LOS40 sopla 60 velas con una Plaza Mayor abarrotada y entregada a LOS40 Classic por San Isidro
LOS40 celebra su 60 Aniversario con un concierto lleno de himnos, nostalgia y energía que reunió 30.000 personas en el corazón de la capital
Jaime Massieu
La Plaza Mayor de Madrid vivió este jueves una de las noches más importantes de la historia de LOS40. La radio de todos los éxitos celebró su 60 aniversario con un gran concierto de LOS40 Classic en plenas fiestas de San Isidro. El ambiente festivo que se respira estos días en la capital española creció esponencialmente a las siete de la tarde del jueves 14 de mayo cuando cerca de 30.000 personas se reunieron en la famosa plaza para celebrar el cumpleaños de la cadena.
De hecho, desde las ocho de la tarde, el aforo estaba completo y no cabía ni un asistente más. Los que estuvimos allí pudimos comprobar cómo generaciones enteras se daban la mano al ritmo de canciones que han marcado décadas. Desde las 19:00 horas, con el set del DJ y locutor Juan Borrás, la atmósfera empezó a cargarse de emoción para una noche que apuntaba ser histórica.
Jaime Massieu
El cartel no dejaba lugar a dudas: aquello iba a ser una celebración en mayúsculas. Sobre el escenario se sucedieron artistas clave de la música española como Miguel Ríos, Celtas Cortos, OBK o Sole Giménez, además de nombres como Alejo Stivel, Marilia, Nena Daconte o DePol.
El público respondió como era de esperar: entregado desde el primer acorde y coreando cada tema como si fuera propio. Más que un concierto, fue un viaje sonoro que nos llevó por los número uno más históricos de nuestra historia y convirtió la Plaza Mayor en un gran karaoke bajo el cielo de Madrid.
Así fue la celebración de nuestro 60 aniversario
Llegar a la plaza ya era toda una pista de lo que vendría después. A las siete, moverse entre la multitud era prácticamente imposible. El murmullo previo se transformó pronto en gritos y aplausos cuando Juan Borrás dio el pistoletazo de salida a las siete de la tarde con un set que mezclaba clásicos irresistibles. Aquello fue calentando motores de forma progresiva, como una cuenta atrás emocional que desembocaría en una noche inolvidable.
En una tarde tan coral, hubo espacio para diferentes estilos y sensibilidades. Sole Giménez dejó claro por qué sigue siendo una de las grandes voces de la música española, con una actuación elegante y sólida.
Marilia, con Lo echamos a suertes, logró uno de los momentos más emocionantes de la tarde: la plaza iluminada por móviles y un silencio respetuoso que terminó en una ovación sincera. Por su parte, Amistades Peligrosas ofrecieron uno de los shows más completos, combinando energía y complicidad con el público.
Nena Daconte tiró de nostalgia dosmilera con Tenía tanto que darte, transportando a muchos a otra época. Y Depol demostró que hay relevo generacional con temas como Ibiza, que conectaron especialmente con el público más joven.
Alejo Stivel aportó su toque festivo y desenfadado con versiones que conectaron rápidamente con el público. A quién le importa fue uno de esos momentos en los que parecía que toda la plaza saltaba al mismo tiempo, con el artista . Y cuando sonó ¡Salta!, el título no dejó lugar a dudas: nadie se quedó quieto.
Uno de los momentos más esperados fue, sin duda, la aparición de Miguel Ríos. Su entrada fue recibida con una ovación de toda la plaza y no decepcionó: arrancó con su icónico Bienvenidos, un gesto perfecto para saludar a un Madrid completamente entregado.
Antes de despedirse, dejó también un mensaje que conectó con el contexto actual, alzando la voz para decir “no a la guerra” en un momento de fuerte carga simbólica y que la plaza coreó con él. Fue uno de esos instantes en los que la música trasciende.
El tono más festivo volvió con Bernárdez (The Refrescos). Nadie quiso perderse Aquí no hay playa, que desató risas, bailes y un punto de ironía muy madrileño en el día previo a la gran fiesta en la capital.
Celtas Cortos, por su parte, firmaron uno de los tramos más aplaudidos de la noche. Aunque repasaron varios de sus temas, bastaron los primeros acordes de 20 de abril para que la Plaza Mayor se viniera literalmente abajo. A nuestro alrededor, grupos de amigos cantaban abrazados, convirtiendo la canción en algo más que un recuerdo generacional. Era nostalgia, sí, pero también presente. El cierre, a cargo de OBK, puso el broche de oro a una jornada que fue mucho más que un concierto.
Para culminar la celebración de estos 60 años de historia junto al público madrileño, todo el equipo de LOS40 Classic — Javier Penedo y Andrea Sánchez, conductores del Morning Box; Fernandisco, Bruno Sokolowicz, Guillem Caballé, Mónica Ordóñez, Jorge Sánchez, Raquel Cantos, Conxa Tauste yEdu Naranjo— se subió al escenario, tras ser los maestros de ceremonia durante toda la gala.
Mientras los últimos que quedábamos en la Plaza Mayor íbamos abandonando el recinto, aún se sentía ese zumbido en los oídos que solo dejan las grandes noches.
Alba Benito
Periodista porque uso el teclado para algo más...Periodista porque uso el teclado para algo más que jugar a videojuegos. Un día me colé en una fiesta de Miley Cyrus y creo que por eso estoy aquí.