Así afectará el cambio climático a los partidos del Mundial de fútbol
Un estudio alerta de que el calor extremo provocado por el calentamiento global podría ralentizar el juego y reducir el rendimiento de los futbolistas en la mayoría de los encuentros del Mundial.

El Mundial empezará el próximo 11 de junio. / Leonardo Moreno
El Mundial de fútbol todavía no ha comenzado, pero ya hay un rival que amenaza con convertirse en protagonista de muchos partidos: el calor. Un nuevo análisis de Climate Central concluye que el cambio climático está aumentando de forma significativa el riesgo de que las altas temperaturas afecten al desarrollo de los encuentros, reduciendo el rendimiento de los jugadores y obligando a adaptar el ritmo del juego.
La competición, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, contará con 104 partidos. Según los investigadores, en 97 de ellos el cambio climático ha incrementado la probabilidad de que se registren temperaturas superiores a los 28 grados centígrados, un umbral que distintos estudios relacionan con una disminución del rendimiento físico de los deportistas.
La situación preocupa tanto por el espectáculo deportivo como por la salud de los futbolistas
Cuando el termómetro supera esa barrera, los jugadores pueden fatigarse antes, perder capacidad de reacción y reducir la intensidad de sus esfuerzos. En la práctica, esto puede traducirse en encuentros más lentos, con más pausas y una menor exigencia física sobre el terreno de juego.
LOS40
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Los datos revelan además que casi la mitad de los partidos programados tienen al menos un 50% de probabilidades de disputarse bajo condiciones de calor que podrían afectar al rendimiento. Se trata de una situación que preocupa tanto por el espectáculo deportivo como por la salud de los futbolistas.
El Uruguay-España, entre los más tórridos
Uno de los casos más llamativos será el encuentro entre Uruguay y España, previsto para el 26 de junio en Guadalajara (México). Según el análisis, este es el partido en el que el cambio climático tiene una influencia más clara sobre el riesgo de calor extremo. La probabilidad de que se alcancen condiciones capaces de mermar el rendimiento durante ese encuentro es del 70%, una cifra que resulta 37 puntos porcentuales más alta debido al calentamiento global provocado por la actividad humana.
Los autores del estudio recuerdan que esta investigación encaja con otros trabajos científicos recientes. Un análisis previo de Climate Central ya había mostrado que casi todos los estadios que albergarán partidos del Mundial registran actualmente más días de calor extremo que en la década de 1970. Es decir, las sedes son hoy más calurosas de lo que eran hace apenas medio siglo.
Este tipo de condiciones resulta especialmente exigente para el organismo
Las conclusiones también coinciden con un informe de World Weather Attribution, que advierte de que el calor húmedo podría superar los límites considerados seguros durante varios encuentros del torneo. Este tipo de condiciones resulta especialmente exigente para el organismo, ya que dificulta la capacidad del cuerpo para enfriarse mediante la sudoración.
Todo ello refleja una realidad cada vez más visible: el cambio climático ya no es solo un problema ambiental, sino también un desafío para el deporte profesional. A medida que aumentan las temperaturas globales, competiciones tan populares como la Copa del Mundo tendrán que adaptarse a escenarios meteorológicos más extremos, con posibles cambios en los horarios, más pausas de hidratación y nuevas medidas para proteger la salud de los jugadores.













