El caso de Lizzo: cómo se construye la recepción de un álbum hoy
La cantante cuestiona el poder de TikTok e Instagram sobre los lanzamientos musicales mientras prepara 'Bitch'
Lizzo, artista americana / Presley Ann
Hubo un momento —no hace tanto— en el que lanzar un disco consistía en marcar una fecha, encadenar entrevistas, colocar un single en la radio y esperar a que el público llegara. Ahora los álbumes aparecen y desaparecen dentro de un flujo infinito de vídeos de cocina, memes, rutinas faciales y recomendaciones patrocinadas. La conversación dura horas. A veces, menos. Y eso es exactamente lo que preocupa a Lizzo.
La artista estadounidense ha utilizado TikTok para expresar su frustración con la manera en que las plataformas digitales organizan hoy el contenido musical. Lo hizo en un vídeo publicado en la misma red social, en el que habló abiertamente de la dificultad de generar atención real alrededor de un lanzamiento cuando las redes deciden qué publicaciones merecen ser vistas y cuáles quedan enterradas bajo el algoritmo.
Antes de entrar en materia, Lizzo quiso aclarar que no estaba hablando únicamente de sí misma. Sabe perfectamente cuál será la reacción automática de parte de Internet. Lo dijo ella misma en el vídeo, anticipándose a quienes reducen cualquier crítica a una cuestión de ego o números: "Oh, solo está resentida porque no está teniendo éxito". Según explicó, muchos profesionales del sector le han agradecido anteriormente que verbalice cuestiones que, dentro de la industria, suelen comentarse en privado.
El principal problema de la industria musical
La cantante considera que el actual ecosistema digital ha roto algo fundamental para la promoción cultural. Refiriéndose al sentido del tiempo. Durante años, las publicaciones aparecían en orden cronológico y eso permitía construir expectativa alrededor de un estreno. Un teaser llevaba a otro. Una portada conducía a un adelanto. Después llegaba el disco. Ahora, según Lizzo, todo ocurre de forma fragmentada.
"El funcionamiento actual de las redes sociales, basado en algoritmos, está destruyendo la industria musical”, aseguró. También añadió: "Si el algoritmo te muestra las cosas en un orden incorrecto, el público en general no tiene ni idea de cuándo se estrena la música".
La reflexión conecta con una conversación cada vez más habitual entre músicos y sellos. Ya no basta con tener seguidores. Hace falta atravesar el filtro de recomendación de plataformas diseñadas para priorizar el tiempo de permanencia y la viralidad instantánea. La promoción musical depende ahora de sistemas automáticos que cambian constantemente y que, además, rara vez explican sus reglas.
LOS ANGELES, CALIFORNIA - JUNE 09: Lizzo attends the 2025 BET Awards at Peacock Theater on June 09, 2025 in Los Angeles, California. (Photo by Johnny Nunez/Getty Images for BET) / Johnny Nunez
Una cuenta privada para llegar a sus fans
Lizzo contó que incluso ella pierde lanzamientos de artistas que le interesan porque simplemente nunca aparecen en su feed. También explicó que administra una cuenta privada con más de 280.000 seguidores, formada por fans especialmente implicados con su carrera, y que aun así muchas publicaciones no llegan a ellos.
"Lo que me perjudica es que tengo una página privada con más de 280.000 seguidores que me apoyan, porque me quieren", dijo. "Pero incluso cuando publico en esa página, no aparezco en su algoritmo".
En el texto que acompañaba al vídeo fue todavía más lejos y deslizó otra acusación que lleva tiempo sobrevolando las redes sociales: "Ni me hagan hablar de cómo el algoritmo es racista y gordofóbico".
El próximo álbum de Lizzo
Las declaraciones llegan en plena cuenta atrás para Bitch, el nuevo álbum de Lizzo, previsto para el 5 de junio. El proyecto ya ha presentado dos adelantos, Don’t Make Me Love U y la canción que da nombre al disco, y supone su regreso tras Special, el trabajo publicado en 2022.
En paralelo, la cantante continúa atravesando uno de los periodos más delicados de su exposición pública. En los últimos meses ha tenido que responder a la demanda presentada por varios exbailarines, quienes la acusaron de acoso sexual y de mantener un ambiente laboral tóxico.
Lola Rabal
Trabajo como guionista y periodista. Vivir en...Trabajo como guionista y periodista. Vivir en Chicago me acercó a la producción musical. Desde entonces, estudio danza clásica en Madrid. Vuelco mi pasión por la música escribiendo críticas en LOS40.