Manel Loureiro, autor de la Feria del Libro de Madrid, sobre la seguridad de los grandes dirigentes: “Es imposible generar una burbuja de protección perfecta”

En ‘Antes de que todo cambie’ plantea el magnicidio de los presidentes y primeros ministros de la Unión Europea

Manel Loureiro, en la protesta silenciosa de La Casa del Libro 2026. / Carlos Alvarez

La Feria del Libro de Madrid ya está aquí. Este viernes 29 mayo se inaugura esta cita tan esperada con los libreros, las editoriales y, sobre todo, con los autores. Uno de los que tiene varios huecos reservados para firmar a partir del 6 de junio es Manel Loureiro que publicaba recientemente Antes de que todo cambie.

Nos pasamos por la presentación de su nueva novela que tuvo lugar a principios de mes en una de las grandes torres cercanas a la Plaza de Castilla de Madrid que dibujan el skyline de la capital. Nada más llegar uno se encontraba varios furgones policiales y agentes armados a la entrada. Daba la sensación de que algo importante sucedía en el interior. Había una convención de la Armada –coincidencia- pero bien podría haber sido la seguridad para la cumbre que había montado el autor para la prensa.

Se ha convertido en uno de los nombres destacados de la literatura de nuestros días y más todavía si hablamos del noir gallego. Sus libros han sido traducidos a más de 20 idiomas. Ha publicado en Estados Unidos. Y las adaptaciones audiovisuales de sus historias son un hecho. Su alcance ya es una realidad global, aunque sin perder la esencia de su Galicia natal.

Está convencido de que este es su mejor libro, “a nivel técnico, a nivel de ejecución no habría sido capaz de hacer esto antes. Es un thriller, es una novela que es muy compleja. Que tiene que funcionar como la maquinaria de un reloj y todo tiene que estar encajado a la perfección. Cada acción tiene que generar una reacción. Cada pregunta tiene que tener una respuesta. Y, sobre todo, tiene que tener muchos momentos de tensión y giros. Al final, lo que buscas es que el lector esté sentado al borde de la silla”.

Confía tanto en lo que ha hecho que está convencido de que, si le damos una oportunidad, tras leer las primeras 40 páginas no vamos a poder soltarlo. “Es un libro que tiene vocación de entretenimiento, de evasión, de diversión, de que quién lo esté leyendo, al terminarlo, tenga esa sensación de pérdida que te queda al haber acabado un libro y decir qué bien me lo he pasado, ha merecido la pena”, aseguraba.

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¿De qué va Antes de que todo cambie?

Samuel es una persona que está al final del camino. La culpa le devora hasta tal punto que ha decidido que esa misma noche se va a meter el cañón de una pistola en la boca y se va a pegar un tiro. “No se puede estar más bajo. Está destrozado”, comentaba. Pero en ese momento alguien le saca del bar en el que está bebiendo para armarse de valor y lo llevan a una casa a las afueras donde una mujer misteriosa y enigmática le hace una propuesta aparentemente imposible. Le pide que mate a todos los presidentes y a todos los primeros ministros de la Unión Europea que van a estar reunidos en una cumbre en la isla de La Toja.

Todos hemos cometido algún error en la vida. La hemos cagado en algún momento de una manera tan amarga que nos arrepentimos. Perdonarnos a nosotros mismos es el perdón más difícil.

“Aunque él no lo sepa es el único que lo puede hacer. Y, aunque él no lo sepa, tiene todos los motivos. Y no tiene nada que perder. Aquí empieza la historia en la que se acumulan todas las preguntas: ¿Quién está detrás de ese atentado? ¿A quién beneficia que toda la Unión Europea quede descabezada? ¿Cómo lo va a hacer?”, planteaba.

Pero más allá de toda la acción que supone un magnicidio de estas características, esta novela, “tiene una historia de redención y de perdón. El perdón a uno mismo es el más difícil de obtener. Todos hemos cometido algún error en la vida. La hemos cagado en algún momento de una manera tan amarga que nos arrepentimos. Perdonarnos a nosotros mismos es el perdón más difícil. Y a veces este perdón puede llegar en las circunstancias más improbables, como, por ejemplo, un intento de magnicidio que puede cambiar la faz de Europa”.

