Zoonosis: la inquietante explicación detrás del hantavirus que ha puesto en alerta a medio mundo
El brote relacionado con la cepa de los Andes ha vuelto a poner el foco sobre las enfermedades que saltan de animales a humanos y que ya representan más de la mitad de las infecciones transmisibles del planeta.
El hantavirus ha puesto en alerta a la comunidad internacional. / Vincenzo Izzo
El brote de hantavirus relacionado con el crucero MV Hondius ha colocado una palabra poco conocida en el centro de la conversación pública: zoonosis. Aunque el término pueda sonar técnico, en realidad hace referencia a algo tan antiguo como la propia humanidad: las enfermedades que pasan de los animales a las personas.
Los hantavirus forman parte de ese grupo de infecciones zoonóticas. Su transmisión habitual se produce a través del contacto con excrementos, orina o secreciones de roedores infectados, especialmente cuando esas partículas quedan suspendidas en el aire y son inhaladas. Por eso, las personas que trabajan o viven en lugares con presencia de ratones tienen más riesgo de exposición.
El hantavirus se transmite habitual por el contacto con excrementos, orina o secreciones de roedores infectados. / Smith Collection/Gado
En el caso que ha ocupado titulares estos días, las investigaciones apuntan a la cepa de los Andes, una variante detectada en Sudamérica que tiene una característica poco frecuente: también puede transmitirse entre humanos. Aun así, los expertos insisten en que este tipo de contagio sigue siendo raro y requiere contactos muy estrechos.
Juntos desde siempre
Las zoonosis no son algo nuevo ni excepcional. Enfermedades históricas como la rabia, la gripe aviar o incluso el VIH tienen origen animal. Según la Organización Mundial de la Salud, existen más de 200 enfermedades zoonóticas identificadas y, en conjunto, representan más del 50 % de todas las enfermedades transmisibles del planeta.
Además, su impacto global es enorme. Cada año provocan alrededor de 2,7 millones de muertes y millones de contagios en todo el mundo. Lo preocupante es que muchos científicos creen que su expansión está cada vez más relacionada con la actividad humana.
Desembarco de los pasajeros del MV Hondius en Tenerife. / Anadolu
La deforestación, la urbanización, la destrucción de ecosistemas o el cambio climático están modificando el equilibrio natural y aumentando el contacto entre especies. Cuanto más se invaden hábitats silvestres o se alteran las condiciones ambientales, más posibilidades tienen ciertos virus de "saltar" de animales a humanos.
Los expertos explican que los virus poseen una enorme capacidad de adaptación. Cada vez que se replican generan mutaciones y nuevas variantes. Algunas desaparecen rápidamente, pero otras consiguen sobrevivir y adaptarse a nuevos huéspedes. Así es como ciertos patógenos logran pasar de una especie a otra.
La salud humana no puede separarse de la salud animal ni del estado del medio ambiente
También influye el clima. Investigaciones recientes alertan de que el aumento de temperaturas y de la humedad favorece la expansión de algunas enfermedades zoonóticas en Europa. Un ejemplo es la leptospirosis, una infección vinculada igualmente a roedores y cuya presencia podría crecer en zonas donde antes era poco frecuente.
Por eso, cada vez más científicos defienden el enfoque conocido como "One Health" o "Una sola salud". La idea es sencilla: la salud humana no puede separarse de la salud animal ni del estado del medio ambiente. Veterinarios, epidemiólogos, ecólogos y expertos en salud pública llevan años reclamando estrategias conjuntas para prevenir futuras crisis sanitarias.
El caso del hantavirus ha servido como recordatorio de algo que los investigadores llevan tiempo advirtiendo: muchas de las enfermedades del futuro podrían nacer precisamente en la relación cada vez más intensa y desequilibrada entre seres humanos, animales y naturaleza.
Dani Cabezas
Periodista y músico madrileño, fui durante años...Periodista y músico madrileño, fui durante años el responsable de la sección de Música del diario 20 Minutos. Colaboré en Cadena Ser, La Sexta, M21 o Vice. Ahora en eldiario.es, Time Out, El Salto, La Marea o LOS40, donde soy responsable de El Eco de LOS40. Canto, toco la guitarra y la batería.