M.A. Bargueño, experto musical, sobre el regreso a los orígenes de artistas como Bad Bunny: "El público valora la autenticidad"
Maluma, Anitta y hasta David Bisbal también reivindican la música de su infancia

Bad Bunny, en el medio tiempo de la Super Bowl 2026. / Kevin Sabitus
La música latina vive un momento de retorno emocional. Tras años de hegemonía global, algoritmos que homogeneizan el sonido y una industria obsesionada con el hit inmediato, algunas de las mayores estrellas del panorama internacional están mirando hacia atrás. No para repetir fórmulas, sino para reconectar con la música que los formó, con los géneros que escuchaban de niños y con las raíces culturales que moldearon su identidad. Bad Bunny, Maluma, Anitta... y hasta David Bisbal en España han emprendido este camino en los últimos meses.
Todos ellos han publicado o van a publicar proyectos que reivindican los sonidos, los géneros, las referencias culturales de sus países de origen, desde Puerto Rico hasta Colombia, pasando por Brasil y España. Para entender este fenómeno y ver hasta donde nos puede conducir, nadie mejor que el periodista, escritor y crítico musical Miguel Ángel Bargueño para contextualizar esta tendencia con el pasado (Gloria Estefan ya lo hizo en su día o incluso Residente y Calle 13 ha hecho una carrera basado en ello) y visualizar sus posibilidades de éxito en el presente y el futuro.

Mirar al pasado para evolucionar en el futuro
"Para empezar, todo artista (a menos que seas The Rolling Stones o AC/DC) quiere evolucionar, no repetirse, y es habitual que, en ese proceso, en algún punto decida volver a las raíces, a la música con la que creció" nos cuenta nuestro compañero de Del 40 al 1 y ex 40TV y Revista40. Ese regreso no es casual. Según el experto, responde a una mezcla de necesidad artística, oportunidad comercial y un contexto cultural que favorece lo local frente a lo global: "Hay una parte de tendencia, porque cuando un artista gigantesco abre una puerta, enseguida otros ven que ahí hay relato, identidad y mercado. La diferencia tiene valor. Además, los sonidos tradicionales, o vinculados a una memoria colectiva, dan sensación de permanencia".
LOS40
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Los grandes nombres ya no compiten solo por números, sino por relato cultural, por construir una identidad sólida en un mercado saturado y tan democratizado que cualquiera puede conseguir una importante base de seguidores. El mayor triunfo lo ha conseguido Bad Bunny y su reivindicación de Puerto Rico con DTMF, un álbum que recupera ritmos puertorriqueños clásicos —plena, salsa, reguetón old school— y que reivindica la cultura boricua desde un lugar íntimo.
El artista decidió volver al sonido de su infancia. No como nostalgia, sino como declaración de principios: Puerto Rico como centro del universo creativo: "Es interesante que después de años de globalización musical extrema haya artistas queriendo volver a sonidos que los conectan con algo reconocible y emocional, más de casa. Antes mirar al pasado parecía conservador o viejo. Ahora puede ser casi vanguardista, porque lo verdaderamente raro hoy es sonar distinto"
Bad Bunny entendió que, en un mercado saturado, la autenticidad cultural es un arma poderosa. Su camino antes andado por otros y otras artistas como Gloria Estefan y sus raíces cubanas o Residente / Calle 13 con PR, está ahora más transitado que nunca por varias razones. La principal, el nuevo modelo de consumo musical que permiten las plataformas de streaming.

"En la era del disco físico era mucho más difícil que una multinacional apostara fuerte por algo demasiado local o conceptual. Había mucho miedo a no entrar en el molde comercial internacional. El streaming ha roto eso porque los nichos gigantescos ahora son rentables. El algoritmo favorece las singularidades. Ya no necesitas gustarle a todo el mundo al mismo tiempo" explica Miguel Ángel Bargueño.
Maluma y Colombia: un viaje emocional en Loco x volver
Maluma sorprendió con un disco profundamente colombiano, donde la cumbia, el vallenato y la música tropical conviven con su ADN urbano. Loco x volver es un homenaje explícito a su Medellín natal y a los sonidos que escuchaba en casa. Hoy, sonar a tu país no te limita, te potencia. Y Maluma también lo ha entendido para ir de lo general a lo particular, de lo internacional a lo colombiano.
"La cultura pop vive en bucle permanente. Nada desaparece del todo: se recicla, se remezcla, vuelve con otra estética. Más que novedoso, es un recurso. Gloria Estefan, que empezó haciendo música de baile con Miami Sound Machine y en sus primeros discos en solitario, en 1993 publicó el disco Mi tierra, con música cubana de la década de 1950 (y fue un rotundo éxito)" recuerda nuestro experto musical.
Ahora depende de los propios artistas que la nostalgia, las raíces, los orígenes musicales infantiles de nuestros intérpretes no se convierta en una tendencia: "Lo realmente novedoso es la velocidad con que hoy se recupera el pasado. Vivimos una época sin presente sólido, con un consumo cultural rapidísimo, líquido, donde todo dura dos semanas. Hoy TikTok puede poner lo 'retro' de moda y si no funciona, a los quince días se puede lanzar una canción de regreso al sonido habitual del artista".
Anitta y Brasil: el retorno al funk, la samba y la favela
Con Equilibrium, Anitta dejó atrás la ambición por las listas de ventas de sus últimos trabajos para volver al Brasil más profundo: funk carioca, samba, pagode, ritmos afrobrasileños. La artista ha explicado que quería reconectar con la música que la formó en Río de Janeiro, y el resultado es un álbum que respira identidad y orgullo cultural.
Después de lo vivido con su antigua compañía discográfica, es rara la propuesta de una Anitta que ya no busca la gloria en los números sino en el cariño de su público donde tiene que construir su importante base de seguidores. "Las superestrellas pueden permitirse ciertos riesgos. Como cuando Beyoncé se desmarcó con un disco de country. Cuando ya has conquistado el mainstream, el siguiente lujo es hacer algo más personal, más identitario o más raro. Además, hay una cosa importante: el público hoy valora mucho la sensación de autenticidad. Incluso aunque esté perfectamente calculada. El artista mainstream actual ya no solo compite por hits; compite por relato cultural. Estos discos también sirven para prestigiarse, para dejar de ser solo máquinas de singles" nos cuenta Miguel Ángel Bargueño.

Hay un público que quiere emoción, raíces, identidad. Y los artistas lo están escuchando. El fenómeno no es exclusivo de América. Pronto podremos presumir de intérpretes clásicos de nuestro país con Eternos, el proyecto en el que David Bisbal va a versionar a grandes del pop romántico como Camilo Sesto (y veremos si Nino Bravo, Julio Iglesias...).
"Creo que hay una generación joven cansada de cierta música hecha para consumir y olvidar en treinta segundos. Eso podría abrir la puerta a la canción de autor sofisticada (tipo Serrat, Aute, Mari Trini, con letras cuidadas y emoción sin cinismo), la rumba catalana (que conecta con la fiesta y el mestizaje), el flamenco-pop setentero (mucha música urbana actual debe mucho a esa escuela), el folk ibérico (lo estamos viendo en Rodrigo Cuevas, Tanxugueiras, Califato ¾...). Hay una generación que ya no se siente incómoda con lo folclórico y, en medio de tantas franquicias internacionales, disfruta volviendo a lo suyo, a lo local, a lo de su región" concluye el periodista musical de LOS40.
No se trata de una mirada hacia atrás sino una hacia dentro en un mercado saturado de estímulos.