Antes de que todo cambie y su aura cinematográfica

Loureiro ha demostrado tener un estilo narrativo muy visual. “Me gusta que las imágenes estén ahí, que lo podáis ver”, aseguraba sobre ese carácter cinematográfico. “El resto es culpa vuestra, os lo explico. Somos todos hijos de la generación audiovisual. Hemos crecido merendando delante de la tele, viendo cine. Entonces, todos esos mecanismos, esos puntos narrativos están dentro de vuestras cabezas”, añadía sobre la causa de que no solo leamos sus novelas, sino que las veamos.

Hay una cosa que me apetece un montón, conseguir hacer una producción audiovisual íntegramente en Estados Unidos.

“Ya tiene un par de novias detrás y estoy súper contento y no puedo contaros más porque si no, me matan”, aseguraba sobre la posible adaptación de la novela.

Manel Loureiro no se conforma con España y traspasa fronteras. “Hay una cosa que me apetece un montón, conseguir hacer una producción audiovisual íntegramente en Estados Unidos. Guionistas, actores, actrices, norteamericanos. Estamos trabajando en ello”, confesaba.

“Allí es mucho más complicado porque los presupuestos se multiplican por diez y reunir el capital es un trabajo donde tienes reuniones y reuniones. Hace unos meses tenía una llamada con mis productores de ese proyecto que está basado en uno de mis libros, no os puedo decir cuál, y yo estaba en mi casa, en Pontevedra, y veía al tipo al otro lado de la pantalla en Palm Springs y no me lo creía. No daba crédito”, admitía.

Entre sus sueños también está el de conocer algún día a Stephen King y explicarle que, en parte, hace lo que hace por él. De momento, ya ha visto en gran pantalla Apocalipsis Z.

Planificando un gran magnicidio

La novela gira ante la planificación de un magnicidio en la cumbre que se celebra en La Toja, pero hay algo que ha hecho decidirse por este tema. “Esa percepción social que tenemos ahora que estamos al borde de que va a pasar algo, es una especie de runrún, de que el mundo está viviendo una época convulsa y parece que todas las estructuras están a punto de soltarse”, comentaba sobre el caldo del cultivo.

Siempre que hay un magnicidio hay una sacudida y es un fenómeno que siempre me ha llamado la atención. Y quería contar el magnicidio más grande, aparentemente el más difícil, pero que al mismo tiempo tuviese la connotación que encajase en este tiempo.

“A mí siempre me ha fascinado el fenómeno de los magnicidios porque, a lo largo de la historia, siempre han sido detonantes de grandes cambios. Desde el momento que se cargan a Filipo de Macedonia y sube Alejandro Magno, desde el momento que se cargan a Julio César, pasando por todos los magnicidios de la historia, incluyendo el asesinato del archiduque Francisco que provoca la I Guerra Mundial, Indira Gandhi… siempre que hay un magnicidio hay una sacudida y es un fenómeno que siempre me ha llamado la atención. Y quería contar el magnicidio más grande, aparentemente el más difícil, pero que al mismo tiempo tuviese la connotación que encajase en este tiempo”, explicaba.

“Me hace mucha gracia porque desde que empecé a contar la historia y decía eso de ‘mata a todos los presidentes y primeros ministros de la Unión Europea’, la reacción era ‘ostras’. No era horrorizaba en plan, ¿qué dices? Qué locura. Hay una pulsión destructiva, de hacer saltar la valla. No me va bien en la vida, pues le doy una patada a la mesa y, aunque estén plantándole fuego al casino, por lo menos yo no pierdo. Evidentemente eso es un disparate que solo lleva a la destrucción”, comentaba sobre esta idea del magnicidio.

Creo que es muy importante que, determinadas reflexiones sobre la actualidad se puedan hacer a través de la ficción. La mejor mentira posibles es aquella que tenga muchas partes de erdad. Eso la hace indistinguible de la verdad y una novela es una gran mentira, pero al mismo tiempo, es lo que nos hace reflexionar sobre la verdad y la realidad que nos rodea.

