El pop se hace mayor (y arrasa): 40 años de media entre las divas del momento
¿Y si los veinte no son la cima, sino el primer ensayo?

Bad Gyal en su gira 'Más Carra' en el Movistar Arena de Madrid 2026. / Foto de Sharon López cedida por Doble Cuerpo
Durante años se repitió una mentira, la de que el pop era un lugar de paso. Llegabas joven, brillabas y te ibas antes de que la luz cambiara. Sin embargo, hay que admitirlo: el pop ya no pertenece a la juventud. O mejor dicho, la juventud ya no lo monopoliza. Basta mirar quién vende más entradas hoy, quién convierte una gira en un acontecimiento global, para entender que ese relato ha empezado a resquebrajarse. Las mismas artistas que crecieron bajo esa presión han decidido quedarse. Y quedarse bien. Bad Gyal dejaba una frase en El Hormiguero el pasado lunes: claro que se quedaría en los veinte, pero no le da miedo cumplir treinta porque está cómoda en su piel.
Esa comodidad, precisamente, es lo que históricamente se ha castigado. Es buen momento para recordar la reflexión de Madonna: "Lo que molesta no es que las mujeres envejezcan, es que sigan sintiéndose sexys al hacerlo". Y Beyoncé, sin elevar demasiado la voz, lo deja claro: "No me van a romper el alma". La verdad, no hay discurso más contemporáneo que ese.

Madonna durante su actuación en los 'Billboard Music Awards 2019' el 1 de mayo de 2019 en Las Vegas, Nevada. / Kevin Mazur

Madonna durante su actuación en los 'Billboard Music Awards 2019' el 1 de mayo de 2019 en Las Vegas, Nevada. / Kevin Mazur
Las mismas artistas que debían desaparecer están llenando estadios como si acabaran de llegar. Y las cifras ayudan a aterrizar la idea:
LOS40
LOS40
- Madonna (67)
- Cher (79)
- Celine Dion (58)
- Jennifer Lopez (56)
- Shakira (49)
- Beyoncé (44)
- Katy Perry (41)
- Lady Gaga (40)
- Rihanna (38)
- Taylor Swift (36)
- Ariana Grande (33)
- Rosalía (33)
- Dua Lipa (30)
- Bad Gyal (29)
- Sabrina Carpenter (26)
- Aitana (26)
- Billie Eilish (24)
- Olivia Rodrigo (23)
La media exacta se sitúa en 40,7 años. Redondeemos: cuarenta y uno. La edad que antes marcaba el principio del final ahora parece el inicio del control. Y aquí es donde el relato se rompe del todo.
Lo interesante no es solo que sigan aquí, sino cómo están aquí. Las giras más exitosas les pertenecen. Y quedarse no es resistir. Resistir implica desgaste. Beyoncé con Cowboy Carter ha convertido ese disco en una maquinaria cultural. Ganó el Grammy a Álbum del Año en 2025, el primero de su carrera en esa categoría, y después salió de gira confirmando la tesis. Su Cowboy Carter Tour recaudó más de 407 millones de dólares en solo 32 conciertos.

Taylor Swift y Beyoncé en la 67.ª edición de los premios Grammy, celebrada en el Crypto.com Arena de Los Ángeles, California, el domingo 2 de febrero de 2025. / Robert Gauthier

Taylor Swift y Beyoncé en la 67.ª edición de los premios Grammy, celebrada en el Crypto.com Arena de Los Ángeles, California, el domingo 2 de febrero de 2025. / Robert Gauthier
Shakira ha hecho algo parecido. Su gira Las Mujeres Ya No Lloran ha superado los 421 millones de dólares (y aún no ha acabado). La ruptura, el duelo, la ironía… todo empaquetado en un show que funciona porque ya no intenta gustar a todo el mundo. Las giras millonarias son biografías en directo. Son pruebas de que el público no busca novedad constante, sino una conexión sostenida durante dos horas.
Madonna, mientras tanto, sigue haciendo algo que parece imposible. Ser legado y estar presente a la vez. Prepara nueva música con Confessions On a Dance Floor: Part II. Por lo que sabemos, no es una reinterpretación de Confessions On a Dance Floor, el álbum de 2005. La trayectoria sigue su curso en tiempo real. Es muy emocionante.

Sabrina Carpenter y Madonna actúan juntas en el escenario de Coachella de 2026. / Kevin Mazur

Sabrina Carpenter y Madonna actúan juntas en el escenario de Coachella de 2026. / Kevin Mazur
Porque no es que estas artistas sigan siendo relevantes a pesar de la edad. Es que lo son gracias a ella. El pop siempre fue ansiedad disfrazada de ritmo. Hay algo que ocurre cuando ya no tienes prisa. Cuando ya no necesitas ser la siguiente gran cosa porque ya fuiste varias veces la gran cosa.
No es que el mejor momento llegue tarde. Es que quizá siempre llegó a esta edad, pero antes nadie se quedaba lo suficiente para comprobarlo. No es que el pop haya envejecido. Es que, por fin, está aprendiendo a vivir.

Lola Rabal
Recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la URJC. Viví en Chicago, donde descubrí...












