Sarah Endersby, experta en cómo cuidar a tus animales con el calor: "Subestiman lo rápido que un perro puede deshidratarse"
Con el solsticio de verano a la vuelta de la esquina, hay que tener cuidado con las mascotas
Un perro sobre una hamaca en verano. / Justin Paget
Las altas temperaturas del verano no solo afectan a las personas, sino también a las mascotas. Ante la llegada de episodios de calor extremo cada vez más frecuentes, los expertos insisten en la importancia de adoptar medidas específicas para proteger a los perros.
Mientras las personas adaptan sus rutinas a las altas temperaturas, muchas veces se pasa por alto que los perros son especialmente vulnerables al sobrecalentamiento. A diferencia de los humanos, nuestros amigos caninos llevan “abrigo” durante todo el año, incluso en verano, lo que dificulta su capacidad para regular la temperatura corporal. Además, no todos los perros responden igual al calor: los de edad avanzada, los de hocico corto, aquellos con sobrepeso o con pelajes densos presentan un mayor riesgo, especialmente si padecen problemas cardíacos o respiratorios.
El jadeo es su principal mecanismo para mantenerse frescos, pero no siempre es suficiente. Por ello, los especialistas insisten en la necesidad de adoptar medidas preventivas. En este contexto, Sarah Endersby BVetMed (Hons) MRCVS, Directora Técnica de la gama Wellbeing en Ceva Salud Anima advierte: "Muchos propietarios subestiman lo rápido que un perro puede deshidratarse o sufrir un golpe de calor durante los meses de verano".
Cómo cuidar a tu perro durante la ola de calor
- Cambia el horario de los paseos: Evita sacar a tu perro en las horas de más calor. Opta mejor por salir temprano por la mañana, cuando el suelo aún está fresco y la temperatura es más baja. Ten en cuenta que el asfalto y las aceras pueden calentarse mucho con el sol y provocar quemaduras en sus patas. Para comprobarlo, coloca el dorso de tu mano sobre la superficie: si no puedes mantenerla más de 5 segundos, significa que está demasiado caliente para tu mascota.
- Asegura una correcta hidratación: Es fundamental que tu perro tenga siempre agua limpia y fresca a su disposición. Coloca recipientes en las zonas donde pase más tiempo y lleva agua contigo cuando salgáis, junto con un cuenco para que pueda beber. “ Muchos propietarios subestiman lo rápido que un perro puede deshidratarse o sufrir un golpe de calor durante los meses de verano”, explica Sarah Endersby. “Mantenerlos hidratados, evitar las horas de más calor y reconocer los primeros síntomas puede marcar una gran diferencia”. Como orientación, un perro debería beber entre 40 y 60 ml de agua al día por cada kilo de peso, aunque esta cantidad puede variar según si consume comida húmeda o seca.
- Controla la humedad: A los perros les cuesta regular su temperatura cuando hay mucha humedad. Normalmente lo hacen jadeando y a través de la lengua, un proceso que requiere evaporación. Sin embargo, cuando el ambiente es húmedo, esa evaporación se dificulta, impidiendo que puedan refrescarse de forma eficaz.
- Aplica protección solar específica: Igual que las personas, los perros también pueden sufrir quemaduras solares. Aquellos con pelo corto o claro, o con zonas con poca cobertura, son especialmente vulnerables. En estos casos, es recomendable usar crema solar específica para perros. Consulta con tu veterinario si tienes dudas y vigila que no intente lamer el producto tras aplicarlo.
- Mantén su pelaje cuidado: Cepillar a tu perro de forma regular ayuda a eliminar el pelo muerto y los enredos que pueden retener el calor. Evita raparlo por tu cuenta, a menos que seas un profesional. Si tiene un pelaje abundante, lo ideal es acudir a un peluquero canino para un recorte adecuado en verano que le ayude a mantenerse fresco.
- Evita espacios cerrados o mal ventilados: Nunca dejes a tu perro solo dentro de un coche, ni siquiera con las ventanas abiertas, ni en lugares donde el aire apenas circule. Aunque al principio estén a la sombra, el sol puede desplazarse rápidamente y convertir estos espacios en entornos extremadamente peligrosos.
Así tienes que actuar si sospechas que a tu perro le está dando un golpe de calor
Si tu perro presenta jadeo excesivo, babeo, encías enrojecidas, pulso acelerado, mirada apagada, vómitos o diarrea, podría estar sufriendo un golpe de calor. En ese caso:
- Contacta de inmediato con tu veterinario.
- Trasládalo a un lugar fresco y bien ventilado.
- Ofrécele pequeñas cantidades de agua.
- Moja su cuerpo con agua lo más fría posible.
- Enfría el coche antes de trasladarlo y acude de urgencia al veterinario.
