El caso Matthew Perry, a punto de cerrarse con cuatro condenados y un último acusado pendiente de juicio
La próxima semana se pondrá fin a tres años de trabajo policial y judicial tras la trágica muerte del intérprete
Matthew Perry, en una imagen en 2016 / Getty Images / David M. Benett
La muerte de Matthew Perry, ocurrida en octubre de 2023 en su casa de Pacific Palisades, está a punto de quedar completamente esclarecida tras casi tres años de investigación, declaraciones, acuerdos judiciales y sentencias que han ido revelando cómo el actor terminó expuesto a un circuito clandestino de ketamina que le costó la vida. Con cuatro condenados y un quinto acusado pendiente de sentencia, el caso entra en su recta final.
El intérprete, conocido mundialmente por su papel como Chandler Bing en Friends, fue hallado sin vida en el jacuzzi de su vivienda. La Oficina del Forense de Los Ángeles determinó que la causa del fallecimiento fue una sobredosis de ketamina, descartando la presencia de otras sustancias como metanfetamina o fentanilo. A partir de ahí comenzó una investigación que destapó una red de distribución ilegal en la que participaron médicos, intermediarios y personas de su entorno cercano.
El primer condenado fue Salvador Plasencia, médico del actor. En diciembre de 2025 recibió una pena de 30 meses de prisión, tras perder su licencia y su clínica. Aunque se enfrentaba a una condena mucho mayor, la Fiscalía consideró su colaboración y su reconocimiento de los hechos. Plasencia había facilitado acceso a ketamina fuera de los cauces legales, contribuyendo a que Perry mantuviera un consumo que terminó siendo fatal.
Pocos días después llegó la segunda sentencia: Mark Chávez, otro médico implicado, recibió ocho meses de arresto domiciliario y 300 horas de servicio comunitario. Su participación se centró en un cargo de conspiración para distribuir ketamina. La defensa alegó remordimiento profundo y cooperación total, factores que redujeron drásticamente su condena.
La sentencia más importante del caso, sin embargo, fue la tercera: Jasveen Sangha, conocida como "la reina de la ketamina”. Sangha dirigía un negocio clandestino de fabricación y distribución de la sustancia, y fue quien suministró los viales que terminaron en manos del actor. En abril de 2026 fue condenada a 15 años de prisión, tras declararse culpable de cinco cargos federales, incluido uno directamente vinculado a la muerte del actor. Su condena fue la más severa, reflejando su papel central en la red.
El penúltimo capítulo llegó el pasado 13 de mayo de 2026, cuando la corte de Los Ángeles dictó sentencia contra Erik Fleming, intermediario entre Sangha y Matthew Perry. Fleming, de 55 años, conocía al actor y fue quien facilitó el contacto entre ambos dos semanas antes del fallecimiento. Entregó 50 viales de ketamina, incluidos 25 vendidos por 6.000 dólares apenas cuatro días antes de la muerte.
Se enfrentaba a cargos que podían haber supuesto hasta 25 años de cárcel, pero su cooperación, su admisión de culpa y una carta en la que expresaba profundo arrepentimiento redujeron la pena a dos años de prisión. En ella reconocía que, como consejero en adicciones, sabía que estaba actuando mal, pero creyó —equivocadamente— que estaba "haciendo un favor a un amigo".
El último acusado de la muerte de Matthew Perry
El último acusado pendiente es Kenneth Iwamasa, asistente personal de Perry y la última persona que lo vio con vida. Fue él quien encontró el cuerpo y llamó a emergencias. Su sentencia está prevista para las próximas semanas y pondrá punto final a un caso que ha sacudido a Hollywood y ha expuesto los peligros de los circuitos clandestinos de sustancias supuestamente “terapéuticas”.
Cuando se dicte la última condena, el caso Matthew Perry quedará oficialmente cerrado, con cuatro responsables declarados culpables y una industria obligada a reflexionar sobre los límites entre salud, adicción y negligencia.
Juan Ignacio Herrero
Periodista por la UCM. Cine, deportes y música....Periodista por la UCM. Cine, deportes y música. Amante del buen rock (si es español, mejor). Di mis primeros pasos en las tardes de los sábados de RNE antes de llegar a LOS40 en 2005. Un 'classic'.