Miley Cyrus recibe su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood junto a Donatella Versace, Anya Taylor‑Joy y su familia

La cantante logra su gran reconocimiento en Los Ángeles y emociona con un discurso en el que se acuerda de su padre

Miley Cyrus con su estrella en el Paseo de la Fama / Gilbert Flores

Miley Cyrus ya forma parte, oficialmente, de la historia de Hollywood. La cantante y actriz estadounidense recibió el 22 de mayo de 2026 su estrella en el Paseo de la Fama, convirtiéndose en la celebridad número 2.845 en conseguir este reconocimiento. La artista estuvo arropada por su círculo más cercano, incluyendo a su pareja, su madre, su hermana y amigas como Anya Taylor‑Joy y Donatella Versace, quienes no dudaron en dedicarle palabras cargadas de admiración durante una ceremonia que reunió también a numerosos fans en el emblemático Hollywood Boulevard.

El acto, celebrado en Los Ángeles, estuvo marcado por la emoción y el tono reflexivo del discurso de Cyrus, que hizo hincapié en la importancia de la constancia y la creatividad a lo largo de su carrera. La artista, que saltó a la fama con Hannah Montana y suma ya más de dos décadas en la industria, subrayó que este hito no es un premio puntual, sino el resultado de años de “devoción”.

Además, agradeció especialmente a su familia y amigos por acompañarla tanto en sus decisiones como en sus miedos, en uno de los momentos más personales del evento.

Una estrella que simboliza mucho más que fama

Lejos de limitarse a la foto con la placa, Miley Cyrus convirtió su ceremonia en un discurso sobre lo que significa realmente llegar hasta ahí. Frente a una multitud de seguidores —los fieles Smilers— que llevaban horas esperando, la cantante dejó claro que su estrella no es solo un símbolo de éxito, sino una especie de cápsula de todo lo vivido.

Mi papá solía decir que un rascacielos empieza con un taladro. Y una estrella en el Paseo de la Fama también. No se trata de la fuerza, sino de la perseverancia”, aseguró la artista, en una frase que resume a la perfección el espíritu de la jornada.

En esa misma línea, Cyrus insistió en que este reconocimiento “no es algo que se gana como en un juego ni un trofeo que se colecciona”, sino una acumulación de esfuerzo, trabajo y constancia.

El apoyo clave: familia, amigos… y ausencias

El evento fue también un retrato de la vida personal de Miley Cyrus. En primera fila estuvieron su madre, Tish Cyrus, y su hermana Brandi, además de su pareja, el músico Maxx Morando, todos ellos pilares constantes en su trayectoria.

A su lado brillaron otras dos figuras clave del mundo del entretenimiento y la moda: Donatella Versace y Anya Taylor‑Joy. Ambas tomaron la palabra para destacar el talento, la autenticidad y la capacidad de la artista para reinventarse sin pedir permiso. La actriz llegó a definirla como alguien que ha enseñado a toda una generación a contar su propia historia sin miedo.

Sin embargo, hubo una ausencia que no pasó desapercibida: la de su padre, Billy Ray Cyrus. Aunque no estuvo presente en la ceremonia, Miley lo recordó en su discurso, citando una de sus frases más repetidas como símbolo del camino recorrido.

De 'Hannah Montana' a icono generacional

El reconocimiento a Miley Cyrus llega en un momento en el que su figura está más consolidada que nunca. Desde sus inicios como estrella juvenil en Disney hasta convertirse en una de las grandes nombres del pop global, la artista ha sabido reinventarse constantemente, explorando géneros como el rock, el country o el soul.

Con más de 20 años de carrera, múltiples discos multiplatino y premios como los Grammy —incluido el de 2024 por el éxito mundial Flowers—, Cyrus ha demostrado que es mucho más que una exestrella adolescente.

Alba Benito

Periodista especializada en SEO y graduada en...