Anne Hathaway confiesa que estuvo "ciega" y lo ocultó durante 10 años
Se operó para corregirlo

Anne Hathaway asiste a las 98ª edición de los Oscar, marzo de 2026 / Gilbert Flores
Anne Hathaway es una de las actrices más reconocidas de la industria del cine a nivel internacional. Con el regreso de El Diablo Viste de Prada 2 ha vuelto a ocupar las portadas de los medios. Pero en las últimas horas ha sorprendido con una revelación íntima que ha eclipsado cualquier titular sobre su carrera: la actriz ha contado que pasó cerca de diez años con una grave afección visual que la dejó prácticamente ciega de un ojo.
Ha sido en el podcast de New York Times donde Anne ha querido dar más detalles al respecto, añadiendo que esta condición la sufrió desde los 30 hasta los 40 años. "No me di cuenta de la gravedad hasta que al fin pude ver por completo", asegura.
Pero, ¿qué le ocurrió realmente? La actriz explica que desarrolló una catarata prematura en el ojo izquierdo durante sus treinta, una condición poco habitual a esas edades que fue deteriorando progresivamente su visión. El problema llegó a tal punto que Hathaway fue considerada legalmente ciega de ese ojo, lo que afectaba no solo a su vida cotidiana, sino también a su estabilidad emocional.
LOS40
LOS40
Lo más llamativo es que esta etapa coincidió con algunos de los años más importantes de su carrera: rodajes exigentes, alfombras rojas y proyectos de alto perfil en Hollywood. Mientras su imagen pública seguía asociada al glamour y la perfección, la actriz convivía en silencio con una limitación que condicionaba su percepción del entorno.
Hathaway ha formado parte de producciones con fuerte peso musical y escénico —como Los Miserables, que le valió un Oscar—, lo que demuestra que la situación que atravesaba era aún más complicada. Actuar con problemas de visión implica reajustar la manera de moverse, fijar la mirada o interactuar con otros intérpretes. Sin embargo, durante todo ese tiempo, el público apenas percibió nada fuera de lo habitual.
La solución llegó con una intervención quirúrgica, que cambió radicalmente su percepción. Tras la operación, recuperar la nitidez, los colores y la profundidad de campo tuvo un efecto inmediato. No solo a nivel físico, sino también emocional, ya que la actriz ha reconocido que la condición estaba afectando incluso a su sistema nervioso sin que ella lo identificara claramente.
Su confesión deja conclusión muy clara: incluso quienes dominan el escenario pueden estar librando batallas invisibles.