Muchos al oír hablar de magnicidio de presidentes piensan en alguno que protagoniza la actualidad más polémica del momento como Donald Trump, Putin o Netanyahu. “No quiero dar ideas a nadie, solo faltaría que ahora salga el libro y alguien le pegue un tiro a un presidente y diga, ‘lo leí en el libro de Loureiro’ y, de repente, soy inductor moral. Queda grabado que yo no tengo nada que ver con eso. Creo que es muy importante que, determinadas reflexiones sobre la actualidad se puedan hacer a través de la ficción. La mejor mentira posibles es aquella que tenga muchas partes de verdad. Eso la hace indistinguible de la verdad y una novela es una gran mentira, pero al mismo tiempo, es lo que nos hace reflexionar sobre la verdad y la realidad que nos rodea”, contextualizaba el autor sobre este asunto.

“Por principios, por ético y por convicción personal nunca he creído que el fuego se pueda apagar con fuego. La desaparición violenta de alguno de ellos generaría más perjuicios que beneficios”, aseguraba sobre la posibilidad de justificar un magnicidio de este tipo.

Fase de documentación

Pocos son los que saben cómo planificar un magnicidio. Manel no es la excepción y tuvo que documentarse para crear algo real. “Tuve la parte en la que tenía que hablar con gente que se dedicaba a impedir que matasen a sus protegidos, la gente que lleva la escolta de Casa Real, de Moncloa, de un montón de autoridades y personas importantes. La conversación al principio no era fácil. Tenía que llegar allí y decir: ‘Hola, soy Manel Loureiro, soy novelista y quiero saber cómo tengo que hacer para matar a tu protegido’. Así en frío no entra bien”, admitía.

“Luego cuando explicas de qué va, fueron muy colaborativos. Evidentemente estoy seguro que hubo un montón de cosas que no me contaron. Hay cosas que me contaron y me dijeron que no lo usara y lo más llamativo es que todos estaban de acuerdo en lo mismo, es imposible generar una burbuja de protección perfecta”, relataba.

En esta fase de documentación ha descubierto que este sector está viviendo su propia revolución. “Con la llegada de los drones y todas estas historias, lo que antes era proteger alrededor, ahora se ha transformado en tener que proteger en una burbuja y se están volviendo tarumbas. Lo sabréis visto en alguna cumbre que, de pronto, aparece un tipo con rifle colgado que parece sacado de una película futurista estilo Robocop y es un intercepto de señales. Si ven algo volando, lo lanzan y lo que hace es cortar la señal para que el dron caiga. Ahora tienen otro problema y es que ya algunos que van por cable y eso no hay manera de pararlo”, desvelaba.

¿Sabéis las típicas películas de Steven Seagal o Vin Diesel de golpes? La ves, lo disfrutas, te pregunto de qué iba dos días después y no te acuerdas. Y no te acuerdas porque no has generado empatía con esos protagonistas. Las buenas historias son aquellas en las que sufres con ellos, te emocionas con ellos y creces con ellos a lo largo de la historia.

Una historia de redención

Más allá de la espectacularidad de planificar un gran magnicidio, esta novela ofrece una historia de redención que es la que más interesa al autor. “Más allá de ese plot, de esa historia de acabar con todos los dirigentes de la Unión Europea, tiene algo que va más allá y es lo que me apetece contaros, esa relación entre los personajes, esa construcción de esa redención, de ese perdón. Lo vais a descubrir cuando leáis la novela y es que, lo que más os va a importar, es ver cómo evolucionan ellos”, explicaba.

“Si yo no consigo que se genere empatía entre vosotros, como lectores, y los protagonistas de la historia, la historia no funciona, es peripecia. ¿Sabéis las típicas películas de Steven Seagal o Vin Diesel de golpes? La ves, lo disfrutas, te pregunto de qué iba dos días después y no te acuerdas. Y no te acuerdas porque no has generado empatía con esos protagonistas. Las buenas historias son aquellas en las que sufres con ellos, te emocionas con ellos y creces con ellos a lo largo de la historia”.

Manel es consciente de que cuando un lector apuesta por leer uno de sus libros le está entregando su tiempo libre que “es una de las cosas más valiosas que tenemos y se nos escurre entre los dedos. Cuando alguien te entrega eso tienes que ser consciente de que tienes una responsabilidad tremenda. Lo que busco es que mientras estés leyendo lo estés pasando muy bien”. Y vistos los resultados, parece que ha conseguido cumplir su objetivo y prueba de ellos tendremos en sus firmas que se prevén multitudinarias.