Yerai Cortés convierte la culpa y la raíz flamenca en el corazón de 'Popular': "Es la historia una vez que se han apagado las cámaras"
El artista alicantino publica un disco íntimo y profesional, marcado por el arrepentimiento, la reconciliación y el flamenco tradicional

Yerai Cortés durante su actuación en la 26ª edición de los Latin Grammy Awards en Las Vegas, 11 de noviembre de 2025 (Photo by Omar Vega/WireImage) / Omar Vega
Yerai Cortés vuelve a la raíz con Popular, el disco más íntimo y personal de su carrera. El cantaor y guitarrista flamenco transforma en este nuevo trabajo las heridas físicas y emocionales de los últimos años en 17 canciones atravesadas por la culpa, el arrepentimiento y la necesidad de sanar. El álbum supone además un punto de inflexión artístico para el alicantino, que deja a un lado las etiquetas para reivindicar un flamenco profundamente emocional.
El proyecto nace después de una etapa especialmente complicada para el artista. Recuperar la movilidad completa de la mano tras una rotura de tendón ya era incierto; hacerlo manteniendo el nivel necesario para seguir tocando profesionalmente parecía todavía más improbable. Sin embargo, Cortés consiguió terminar el disco en apenas tres días, impulsado por la urgencia de convertir todo lo vivido en música. "¿Sabes?, hasta hace unos seis meses, la mano aún se me quedaba hinchada después de los conciertos, y ahora ya ni siquiera eso", expresa el cantautor acerca de la rotura de su tendón.
Un disco para sanar y pedir perdón
Pero Popular no gira únicamente en torno al accidente. El disco funciona como una confesión abierta en la que Cortés se enfrenta a sus errores y explora su propia intimidad. El álbum se construye como una carta de amor hacia su pareja después de una infidelidad y aborda temas como el perdón, la culpa o la reconciliación personal. "Se me conoce más por mis errores que por mis virtudes. Mi música ha sido una herramienta puramente para sanar cosas que yo tengo dentro", reconoce.
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La familia, las raíces y la identidad atraviesan un proyecto que el propio artista define como una “purgación”. En las canciones, el flamenco aparece no solo como estilo musical, sino también como refugio emocional y vehículo para contar una historia profundamente personal. "Acabo pidiendo perdón porque para mí siempre ha sido el último paso, porque hasta entonces no he sabido perdonarme a mí mismo", asegura.
El disco también amplía el relato iniciado en La guitarra flamenca de Yerai Cortés, el documental de C. Tangana, que mostraba la vida y el universo creativo del artista. Para Cortés, el disco representa lo que ocurre después de aquel retrato. "Es la historia una vez que se han apagado las cámaras. Es una continuación de mi vida", explica.
Un flamenco sin etiquetas
Musicalmente, el álbum mezcla distintos palos flamencos y combina tradición con elementos contemporáneos sin perder la esencia del género. Yerai rechaza encasillarse dentro de una corriente concreta y reivindica una forma libre de entender la música. "Llevo toda la vida consumiendo música, no me hace falta que me digan cómo tengo que escucharla". Esa libertad creativa le ha llevado incluso a definir su propuesta como “flamenco ibérico”, un concepto que utiliza entre bromas pero que resume su intención de innovar sin romper con lo tradicional.
Aun así, el artista insiste en que el flamenco no debe convertirse en una moda pasajera. "Ojalá no sea una moda. Ojalá sea como la Mona Lisa, como la Torre Eiffel, que todas las generaciones del mundo han querido hacerse una foto con ellas porque se reconocen como monumento histórico. Ojalá el flamenco sea eso", reflexiona.
Con Popular, Yerai Cortés consolida una voz propia dentro del panorama flamenco actual y demuestra que su música va mucho más allá del virtuosismo con la guitarra. El álbum es el resultado de una etapa marcada por el dolor, la reconstrucción y la necesidad de volver a lo esencial: la raíz, las palabras y la verdad detrás de cada canción.












