¿Por qué hace tanto calor si estamos en mayo?

España vive temperaturas más propias de julio y agosto por culpa de una potente dorsal que está disparando los termómetros.

El calor ha batido récords este mes de mayo. / Jose A. Bernat Bacete

Ir en manga corta, dormir con el ventilador encendido o buscar desesperadamente una sombra en plena calle. Todo eso suele asociarse al verano, pero este año ha llegado antes de tiempo. España atraviesa estos días un episodio de calor totalmente atípico para finales de mayo, con temperaturas que en muchos puntos del país superan los 35 grados y noches en las que el termómetro ni siquiera baja de los 20.

La gran pregunta es evidente: ¿por qué hace tanto calor tan pronto?

La dorsal impide que el aire se mueva y favorece que el calor se acumule

La explicación está en un fenómeno atmosférico conocido como "dorsal". Aunque el nombre suene complicado, el efecto se nota muy fácilmente: cielos despejados, mucho sol y temperaturas disparadas. Básicamente, una dorsal es una zona de altas presiones que actúa como una especie de tapa gigante sobre la atmósfera. Esa "tapa" impide que el aire se mueva y favorece que el calor se acumule día tras día.

Los termómetros han registrado temperaturas asfixiantes estos días. / SimpleImages

Además, en esta época del año el Sol ya pega con bastante fuerza. A finales de mayo, la radiación solar es muy intensa y el suelo absorbe gran parte de ese calor. El problema llega cuando ese aire caliente no puede escapar. La dorsal mantiene la atmósfera muy estable, apenas hay viento y el calor queda atrapado cerca de la superficie.

El efecto de la subsidiencia

Por si fuera poco, también entra en juego otro fenómeno llamado subsidencia. En términos sencillos, se trata de aire que desciende desde capas altas de la atmósfera hacia zonas más bajas. Y cuando ese aire baja, se comprime y se calienta todavía más, algo parecido a lo que ocurre con una bomba de bicicleta cuando se aprieta rápidamente.

El resultado es un ambiente casi de plena canícula en muchas zonas de España. Ciudades del sur y del valle del Ebro ya rondan los 38 grados, mientras que lugares del norte que normalmente disfrutan de temperaturas suaves están viviendo registros históricos para mayo.

De hecho, algunos observatorios han batido récords que llevaban décadas intactos. En San Sebastián, por ejemplo, se registró una noche tropical inédita para estas fechas, mientras que Santander superó temperaturas máximas nunca vistas allí en un mes de mayo.

Y aunque estos episodios extremos siempre han existido de forma puntual, los expertos recuerdan que el cambio climático está haciendo que sean cada vez más frecuentes, más intensos y más largos. Lo que antes podía parecer excepcional empieza a repetirse con mayor frecuencia.

La previsión, además, no invita precisamente a sacar la chaqueta. Durante los próximos días continuará el ambiente muy cálido en gran parte del país, con temperaturas entre cinco y diez grados por encima de lo normal para esta época del año. En algunas zonas del centro y del sur, el calor seguirá siendo más propio de julio que de primavera.

Eso sí, el fin de semana podría traer un pequeño respiro al norte peninsular gracias a la llegada de vientos más frescos. En el resto, tocará seguir conviviendo con un adelanto del verano que, visto lo visto, parece haber llegado para quedarse.