Beyoncé recupera la calma tras el robo de música inédita: el acusado entrará en prisión
La investigación sobre la desaparición de material confidencial de la gira termina con una condena en Atlanta
Beyonce en París, Francia. / Edward Berthelot
Durante meses, el entorno de Beyoncé ha convivido con una preocupación difícil de medir desde fuera. No se trataba únicamente de unos objetos desaparecidos de un coche de alquiler en Atlanta. Dentro de aquellas maletas había canciones aún no publicadas, documentación vinculada a espectáculos futuros y archivos de trabajo relacionados con una de las giras más blindadas de la industria musical. Material que podría haber acabado circulando por Internet en cuestión de horas.
El hombre acusado de llevarse ese contenido ya no se enfrentará a un juicio. Kelvin Evans, de 40 años, ha optado este martes por reconocer los cargos ante el Tribunal Superior del Condado de Fulton, una decisión que pone fin a una causa judicial seguida de cerca tanto por la prensa estadounidense como por los seguidores de la artista.
De qué se le acusa a Kelvin Evans
La declaración de culpabilidad incluye dos delitos: allanamiento y acceso ilegal a un vehículo con intención de robo. Tras aceptar el acuerdo, Evans ha recibido una condena de cinco años. Parte de esa pena se cumplirá en prisión y el resto bajo libertad condicional. Además, el juez ha establecido restricciones concretas para impedir cualquier contacto con las víctimas relacionadas con el caso.
Cómo ocurrió el robo
Durante la vista, la Fiscalía expuso parte de la reconstrucción policial realizada a partir de cámaras de seguridad instaladas en el aparcamiento donde ocurrió el robo. Según los investigadores, el acusado apareció conduciendo por la zona antes de detenerse junto al vehículo afectado. Las imágenes también mostrarían el momento en el que varias maletas negras fueron retiradas del automóvil.
Los fiscales sostienen que esos objetos terminaron siendo trasladados a un inmueble relacionado con familiares del acusado. Desde entonces, las maletas no han sido recuperadas.
En la audiencia también salió a relucir uno de los elementos más llamativos de la investigación. Según la acusación, Evans llegó a definirse ante los agentes como el "rey ladrón de Atlanta", una frase que terminó incorporada al procedimiento judicial y que acabó dando todavía más notoriedad al caso.
¿Quién se dio cuenta?
La denuncia inicial fue presentada en julio de 2025 por miembros del equipo creativo de Beyoncé. Su coreógrafo y uno de sus bailarines alertaron a la policía tras descubrir que habían desaparecido dispositivos de almacenamiento donde guardaban material especialmente sensible. Desde canciones inéditas, ideas de producción, listas de temas para conciertos hasta documentación interna vinculada a actuaciones pasadas y futuras.
En la práctica, aquello suponía mucho más que una pérdida económica. La filtración de canciones antes de un lanzamiento oficial puede alterar campañas promocionales enteras e incluso modificar estrategias de gira diseñadas durante meses.
Apenas unos días después de conocerse el robo, las autoridades emitieron una orden de arresto contra Evans. El sospechoso fue detenido semanas más tarde.
La colaboración de la familia del acusado
Otro de los puntos utilizados por la Fiscalía para reforzar el caso tuvo que ver con varios objetos tecnológicos denunciados como robados. Una familiar del acusado declaró a la policía haber recibido un iPhone y diferentes cargadores que coincidían con parte del material desaparecido. Los investigadores confirmaron posteriormente esa relación.
Antes de declararse culpable, Evans ya había rechazado una propuesta anterior de la Fiscalía que contemplaba una pena similar. Finalmente ha decidido evitar el juicio con jurado y cerrar el proceso mediante acuerdo.
Mientras tanto, el entorno de Beyoncé ha mantenido un perfil bajo durante todo el procedimiento. Ni la artista ni su equipo más cercano han realizado declaraciones públicas extensas sobre un episodio que ha vuelto a demostrar hasta qué punto la música inédita se ha convertido en uno de los activos más valiosos de la industria actual.
Lola Rabal
Recién graduada en Periodismo y Comunicación...Recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la URJC. Viví en Chicago, donde descubrí el jazz y la producción musical. Desde entonces estudio danza clásica, piano y lenguaje musical. He pasado por Vogue, New Rock, Cadena Dial y ahora finjo saber en LOS40. Sigo buscando al sucesor de Quincy Jones.