Ojo a estos cereales de desayuno: podrían contener partículas de aluminio, según Sanidad

La AESAN recomienda no consumir varios lotes de productos vendidos en España mientras se verifica su retirada del mercado.

Dos marcas de cereales de chocolate, en el punto de mira. / GCapture

Si tienes cereales de chocolate en casa, quizá te interese echar un vistazo al envase antes de preparar el próximo desayuno. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha emitido una alerta por la posible presencia de partículas de aluminio en dos productos comercializados en España.

La advertencia afecta a dos marcas muy conocidas en los supermercados y llega después de una notificación emitida por las autoridades sanitarias de Portugal a través de la Red de Alerta Alimentaria Europea (RASFF), el sistema que permite detectar y comunicar rápidamente posibles riesgos relacionados con alimentos distribuidos en distintos países.

Gran DIA y Golden Bridge son las marcas afectadas

En concreto, la alerta se refiere a un lote de los cereales Pétalos de trigo y chocolate de la marca Gran DIA y a otro lote de Choco Cups de la marca Golden Bridge. Según la información facilitada por la AESAN, el producto de Gran DIA afectado corresponde al lote 31176, con fecha de consumo preferente en abril de 2027. Se comercializa en cajas de cartón de 500 gramos y debe conservarse a temperatura ambiente. Por su parte, el producto Choco Cups de Golden Bridge afectado pertenece al lote 32176, también con fecha de caducidad en abril de 2027 y presentado igualmente en envases de 500 gramos.

Sin afectados

Aunque por el momento no se han comunicado casos de personas afectadas, las autoridades han optado por actuar de forma preventiva. El objetivo es retirar los productos implicados antes de que puedan llegar a más consumidores.

Las autoridades han optado por actuar de forma preventiva. / Katrina Wittkamp

La AESAN ha trasladado la información a las comunidades autónomas a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), que se activa cuando es necesario coordinar actuaciones relacionadas con la seguridad alimentaria en todo el territorio nacional. La recomendación para los consumidores es clara: quienes tengan en casa alguno de los productos correspondientes a los lotes señalados deben evitar su consumo.

Este tipo de alertas forman parte de los mecanismos habituales de vigilancia alimentaria en Europa. Cada año se notifican decenas de incidencias relacionadas con posibles contaminaciones, errores de etiquetado o presencia accidental de materiales extraños en alimentos. En la mayoría de los casos, las retiradas se producen de forma preventiva y permiten reducir al mínimo cualquier riesgo para la población.