Muere Josefina Molina, pionera del cine y la televisión en España
Referente femenino en la dirección audiovisual que abrió camino a nuevas generaciones
Josefina Molina / Carlos R. Alvarez
La directora, guionista y novelista Josefina Molina ha fallecido dejando tras de sí una trayectoria imprescindible para entender la evolución del audiovisual en España. Nacida en Córdoba en 1936, Molina fue una de las primeras mujeres en graduarse en la Escuela Oficial de Cinematografía, convirtiéndose en una figura clave en un sector tradicionalmente dominado por hombres.
Su trabajo en cine, televisión y teatro marcó a varias generaciones y contribuyó a abrir nuevas puertas para las mujeres detrás de las cámaras. Su muerte supone el adiós a una pionera que transformó la industria.
Reconocida por títulos como Función de noche o su destacada labor en series emblemáticas de Televisión Española, Josefina Molina no solo dejó una huella artística, sino también social. Fue una firme defensora del papel de la mujer en el cine y una de las fundadoras de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA).
Con una carrera que abarca décadas, su mirada comprometida y femenina permitió contar historias diferentes, conectando con el público desde perspectivas poco exploradas en su tiempo.
Una carrera que rompió moldes
Hablar de Josefina Molina es hablar de valentía en una época en la que dirigir cine o televisión siendo mujer era casi una excepción. Su acceso a la Escuela Oficial de Cinematografía en los años 60 fue ya un paso revolucionario. A partir de ahí, su carrera fue creciendo con proyectos que destacaban por su sensibilidad y profundidad psicológica.
En televisión, su nombre queda ligado a producciones que marcaron historia. Participó en la adaptación de clásicos literarios y en series que hoy son consideradas de culto. Uno de sus trabajos más recordados es Teresa de Jesús (1984), protagonizada por Concha Velasco, una serie que combinaba rigor histórico con una cuidada narrativa audiovisual y que consolidó a Molina como una de las grandes directoras de la pequeña pantalla.
'Función de noche', una obra adelantada a su tiempo
Si hay un título que define su capacidad innovadora, ese es Función de noche (1981). La película, protagonizada por Lola Herrera, mezclaba ficción y realidad para explorar temas como el matrimonio, la identidad femenina y el papel de la mujer en la sociedad. En un momento en el que estos debates apenas tenían espacio en el cine español, Molina apostó por una narrativa íntima y arriesgada que hoy sigue siendo referencia.
Este trabajo no solo fue aplaudido por la crítica, sino que se convirtió en una obra clave dentro del cine feminista en España. Su forma de abordar las emociones y los conflictos personales conectó con muchas mujeres que empezaban a verse reflejadas en otros relatos más complejos y reales.
Más allá de la cámara: una voz comprometida
Josefina Molina no se limitó a dirigir. También escribió novelas y ensayos, donde continuó reflexionando sobre el papel de la mujer en la cultura y la sociedad. Su implicación en iniciativas como CIMA demuestra que su legado va más allá de las películas o las series.
Gracias a su trabajo, muchas profesionales han podido acceder a espacios que antes estaban vetados. Molina no solo abrió caminos, sino que ayudó a consolidarlos, convirtiéndose en referente para directoras actuales que hoy reconocen su influencia.
