Las almas "crueles y perversas" que inspiraron a Cher para 'Sisters of Mercy' desde un oscuro orfanato católico de Pensilvania
Lo vaivenes emocionales y las turbulentas relaciones sentimentales de su madre la llevaron a pasar una larga temporada en un centro para menores
Cher en el backstage de Los Ángeles, 1968 / Michael Ochs Archives
Cher es Believe y Strong Enough; pero Cher también es su top de lentejuelas y sombras con purpurina en el 77 o su abdomen al aire en los Rock Music Awards dos veranos antes. Cher, tal y como la conocemos, es aquella estrella que se hizo con el Oscar por Hechizo de luna y la que con sus ritmos dance, disco y pop ha servido como referente para otros iconos de la industria. Sin embargo, no muchos ven a la leyenda de ahora con lo que fue en el pasado. Y eso es precisamente lo que cuenta Sisters of Mercy.
Era el año 2000 cuando la cantante de El Centro (California, EE.UU.) publicaba su álbum Not.com.mercial, donde incluyó este curioso tema en el que habla de "un lugar oscuro y peligroso", un escenario con bebés "llorando" y en el que la protagonista se siente "encarcelada".
Retrato Cher. / TPLP
"Hijas del infierno", "maestras del dolor" o "madres de la vergüenza"; con estos términos la cantante no hablaba de la Iglesia como institución, sino que hacía una mención clara (y envenenada) de las monjas que un día cuidaron de ella.
Una infancia llena de idas y venidas
Puede que muchos no lo sepan, pero la infancia de Cherilyn Sarkisian LaPiere (20 de mayo de 1946) no fue nada calmada. Hija de un camionero armenio y de una aspirante actriz e ascendencia cherokee, la joven estrella tuvo que vivir desde bien pequeña —al año de vida— la separación de sus padres.
Cuando esto ocurrió, la pequeña Cherilyn era demasiado nueva en el mundo y sus padres, ella con un oficio inestable y él con su adicción al juego y al alcohol, se vieron incapaces de cuidar de ella, por lo que decidieron dejarla en manos de un orfanato católico Scranton (Pensilvania).
Allí fue donde dio comienzo una de las peores pesadillas de Cher. Como ella misma llegó a revelar en una entrevista con The New York Times: "Demasiada rabia, demasiado miedo, demasiado…".
Cher durante la actuación de 'Little Man' en el set del show Ready Steady Go! / Ivan Keeman
Años después —2024—, la cantante se vio lo suficientemente fuerte como para sanar esas heridas del pasado y lo hizo publicando sus memorias, ‘Cher, The Memoir, Part One’.
En estas hojas, la californiana habla de aquella época en la que mientras su madre trabajaba como podía de camarera en una cafetería, ella estaba encerada entre las cuatro paredes de un terreno liderado por lo que ella ha llamado unas monjas "crueles, despiadadas y perversas".
Todo lo que allí vivó, ya que ha quedado bastante reflejado en la letra de su canción, marcó gran parte de su vida; pero poco después de ingresar en el orfanato, su madre logró recaudar el dinero suficiente para poder sacarla de allí e irse a vivir juntas.
Sonny Bono y Cher, 1970 / Martin Mills
Así fue hasta que la intrépida Cher cumplió los 16 años. Fue entonces cuando, hastiada de las muchas idas y venidas sentimentales de su madre y sus diferentes parejas, decidió irse de casa y se mudó a Los Ángeles, donde conoció a Sonny Bonno, su primer marido y su pareja en The Sonny & Cher Nitty Gritty Hour.
Sandra Escobar
Periodista de LOS40 especializada en SEO.