Objetivo de los ecologistas: jubilar las nucleares

El Movimiento Ibérico Antinuclear convoca una gran acción en Madrid para reclamar el cierre definitivo de las centrales antes de 2035.

La central de Cofrentes, en la Comunitat Valenciana. / Jose A. Bernat Bacete

Acabar con las centrales nucleares es uno de los elementos más transversales del ecologismo desde hace décadas. Y hoy en día, la lucha en ese sentido sigue viva. Con el objetivo de demostrarlo, y de recordar que esa demanda sigue vigente, las principales organizaciones ecologistas vuelven a salir a la calle para pedir el fin de la energía nuclear en España. Será el próximo 23 de mayo, día en que el Movimiento Ibérico Antinuclear ha convocado una gran movilización en Madrid para exigir que se cumpla el calendario de cierre pactado entre el Gobierno y las compañías eléctricas.

La protesta arrancará a las 17:00 horas con una marcha desde la Plaza Juan Zorrilla y terminará frente al Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), en Nuevos Ministerios, donde a las 18:00 se celebrará una acción reivindicativa con intervenciones, actividades culturales y hasta una gran tarta simbólica para "celebrar" la jubilación de las nucleares.

La central de Almaraz, en Cáceres. / angeluisma

El principal objetivo de la convocatoria es reclamar el cierre de la central de Almaraz I en noviembre de 2027 y que España abandone definitivamente la energía nuclear antes de 2035, tal y como aparece reflejado en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).

"Caras e inseguras"

Las organizaciones convocantes consideran que las centrales nucleares son "caras, inseguras e innecesarias". Además, aseguran que mantenerlas activas dificulta el avance de las energías renovables y encarece el sistema eléctrico. Según denuncian, cuando hay mucha producción renovable, las nucleares no pueden adaptarse fácilmente a los cambios de demanda y eso provoca vertidos de energía limpia que terminan afectando a la rentabilidad de nuevas inversiones verdes.

Algunos sectores defienden ampliar la vida útil de las centrales

También critican el papel de las grandes compañías propietarias de las centrales, como Iberdrola, Endesa y Naturgy, a las que acusan de defender la continuidad nuclear para mantener su posición dominante en el mercado eléctrico.

La convocatoria llega en un momento especialmente sensible para el debate energético. Mientras algunos sectores defienden ampliar la vida útil de las centrales para garantizar el suministro eléctrico, el movimiento antinuclear insiste en que el futuro debe pasar por un modelo basado en renovables, almacenamiento y eficiencia energética.

Para los colectivos convocantes, el cierre nuclear no es solo una cuestión medioambiental, sino también económica y política. Creen que seguir apostando por esta tecnología retrasa la transición energética y desvía recursos que podrían invertirse en sistemas más sostenibles.

Dani Cabezas

Periodista y músico madrileño, fui durante años...