Un experto en protocolo responde: ¿Cuánto dinero hay que dar en una comunión en 2026?
Así puedes acertar con los niños

Comunión / Carolyn Ann Ryan
La temporada de comuniones vuelve a convertirse en uno de los eventos familiares más señalados del año, pero también en uno de los más costosos. En 2026, la gran pregunta para muchos invitados es clara: ¿cuánto dinero se debe dar en una comunión? La respuesta no está al cien por cien cerrada, pero expertos en protocolo y estudios recientes ayudan a establecer una referencia cada vez más definida.
Según un informe publicado este año por la Asociación Española de Consumidores, el coste de las comuniones ha aumentado un 21% respecto a años anteriores. Entre los principales gastos, el precio del cubierto en el restaurante oscila entre los 50 y los 220 euros, con una media que se sitúa en torno a los 90 euros por persona. Este dato se ha convertido en la principal guía para los invitados a la hora de decidir la cantidad de dinero o el valor del regalo.
La tendencia más extendida es cubrir, al menos, el coste del cubierto y añadir una cantidad extra como ayuda a la familia para afrontar otros gastos derivados del evento, como el traje, la celebración o la fotografía. Así, lo habitual es que el importe total supere esa media, especialmente en el caso de familiares cercanos.
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¿Es mejor regalarle un detalle al niño/a?
Más allá del aspecto económico, los expertos en protocolo insisten en la importancia del significado del regalo. María José Gómez y Verdú, especialista en esta materia, defendió en el programa Zapeando de La Sexta que el valor emocional debe estar por encima del precio. "Regalar detalles que el niño vaya a recordar en un futuro, que tengan un valor personal. Puede ser algo que vaya a utilizar como ropa o joyas", explicó.
En esa misma línea, la experta subrayó la importancia de elegir obsequios que mantengan su valor con el paso del tiempo. "Lo mejor es un regalo emocional y que tenga valor en el futuro, como el oro”, afirmó, destacando que este tipo de detalles no solo tienen carga simbólica, sino también una posible revalorización.
De este modo, el dilema entre dar dinero o hacer un regalo tangible sigue vigente, pero cada vez más familias y expertos coinciden en encontrar un equilibrio: aportar una cantidad acorde al contexto económico actual y, al mismo tiempo, optar por regalos con significado.












