Así es la espectacular casa de Laura Escanes en Menorca: un lugar en el mundo natural, sofisticado y sin excesos
La influencer y presentadora ha convertido su refugio balear en uno de los rincones más comentados de sus redes sociales
Laura Escanes en la premier de La Guitarra Flamenca de Yerai Cortés / Pablo Cuadra
Entre agendas imposibles, grabaciones y viajes constantes, Laura Escanes ha encontrado en Menorca el lugar perfecto para desconectar del ruido. Hace muchos años que la influencer y presentadora viaja cada verano -o en cualquier temporada- a la isla balear y nos comparte todos los detalles de su estancia mientras afirma que es su lugar en el mundo. Y aunque sobre su vida privada solo vemos pequeñas pinceladas, ha querido enseñarnos su casa en la isla, que ya se ha convertido en toda una inspiración para los amantes de la decoración mediterránea.
Un refugio lejos del caos mediático
Luz natural, tonos tierra, materiales orgánicos y una estética minimalista. La nueva casa de Laura Escanes en Menorca respira calma en cada rincón y sigue esa tendencia effortless tan popular en Instagram y Pinterest. Desde la terraza con vistas al mar hasta los espacios abiertos del salón, todo parece pensado para transmitir tranquilidad y verano eterno.
Aún así, la casa apuesta por una decoración muy alineada con el estilo de vida que Laura proyecta en redes: natural, sofisticado y sin excesos. Maderas claras, lino, fibras naturales y detalles artesanales dominan un espacio donde el blanco y los colores arena son los auténticos protagonistas.
Laura quiso enseñarla entera en su canal de Youtube, haciendo el mítico house tour que tanto gusta a los consumidores de la plataforma. Nos cuenta que ya la ha estrenado junto a su familia, su hija Roma y su pareja Joan Verdú, y que está más que preparada para invitar a sus amigos muy pronto y disfrutarla al máximo.
house tour de la casa de mis sueños en menorca
Y si algo demuestra la casa de la influencer, es que no hacen falta grandes excesos para crear un hogar con personalidad. A veces basta con buenas vistas, materiales naturales y ese aire relajado que solo lugares como Menorca saben transmitir.