Rebel Wilson niega haber estado detrás de la filtración de la foto desnuda de la actriz Charlotte MacInnes
El juicio por difamación escala con versiones opuestas

La actriz de Hollywood Rebel Wilson aparece en el Tribunal Supremo de Melbourne antes de su juicio por difamación contra la editorial de revistas Bauer Media, el 19 de mayo de 2017 en Melbourne, Australia. / Fairfax Media
En los tribunales de Sídney, el proceso legal que enfrenta a Rebel Wilson con Charlotte MacInnes ha dado un nuevo giro con una acusación especialmente sensible. Se trata de la supuesta implicación de la actriz en un ciberataque que habría terminado con la filtración de una imagen íntima de Charlotte MacInnes.
El caso, ligado al desarrollo de la película The Deb, avanza hacia su recta final con un clima cada vez más cargado, donde las declaraciones se centran en la reputación personal de sus protagonistas.
Las acusaciones de MacInnes
Charlotte MacInnes ha llevado a los tribunales de Sídney una demanda por difamación en la que sostiene que su imagen pública fue dañada por declaraciones de Wilson sobre una supuesta denuncia por acoso sexual contra la productora Amanda Ghost.
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La actriz afirma que, tras iniciar acciones legales, su cuenta de Snapchat fue vulnerada, lo que habría provocado la difusión de una fotografía desnuda entre sus contactos. Según su versión, el episodio ocurrió pocos días después de presentar la demanda.
MacInnes describió el impacto emocional del suceso como profundo y perturbador, llegando a insinuar que todo podría haber sido orquestado. En sus palabras recogidas por medios australianos: "Fue absolutamente aterrador y me provocó un nuevo tipo de ansiedad. No fui yo misma durante un tiempo después", escribió, según un informe de NewsWire de Australia. "Creo que todo esto fue orquestado por Rebel".
La respuesta de Rebel Wilson
En el estrado, Wilson rechazó de forma frontal cualquier relación con el supuesto ataque informático. Durante el contrainterrogatorio, la defensa de MacInnes le planteó directamente si había participado en el hackeo o si lo había organizado.
La actriz respondió con contundencia: "Es una afirmación absolutamente escandalosa que diga en un tribunal que trabajo como hacker".
Ante la insistencia, reiteró su negación sin matices: "Obviamente no".
El enfrentamiento también ha tenido eco en el terreno digital. Se ha cuestionado una publicación realizada desde la cuenta oficial de Instagram de The Deb, donde Wilson criticó a MacInnes por lo que describió como un atuendo culturalmente inapropiado durante su aparición en Cannes.
La defensa de la actriz cuestionó la idoneidad de ese mensaje público. "Usar la cuenta de Instagram de The Deb para atacar a una de las actrices principales de tu película fue totalmente poco profesional, ¿no crees?", preguntó Chrysanthou.
Wilson respondió: "No lo considero un ataque, lo considero decir la verdad".
El origen del conflicto
El núcleo del enfrentamiento se remonta a un episodio ocurrido en septiembre de 2023, antes del rodaje de la película en Australia. Wilson asegura que MacInnes le relató sentirse incómoda tras compartir un baño con la productora Amanda Ghost. Sin embargo, tanto MacInnes como Ghost niegan esa versión, afirmando que el encuentro fue en traje de baño y sin ninguna situación incómoda.
Las declaraciones del juicio
Wilson también defendió su postura general sobre la controversia, asegurando que su intención ha sido siempre transparente. En sede judicial afirmó:
"Cambió su versión, dio un vuelco a su discurso y recibió enormes beneficios", declaró Wilson ante el tribunal de Sídney.
Y añadió: "Lo único que he hecho es decir la verdad, a costa de un gran perjuicio personal".
El juicio continúa bajo la supervisión de la jueza Elizabeth Raper, en un proceso que encara ya su resolución definitiva.

Lola Rabal
Recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la URJC. Viví en Chicago, donde descubrí...












