El agradecimiento de Amaia a Rosalía: “Nos ha abierto unas puertas inmensas a todos”
La cantante reflexiona sobre su carrera, su fama y su papel como actriz en Elle

Amaia en la premiere de 'Amarga Navidad' / Pablo Cuadra
Amaia siempre ha sido muchas cosas —talento desbordante, sensibilidad, verdad sin filtro—, pero sobre todo ha sido (y sigue siendo) una artista profundamente humana. Y eso, en tiempos de perfección impostada, es casi revolucionario. Ahora, en una nueva entrevista para ELLE, la navarra vuelve a demostrar por qué es una de las voces más queridas de nuestro país: porque no interpreta un personaje, porque no sabe (ni quiere) fingir.
“Estoy en una época con la autoestima más baja”, reconoce en la revista. Una confesión que, lejos de sonar alarmante, conecta. Porque Amaia habla desde un lugar reconocible: el de mirarse al espejo y dudar. “Parece que se está poniendo de moda estar demasiado delgada, ¡y a mí me gusta comer!”, añade, desmontando de un plumazo los estándares imposibles.
Y es que en tiempos de Ozempic y dietas milagro, la moda vuelve a mirar hacia los noventa y los principios del 2000, dando un paso atrás hacia el body positive y la representación de todo tipo de cuerpos en la industria del entretenimiento y de la moda.
LOS40
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En el número de junio de la revista, Amaia hace balance de unos años que han sido, en todos los sentidos, meteóricos. Tres discos publicados —con Si abro los ojos no es real como última parada—, giras multitudinarias, su celebrado Tiny Desk, y una nueva aventura: la interpretación.
Pero incluso en medio del éxito, la artista no pierde perspectiva. “Cuando estás tan expuesto al público siempre te creas un pequeño personaje alejado de tu yo real, y es muy sano”, explica. Aunque en su caso, admite, las fronteras se difuminan: “A veces pienso: ‘¿Soy así porque es mi manera de ser o estoy en mi papel?’”.
Esa duda, lejos de debilitarla, la define. Amaia es de las que le dan vueltas a todo. Y lo dice ella misma: “Soy una persona bastante insegura, pero tenía la certeza de que sería cantante”.
De OT al universo Almodóvar (y pasando por Cannes)
Lo que empezó en Operación Triunfo se ha convertido en una de las carreras más sólidas —y coherentes— del pop español reciente. Y ahora, además, suma un nuevo capítulo en la interpretación.
Tras su paso por La Mesías, la ficción de Los Javis, Amaia ha debutado en el universo de Pedro Almodóvar con Amarga Navidad. “Aparezco tres minutos, pero es muy fuerte”, cuenta, todavía sorprendida por la experiencia.
Un proyecto que la ha llevado, ni más ni menos, que al Festival de Cannes, donde se encuentra estos días presentando la película. Allí, entre alfombras rojas y focos internacionales, también ha vivido uno de esos momentos que parecen escritos para ella: sentarse al piano en una cena y cantar Volver. Porque sí, porque le apetece, porque le nace. Porque Amaia es eso: impulso y emoción.
Cantar como refugio (y motor)
Si hay algo que atraviesa toda su historia es la música. No como profesión, sino como necesidad. “Cantar va en mí”, asegura. “Cuando tengo un mal día, de repente me doy cuenta de que es porque no he cantado. Me cambia completamente el estado de ánimo”.
Amaia también encuentra refugio en lo cotidiano: su familia, sus amigos de siempre, su casa. “Ahora vivo sola y estoy muy contenta y tranquila. Disfruto la soledad. Ver películas sin nadie, sin ruidos, me encanta”.
Además, la cantante reconoce que Rosalía cambió las normas del juego en nuestro país: "Rosalía nos ha abierto una puerta inmensa a todos. Tenemos una escena maravillosa: Judeline, Amore, Rebe..."
Eso sí, tal y como asegura Amaia en la entrevista, vamos a tener que esperar bastante para escuchar un nuevo disco suyo: "Todavía se está maquinando... Yo hago las cosas muy poco a poco. Saqué disco hace un año y ya estoy empezando a componer"

Alberto Palao
Graduado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Escribo sobre música pop, aunque siento debilidad...












