La noche en 1986 que unió a Paul McCartney, Mick Jagger y Elton John en un mismo escenario
Y por una buena causa

El concierto de The Prince's Trust en 1986 / Brian Cooke
En 1986, cuando los grandes macroeventos solidarios comenzaban a consolidarse como fenómenos culturales de alcanza internacional, The Prince’s Trust celebró uno de los conciertos más recordados de su historia para celebrar su décimo aniversario: el All-Star Rock Concert en el Wembley Arena de Londres. Aquella cita no solo reunió a algunos de los nombres más influyentes de la música popular, sino que también confirmó el poder de la escena musical para movilizar generar atención en torno a causas sociales.
El cartel fue único. Sobre el escenario coincidieron figuras como Elton John, Eric Clapton, Phil Collins, Mark Knopfler, Mick Jagger, Paul McCartney y Tina Turner, entre otros artistas de primer nivel. Una lista que, vista con perspectiva, resume buena parte de la industria del pop y el rock de la década de los 80. La presencia de músicos con trayectorias tan diversas aportó riqueza a un concierto que transcurrió con total naturalidad entre diferentes estilos y sensibilidades.
Uno de sus grandes atractivos fue la interacción entre los artistas, que compartieron escenario en varias actuaciones conjuntas. Esas colaboraciones ofrecieron momentos únicos que difícilmente se repetirían en otro contexto. Ver a nombres de ese nivel unir repertorios dio al directo de una energía particular, muy alejada de los conciertos convencionales.
LOS40 Classic
LOS40 Classic

Mick Jagger y David Bowie en el concierto de The Prince's Trust en 1986 / Brian Cooke

Mick Jagger y David Bowie en el concierto de The Prince's Trust en 1986 / Brian Cooke
En lo musical, el espectáculo combinó clásicos reconocibles con interpretaciones más libres. Elton John aportó su habitual solvencia al piano, mientras que Eric Clapton y Mark Knopfler pusieron el acento guitarrero en una noche que ha pasado a la historia como un hito musical. Phil Collins volvió a demostrar su versatilidad tanto en solitario como acompañando a otros compañeros. Por su parte, la aparición de Paul McCartney añadió un componente histórico que conectaba varias generaciones de público.
Más allá del valor artístico, el concierto tuvo un claro objetivo solidario. The Prince’s Trust, impulsada por el entonces príncipe Carlos, trabajaba en la creación de oportunidades para jóvenes en riesgo de exclusión. La recaudación del evento se destinó a financiar programas de formación y apoyo al empleo, consolidando el papel de la música como herramienta de impacto social.
Este concierto de 1986 también se enmarca en un momento clave para la industria musical. Apenas un año antes se habían celebrado eventos como Live Aid, que redefinieron la escala de los conciertos benéficos. En ese contexto, la cita de The Prince’s Trust apostó por un formato más concentrado, pero igualmente potente en cuanto a talento y repercusión. Fue, en cierto modo, una versión más íntima —aunque no menos ambiciosa— de esa corriente solidaria que atravesó la década.
Con el paso del tiempo, aquella noche en Wembley ha pasado a la historia como una de las grandes reuniones de estrellas del pop británico e internacional. Un recordatorio de que, incluso en una industria marcada por egos y carreras individuales, hay espacio para la colaboración cuando la causa lo merece.
Casi cuatro décadas después, el concierto sigue siendo una referencia. No tanto por la nostalgia, sino por lo que representó: talento en directo con un propósito en común.

Laura Coca
Redactora de LOS40 y LOS40 Urban. Di el salto a la capital (echando un poquito mucho de menos la playa)...












