Se sintió muy atacada y fue cuando decidió apartarse.
“Mi madre falleció a los dos meses de haber dado a luz. Ha sido muy duro ser madre y padre, pero, sobre todo, juzgada”, aseguraba.
Muchos momentos de voz quebrada recordando estos episodios de su vida. Terminaba abrazada entre lágrimas con María Lamela. Veremos si esta manera de abrirse le ayuda a llegar a la final y quién sabe si a ganar el concurso.
De momento no está nominada, ese papel queda para José Manuel Soto, Toni Elías, Almudena Porras y Alba Paul. El martes habrá una salvación y el jueves sabremos quién es el siguiente expulsado. De momento, hoy han disfrutado, por lo menos unos cuantos, de la feria de abril.

Cristina Zavala
Redactora y guionista de LOS40. Completamente enamorada de la TV. Estudié Periodismo en la UCM mientras...













