Un robot ha limpiado mis cristales y ahora no quiero volver a hacerlo yo
Pruebo el Winbot Mini 2 de Ecovacs y me niego a volver a comprar paños y limpiacristales

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino
Hay tareas del hogar que todos postergamos hasta que es estrictamente necesario, y limpiar las ventanas es, sin duda, una de las reinas de esa lista. Por eso, cuando cae en tus manos un dispositivo como el Ecovacs Winbot Mini 2, el escepticismo inicial es inevitable. ¿De verdad un aparatito se va a quedar pegado a mi ventana y va a hacer el trabajo por mí? La respuesta corta es ‘sí’ y ahora ya no quiero volver a comprar limpiacristales.

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino
Un diseño compacto que desafía la gravedad
A diferencia de otros modelos bastante más aparatosos, el Winbot Mini 2 hace honor a su nombre con un diseño notablemente compacto y cuadrado. Aunque el propio fabricante advierte que este tipo de robots trabajan mucho mejor en ventanales grandes, en nuestra prueba lo hemos enfrentado a un reto común en muchos hogares: ventanas rectangulares, más bien estrechas y altas.
El resultado ha sido impecable. El robot ha sabido interpretar los límites de la superficie sin atascarse ni perder el rumbo en ningún momento gracias a su sistema de navegación inteligente.
LOS40
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De su cuerpo cuelgan dos cables que son su seguro de vida: un cable de alimentación, que usaremos para cargar la batería (puedes usar el robot conectado a la luz pero es mucho más engorroso), y un cable de seguridad con arnés; un elemento obligatorio si vas a limpiar ventanas que dan a la calle o con caída al vacío. Con el arnés puedes evitar la fatalidad ante un hipotético fallo de succión.

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino
"Magia" en tres pasos simples
La curva de aprendizaje con este Winbot Mini 2 es prácticamente inexistente. El proceso no puede ser más sencillo: Cargas la batería, introduces el líquido en el compartimento interno del robot, humedeces ligeramente el paño cuadrado de microfibra que va pegado con velcro a la base (y que cubre también las esquinas) y lo apoyas en el cristal para pulsar el botón de encendido.

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino
En ese mismo instante, el motor de succión genera un vacío brutal (de hasta 8000 Pa) que lo deja literalmente sellado al vidrio. A partir de ahí, el Winbot Mini 2 activa sus boquillas de pulverización ultrasónica para soltar una finísima bruma, empieza a hacer su "caminito" y, en pocos minutos, obra la magia. Al retirarlo, el cristal está simplemente perfecto, sin marcas ni churretones. Un trocito de futuro en tu salón.

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino
La gran pregunta: ¿Tengo que usar siempre el liquidito de Ecovacs?
Este es el único punto que puede generar dudas al comprador, y está bien que hablemos de ello. El depósito del Winbot Mini 2 utiliza un sistema de atomización ultrasónica muy avanzado que convierte el líquido en microgotas.
No se recomienda bajo ningún concepto rellenar el depósito con limpiacristales comerciales convencionales (tipo Cristasol o similares). Estos productos suelen contener jabones densos, espumosos o aditivos que pueden obstruir por completo las boquillas pulverizadoras o hacer que las orugas de goma del robot patinen en el cristal, perdiendo tracción.
El "truco" que funciona de manera segura si prefieres no pasar por el aro de comprar siempre la solución oficial, es utilizar agua destilada mezclada con un porcentaje muy bajo (menos del 5%) de alcohol isopropílico o de vinagre de limpieza. De esa forma aseguras que el agua no deje cal en los conductos y que el secado sea rápido y sin marcas.

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino
Conclusión: ¿Vale la pena la inversión?
Como toda tecnología del hogar, es cierto que es un cacharro más (compacto y muy fácil de usar, pero tendrás que hacerle hueco en el armario) y que no tiene “patas”, por lo que tendrás que estar mínimamente atento para ir cambiándolo de ventana conforme vaya terminando.
Terminado ya el listado de obviedades, diremos que elimina de tus tareas ese momento para el que nunca ves tiempo que te pide sacar la escalera e ir moviéndola por la casa para limpiar las ventanas. Y, seamos honestos, un robot las va a limpiar mejor que tú y que yo.

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino

Ecovacs Winbot Mini 2 / Luis J. Merino
El Ecovacs Winbot Mini 2 es de esos gadgets que no sabías que querías hasta que lo ves funcionar. Si vives en un piso con grandes cristaleras, ventanas de difícil acceso o simplemente odias la tarea, este robot te devuelve tiempo de vida y te alegra el rato cuando lo ves trabajar.












